miércoles, 14 de noviembre de 2012

Valencia y la fiesta taurina


VICENTE LOZANO RIVAS

Esta semana se dará continuidad a la Feria Taurina de Valencia y este año habrá de ser muy corta, para la categoría que tradicionalmente ha tenido en el mundo taurino americano. Sin embargo, el esfuerzo hecho por la empresa bien vale la pena apoyarles.

Esta antiquísima manifestación popular, reputada por unos como de máxima expresión cultural y tildada por otros de cruel y detestable  por ser opuesta a la civilización y al progreso, ha enfrentado a sus partidarios incondicionales y a sus más acérrimos detractores. Hoy el espectáculo taurino reúne a millones de aficionados de todo el mundo, moviliza cuantiosas cifras de dinero, genera empleo y constituye un gran negocio, donde la continuidad no se ha visto interrumpida.

Una corrida de toros va más allá del espectáculo emocionante o de la mera diversión. En ella se reúnen  la bravura, el poder y la casta de uno de los ejemplares más bellos y nobles de la creación, como es el toro; y el talento, la destreza y la valentía de unos hombres y a veces mujeres,  que arriesgan su vida con ilusión, vocación y entrega para conquistar el triunfo y el prestigio. El mundo del toro tiene presente la tragedia pero también la gloria.

Es ese misterio efímero por lo pronto, pero permanente por lo intenso, lo que ha inspirado a toda clase de artistas: escritores,  músicos, pintores, escultores y poetas en todos los estilos. Mucha literatura y arte se ha derrochado en torno a los toros, a favor y en contra, pero no han podido quitarle su protagonismo popular.

Hombres como Picasso, Botero, Gerardo Diego, Michelena, Cruz Diez, Soto, Juan Ramón Jiménez, García Lorca, Ortega y Gasset, Alberti, Falla, Vargas Llosa, Sabater, Fuentes, García Márquez y muchos otros, Han sido acérrimos defensores de la fiesta.

Los detractores se refieren al toro como victima, desconociendo que el toro de lidia es una especie animal que ha tenido una selección y transformación por muchos siglos. El toro es el gran protagonista, él representa el esfuerzo del hombre de campo que lo ha criado y seleccionado para que se lleve a cabo la faena, el encuentro con el hombre, el torero.

De manera que este próximo fin de semana, Valencia tendrá a su afición presente en la Monumental Plaza de Toros  para ratificar una vez más,  que en esta ciudad se reconoce a la fiesta de toros como una verdadera expresión de arte, belleza, emoción y riesgo, donde finalmente la razón triunfa sobre el instinto.

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