viernes, 20 de enero de 2017

OBISPO Y ORO: El toreo se viste de gala

FERNANDO FERNÁNDEZ ROMÁN
@FFernandezRoman

Ahí lo tienen, hecho un pincel. Con su smoking negro, su pajarita, su calzado guay del Paraguay y su carísimo peluco asomando por la bocamanga y apoyado en la férula elástica de su muñeca izquierda, tan maltratada por el bisturí. Ahí lo tienen, dando la espalda a ese paredón publicitario que llaman fotocol, en verbalización hispánica, dejándose fusilar –más o menos voluntariamente– por un enjambre de cámaras digitalizadas de última generación.

Él es, también, un artista de última generación, que acude periódicamente a la ciudad suiza de Ginebra para mostrar su galanura, categoría y autoridad publicitaria en el Salón Internacional de Alta Relojería, como uno de los más prestigiados iconos de la marca IWC Schaffhausen (he tenido que deletrear esto cuidadosamente, espero no haberme comido alguna vocal o consonante).

«Sé que me van a seguir cogiendo los toros»: Roca Rey


JORGE ARTURO DÍAZ REYES
Especial para EL TIEMPO
Extractado de andresrocarey.com
@jadr45

Son las once de la mañana y sale del ascensor en el hotel de Manizales, acompañado de su gente. Camina despacio, cojeando. Veinte horas atrás, en la desasosegada tarde de la Monumental el segundo toro le infirió una cornada en la pierna izquierda. El dorso nasal muestra una escoriación, anterior pero también reciente. Va a la enfermería de la plaza para una revisión del cirujano.

En el torero limeño, salir herido o en hombros de la plaza es una carta que se juega, apenas a sus 20 años. Por eso tiene tantas cornadas como trofeos.

martes, 17 de enero de 2017

Luís Bollaín: El tono trágico del trágico arte del toreo

La realidad y la sensación del riesgo 
Este artículo lo escribe don Luis Boallín Rozalem a finales de 1959, para el diario ABC de Sevilla, dentro de una serie titulada genéricamente "La bravura del toro bravo". Cuatro años más tarde en el contexto de un artículo para El Ruedo, explicaba la razón del su tesis sobre el riesgo: "Andaba yo empeñado en demostrar la tesis de que, por ser el toreo un arte trágico, el toro de hoy --incapaz, a fuerza de su poca fuerza, su mucha suavidad y su menguada casta, de meter en el ánimo del aficionado la sensación de riesgo--, no es un toro apto para la lidia". Y deja sentado: "La cornada hecha realidad es una cosa; la sensación de riesgo, otra muy diferente. Y es esta sensación, y no aquella realidad, lo que da el tono trágico al trágico arte del toreo".

La fiesta de toros --me sabe mal andar por caminos tan trillados-- es un espectáculo trágico y fuerte, al que no quita dureza el artístico ropaje con que se cubre. El toreo no puede definirse sino a base de meter en la definición la idea de muerte... en potencia.

Estabilidades y movidas ante la nueva temporada

Cada año por estas primeras fechas, el toreo empieza a removerse. Unos para conservar sus privilegiados lugares, otros para intentar superar contratiempos o los relegos que han sufrido, cuando no para sacar la cabeza del ostracismo que tanto duele.  Es ley de vida.

JOSÉ ANTONIO DEL MORAL
@dtorosnlibertad

Los toreros de la cúpula continuarán en sus puestos porque ninguno de los novísimos valores que llegaron con muchos humos a la pasada temporada han logrado desplazarlos. Ni siquiera Andrés Roca Rey pese a su enorme impacto porque sus habituales cogidas y percances le han debilitado inevitablemente. El caso es que las empresas se han visto obligadas a sustituirle demasiadas veces. Cuestión que, quiérase o no, altera el contenido y el devenir de las ferias. Ya no hay un solo empresario que, cada vez que contrata a Roca Rey, no tema que sea cogido y haya que buscarle sustituto. Ello sin contar el no confesado temor de las figuras que alternan por delante del peruano que empiezan a pensar aunque no lo digan lo que para ellos suponen sus incesantes cogidas, lo que les obliga a tener que matar los toros que deja sin torear. No digamos cuando se atreven en los mano a mano pues se puede dar el caso de tener que tragarse la corrida casi entera… Muchos empiezan a tentarse la ropa antes de que pueda darse el caso. Arduo problema…

Volver a la Santamaría

JORGE ARTURO DÍAZ REYES
@jadr45

El domingo, tras un lustro de censura, reabrirá sus puertas al rito para el cual nació. Allí, sumergida entre follaje, avenidas y altos edificios parece compartir con su vecina, la tetracentenaria iglesia de San Diego, secretos de una Bogotá que fue y nunca más será.

Dos templos, cada uno con su historia, y cada feligrés con la suya en ellos. La mía con el de arriba, el taurino, comenzó en 1952. Siempre lo recuerdo. Vinimos de lejos con mi padre a ver la corrida. Era el debut de Antonio Ordóñez, por cierto. Desde entonces hemos envejecido juntos. Ruedo referencial de mi afición.

DESDE EL BARRIO: Después de la guerra fría

PACO AGUADO

Dos grupos empresariales compiten por hacerse con el poder taurino en Europa. Tras el poderoso desembarco de Alberto Bailleres y su reciente alianza con la casa Chopera, el resto de la gran patronal española se afana ahora en no quedarse atrás en lo que podría compararse con la carrera armamentística de la "guerra fría" entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Pero aquí las armas no son amenazadoras cabezas nucleares, como las que Nixon y Breznev mostraban obscenamente en las películas y en los desfiles de la Plaza Roja. Las codiciadas armas de los ya definidos grandes bloques del toreo son tanto las plazas de toros, da igual que rentables o ruinosas, como los toreros, sean figuras o medio pensionistas, contemplados como simples trofeos a acumular para hacer alarde de poder frente al contrario.

“Es una alternativa soñada”: Nicolás Gutiérrez

Al lado de Enrique Ponce y Joselito Adame

ADIEL ARMANDO BOLIO
Especial para VUELTA AL RUEDO

Será el próximo lunes 6 de febrero de este 2017 cuando en nuestro país se otorgue la primera alternativa de la campaña nacional del año en curso, tocando ésta, por méritos propios, al toricantano aquicalidense Nicolás Gutiérrez en el coso “La Macarena” de Encarnación de Díaz, Jalisco, llevando como padrino a la primera figura del toreo mundial, el valenciano Enrique Ponce y de testigo a su paisano Joselito Adame, el actual máximo representante de la torería nacional.