El presidente de la comisión
taurina de la Junta Administrativa de la Plaza de Toros de Bilbao analiza los
carteles que apuestan por la juventud de Roca Rey, López Simón y José Garrido
como reclamo. *** Urdiales también dobla actuación como triunfador de 2015.
ZABALA DE LA SERNA
@zabaladelaserna
Diario ELMUNDO de
Madrid
Cuando suena el nombre de Bilbao, un escalofrío cruza el
aire de la esquina del planeta del toro donde se haya pronunciado. Como un
fantasma de tiempos pretéritos que cada año se reinventa por estas fechas. La
tradición vigente, las viejas raíces, la sangre nueva. Precisamente de ella se
nutre la edición de 2016 de las Corridas Generales.
Una apuesta valiente por los valores emergentes de la
torería, empresarialmente arriesgada y financieramente calculada: es la primera
vez en los 20 años de los que uno tiene memoria que las figuras no doblan (y
faltan algunas). Como un relevo precoz, repiten actuación Roca Rey y López
Simón, que vienen pitando de distinto modo, José Garrido, que en Bilbao forjó
una gesta de mañana lluviosa con seis novillos, y Diego Urdiales, máximo
triunfador de la última Aste Nagusia por el palo de la pureza, el clasicismo y
la torería. Es la revolución que ojalá cale en el público bilbaíno.
Javier Aresti, presidente de la Comisión Taurina de la Junta
Administrativa de la plaza de Vista Alegre, habla, incitado por EL MUNDO, de la
feria del cambio: «A mí no me gusta decir cambio aunque no cabe duda que lo
hay. Roca Rey, López Simón, José Garrido y Diego Urdiales van a venir dos
veces. Y algunas figuras clásicas como Enrique Ponce, que ha hecho en Bilbao 61
paseíllos, y El Juli, que me parece que ha toreado 43 tardes en Vista Alegre,
pues solamente van a actuar una vez. Pero seguimos tratándolos con los máximos
respetos. La temporada que están haciendo Roca Rey y López Simón merecía ser
reconocida».
- ¿Y no será mucha la
responsabilidad sobre sus nombres y sus hombros las de tirar del abono y meter
gente? Una cosa es darles sitio y otra más riesgosa....
«Yo no lo veo tan arriesgado -continúa Javier Aresti- porque
están perfectamente capacitados y los triunfos que acumulan por toda España
deberían de despertar un interés importante. Somos optimistas, esperamos que hayan
gustado los carteles y la plaza de Vista Alegre tenga unas buenísimas
entradas».
La novedosa oferta de los abonos de fin de semana, los
extremos que por cuestiones de calendario más se temen, quiere reforzar el
atractivo de las Corridas Generales con descuentos como anzuelos: «Se están
haciendo iniciativas nuevas para que acceda más público a la plaza. Es una
preocupación que trasladamos siempre desde la Junta a nuestro gerente, Pablo
Chopera».
Agosto siempre fue Bilbao, donde los ojos se posaban con exclusividad.
Pero este año San Sebastián ha resucitado con fuerza de volcán nuevo con la
presencia de José Tomás y una Semana Grande de lujo. La pregunta es obligada:
¿no han tenido ciertos celos ni han temido que esa masiva asistencia a Illumbe
pueda afectar a Vista Alegre?
Javier Aresti responde recto con ideas claras: «Celos no.
Que José Tomás haya toreado en San Sebastián ha sido muy importante. Porque no
sólo ha llenado la plaza, también la ciudad. Esperemos poder traerlo pronto a
Bilbao. Les felicito por la gestión que han hecho. Lo que tenemos es que
ponernos manos a la obra para que el año que viene sea posible su presencia. De
cualquier manera los carteles de Bilbao son buenísimos y la afición y el
público deben valorarlos».
Y además en Bilbao hay un factor añadido, el factor toro, el
toro de Bilbao, el tótem en torno al que gira la tribu 24 horas al día: «Es
nuestra seña de identidad. Cinco encantes como Núñez, Domecq, Albaserrada,
Atanasio-Lisardo y Murube están presentes en los hierros y ganaderías de
primera que lidian en nuestras Corridas Generales. Y por supuesto el trapío que
la historia de esta plaza demanda», concluye Aresti, no sin antes oír la
palabra que cada tarde late en los patios de cuadrillas: suerte.
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