miércoles, 5 de julio de 2017

SAN FERMÍN 2017 - Las raíces de Cayetano encabezan la horda de debutantes de la Feria del Toro

En las bodas de oro del debut de su padre, Cayetano hace el paseíllo por primera vez en Pamplona, rodeado de la expectación que despiertan sus raíces ordoñistas. *** Román, Gonzalo Caballero, José Garrido y Ginés Marín debutan en San Fermín, como resultado de la apuesta de la empresa por los jóvenes.
MARÍA VALLEJO
Diario EL MUNDO de Madrid

La Casa de Misericordia de Pamplona envidó por la sabia nueva del toreo a la hora de confeccionar los carteles que hoy adornan la Monumental pamplonica. El resultado de la puja son los cinco matadores de que hacen el paseíllo en la tierra de San Fermín montera en mano.

Cuatro jóvenes promesas y un diestro que tiene por apellido parte inexorable de la historia de los sanfermines entregan su carta de presentación a la plaza más internacionalizada de la orbe taurina. En medio del bullicio inherente a sus tendidos. Y con el deseo de que un toro y 15 o 20 muletazos los coloquen en el disputado centro de atención de las peñas.

El más veterano de ellos, Cayetano, hace su debut total en Pamplona -tampoco de novillero ha toreado en ella, aunque, siguiendo la tradición de su abuelo, sí ha corrido los encierros- por las bodas de oro del de su padre. Medio siglo después de que el añorado Paquirri se presentara como matador de toros, el hijo se estrena rodeado del halo de expectación propio de sus apellidos. Rivera y Ordóñez. El segundo tan cosido a la historia de los sanfermines que, sin él, seguramente no reverberarían hoy día a lo largo y ancho del globo terráqueo. Pues fue Ernest Hemingway quien se encargó de convertir su pasión por San Fermín en una cita de calado mundial. Y fueron los avíos del Niño de la Palma, primer Ordóñez en pasar a los anales del toreo, los que inspiraron sus historias, tras conocerse en las fiestas de San Fermín.

El Novel comenzó a seguirlo, libreta en mano, de plaza en plaza. Y entabló amistad con el segundo de la saga. Antonio Ordóñez, abuelo del ahora debutante, y torero indisociable de los años dorados de la Feria del Toro.

Con estas mimbres, Cayetano ha logrado ya despertar el run run nostálgico de una Pamplona que sigue siendo ordoñista. Cosa de toro y torero será que el próximo día 11 -anunciado con los toros de Jandilla, junto a Perera y Roca Rey- consiga meterla en el ya familiar cesto.

Los debuts restantes corren a cuenta de la hornada cuadripartita que, con circunstancias, atributos y partidarios heterogéneos, amenaza con refrescar el escalafón. Román, Gonzalo Caballero, José Garrido y Ginés Marín son los cuatro jóvenes que, por derecho propio, hacen su presentación en la Feria del Toro.

El primero en hacerlo es, con nueves festejos toreados en lo que va de temporada y dos valerosas actuaciones en San Isidro, el torero de la tierra de las naranjas. El 7 de julio, día de San Fermín, Román, que de novillero ya pisó la arena sanferminera, debuta frente a los toros de Cebada Gago. En la que además supone la primera cita del matador valenciano con la mítica divisa.

El segundo de ellos ya sabe lo que es saborear las dos caras del toreo en el coso pamplonica. Lo aprendió en 2012, cuando -todavía como novillero- la afición de Pamplona lo sacó por la puerta grande, antes de pasar por la enfermería y ser operado de una cornada de pronóstico leve recibida al tirarse a matar al sexto. Gonzalo Caballero, con dos corridas como bagaje de temporada y sendos brindis al cielo como mazazo en las entretelas -por el padre fallecido y el compañero, Iván Fandiño, caído en la arena, con quien alternó en su última tarde venteña-, se presenta como matador de toros en Pamplona el 8 de julio, ante el encierro de José Escolar.

Un día después, el 9 de julio, la ganadería de El Puerto de San Lorenzo y el matador José Garrido acuden a la que para ambos supone una primera cita con el coso de San Fermín. El extremeño viene de cortar una oreja en la Feria de abril e indultar un astado de Vegahermosa en el Coliseo de Nimes.

El último debutante de la Feria del Toro, Ginés Marín, se estrena en uno de los carteles del ciclo considerados de clavel. Anunciado junto a Sebastián Castella y López Simón para matar la corrida de Victoriano del Río. El joven extremeño se granjeó el fast pass sanferminero a aldabonazo limpio, tras erigirse triunfador de la Feria de San Isidro, con las dos orejas de un buen toro de Alcurrucén, y meter la cabeza en la Corrida de la Cultura -donde una toledana de cartón le privó de reeditar la puerta grande-.

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