lunes, 17 de diciembre de 2018

SÉPTIMA CORRIDA – TEMPORADA GRANDE PLAZA MÉXICO: Padilla y Saldívar fueron orejeados

Celebrada la sexta corrida del serial mayor. *** El jerezano así dijo adiós a la profesión y un decidido Arturo fue mal valorado por el juez de plaza.
Arturo Saldívar hizo el toreo bueno en su lote.
ADIEL ARMANDO BOLIO, enviado
Fotos: Emilio Mendez - EFE

CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. Domingo 16 de diciembre.- La sexta corrida de la Temporada Grande Internacional 2018-2019 en la Monumental Plaza México, que registró una floja entrada en tarde de agradable clima, tuvo como triunfadores al jerezano Juan José Padilla, quien así dijo adiós a la profesión, y a un decidido Arturo Saldívar, mal valorado por la autoridad. El otro alternante, Fermín Espinosa “Armillita IV” se fue de vacío.

Salieron seis toros de Boquilla del Carmen, siendo los mejores el segundo y el quinto, El sexto fue devuelto al despitorrarse. Y un sobrero de Xajay, complicado.

Luego de un retraso de diez minutos para hacerse el paseíllo se llevó a cabo el homenaje a la memoria del matador de toros Miguel Espinosa “Armillita Chico”, además de hacerse la presentación de los tres diestros encartelados y, por supuesto, del hermano mayor de Miguel, el maestro Fermín, quien develó en el centro del ruedo un busto de “Armillita Chico”.

En el toro que abrió plaza, Juan José Padilla se vio empeñoso con el capote. Su labor de muleta fue a base de mucha voluntad y valor pues el astado no era fácil. Sufrió un derrote en el pecho sin consecuencias y aun así siguió en la cara del toro con mucha torería, obligando al toro y lograr pasajes de  mucho mérito. Aliñó con poder y oficio. Falló al matar y recibió palmas tras un aviso.
A su segundo, el de la despedida, el último toro en su carrera profesional, “Guitarrista”, número 104 y con 512 kilos, Padilla lo recibió con una larga cambiada de rodillas en la zona de tablas y de pie veroniquear con voluntad. Su quehacer de muleta lo comenzó doblándose y a base de mucho esfuerzo y valor le logró sacar muletazos importantes, al tiempo de que empezaban a sonar las notas musicales sentimentales de Las Golondrinas. Vino el arrimón de Juan José y la gente le jaleó todo su trasteo, lleno de entrega y verdad, sobre todo de mucha vergüenza torera. Acertó con la espada y en honor a sus 25 años de alternativa, a la sangre que derramó en 39 cornadas, vamos, y a su heroica trayectoria taurina, se le otorgó una oreja con gritos de ¡torero! y la misma gente cantándole el “Cielito Lindo”.

Arturo Saldívar en su primer astado, “Artista”, le puso torerismo con el capote en tanto que con la muleta desde el inicio del trasteo hizo el toreo con temple, cadencia y calidad por ambos lados, aprovechando la buena embestida del toro. Corrió la mano de verdad con gusto e hizo el toreo en redondo sin mácula alguna y, sobre todo, evidenciando madurez y solera en su tauromaquia, además de intercalar adornos de arte puro, con señorío, principalmente en la ejecución de dos arrucinas. Fue empitonado en una joselillina, pero enrabietado se repuso, volvió y terminó su serie con carácter. Mató  de soberbia estocada entre gritos de ¡torero! para serle concedida una oreja cuando merecía las dos.

A su segundo nada le hizo con el capote. Después de brindarle a Juan José Padilla, Saldívar con la sarga se dio a realizar una faena que fue de menos a más, con mucha cabeza, por ambos perfiles y largando tela de la buena, atemperada, de mano baja y a media altura. Acortó distancias y así sacó valiosos muletazos. Hizo el toreo en redondo y más creación taurina artística, con mucha ligazón y buen mando. Acabó de media estocada y dos golpes de descabello para ser ovacionado.

En el primer ejemplar de su lote, Fermín Espinosa “Armillita IV” se vio esmerado con el capote. Luego de brindarle a Juan José Padilla, a un astado de expuesta aspereza, le ha aguantado de verdad para sacarle muletazos de mucho mérito, pundonor y firmeza, sobre todo por el lado derecho, pero ante la poca colaboración del “socio” poco pudo hacer. El toro se rajó y el torero cortó por lo sano. Acertó con la espada, el toro dobló, el puntillero lo levantó y Fermín terminó con el descabello y fue despedido entre palmas.

Y el que cerraba el festejo remató en las tablas de salida y se despitorró del lado izquierdo. Fue devuelto y en su lugar salió un ejemplar de Xajay, al que Fermín veroniqueó con gusto. Su desempeño con la franela, Fermín lo realizó con ganas de agradar, pero lo complicado del toro y el exigente público le impidieron continuar. No acertó al matar y fue silenciada su labor.

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Boquilla del Carmen, sobresaliendo el segundo y el quinto. El sexto fue devuelto por despitorrarse. Y un sobrero de Xajay, complicado.
Juan José Padilla, quien se despidió de esta plaza: Palmas tras un aviso y una oreja en el toro del adiós.
Arturo Saldívar: Una oreja y ovación.
Fermín Espinosa “Armillita IV”: Palmas y silencio.
Ciudad de México, CDMX. Sexta corrida de la Temporada Grande Internacional 2018-2019.
Plaza de Toros Monumental México. Entrada: Floja en tarde de agradable clima.
Emotivo homenaje a la memoria de Miguel Espinosa “Armillita Chico”. 

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