martes, 23 de noviembre de 2010

"Ha sido una de las tardes más redondas"

Sebastián Castella regresa el 12 de enero

Miguel Ángel García

No es un misterio el hecho de que un torero en ocasiones no quiera hablar para un medio informativo antes o después de torear. Mucho menos una falta de respeto para los mismos, teniendo en consideración que, antes de una corrida el que se juega la vida es el torero y al término del festejo (y peor aún si no hubo suerte) lo menos que un diestro quiere es escuchar un "¿qué le pareció la corrida?".

Uno de los dones más preciados del ser humano es la paciencia y finalmente ésta rindió frutos. Ayer, antes de tomar el avión que lo llevó a Colombia, el diestro francés Sebastián Castella se tomó un largo rato para charlar con ESTO. Más que una entrevista con el torero me atrevo a decir que fue una plática cordial con la persona, ya que el de Bezier nos permitió llegar más allá de lo que se le conoce, por lo que podemos darnos el lujo de nombrar estas líneas como exclusivas.

Y si usted me permite llevaremos a cabo este tema en dos partes: una, lo que es el torero y otra, refiriéndonos a la persona, a lo que pocos conocen. Porque hay que decir que hablar con Castella es penetrar en un mundo totalmente desconocido, no se sabe lo que puede surgir; es adentrarse en la verdad atrás del mito. Y sin ir más allá de lo que tampoco nos concierne, en este espacio le contaremos un poquito del personaje profesional y de la persona sentimental que viene a ser una nueva era en la historia del toreo mundial. Y de entrada, le diremos que Castella repite el 12 de enero en la plaza México.

TRONCO GENEALÓGICO

Primero que nada habrá que echar un vistazo al tronco genealógico de alternativa, de Sebastián Castella. Es ahijado de Enrique Ponce, quien a su vez fue apadrinado por Joselito y éste por Dámaso González. Y, cronológicamente, atrás están Miguelín, Dominguín, D. Ortega, Gitanillo de Triana. Y más atrás, Rafael Gómez "El Gallo", quien a su vez fue alternativado por Emilio Torres Bombita, continuando con Manuel García "Espartero", Antonio Carmona "El Gordito", José Carmona "Panadero", Juan Pastor "Barbero", Juan León "Leoncito", Curro Guillén, Jerónimo José Cándido y hasta donde se tienen datos, el primero del árbol, Pedro Romero.

Al leer esta genealogía (escrita en la revista Toros en Juriquilla, en su edición del 19 de noviembre de 2010) Sebastián Castella recuerda: "Tenía escasos ochos años de edad, mucho recuerdo cuando Joselito iba a torear a Francia; en algún rincón de la plaza me acomodaba para ver torear al maestro y sabes, me parecía ver a un Dios, él fue parte fundamental en mi ilusión por ser torero".

CON PERSONALIDAD DE FELINO

Así como un felino, animal con que se identifica, Castella se acerca a nosotros luego de atender una llamada; confiado, pero sigiloso. En cuanto sentimos el apretón de manos auguramos una entrevista interesante; será la primera que conceda a ESTO personalmente. Porta un sombrero tipo bombín de palma y lentes oscuros; pantalones de mezclilla azul deslavado y camisa blanca a rayas discretas, fuera del jeans. Trae ataviado un morral de lana artesanal y en el cuello una pañoleta típica de algún lugar autóctono. Su figura espigada, dicho mejor, quijotesca, resalta en la sala F3 de documentación del aeropuerto capitalino. Mientras, su fiel escudero (más amigo que esto) "Jeorge", documenta su salida a Colombia; allá espera la esposa de Castella, Patricia, quien a su vez espera a Atenea, nombre que llevará la hija de Sebastián que nacerá en un mes.

LLEGÓ PARA QUEDARSE

De Manolete, Paco Camino, "El Niño de la Capea" y hasta Enrique Ponce, este último con prácticamente dos décadas como consentido extranjero del gran coso capitalino, ahora llega un francés de nombre Sebastián Castella a ocupar el privilegiado sitio. Y el domingo pasado de una vez por todas el galo rompió el hielo con la afición capitalina, para conseguir la anhelada salida a hombros y con ello convencer categóricamente al gran publico, quien ya lo acogió como el próximo consentido y gran figura extranjera de México.

Ya en una mesita de un cafetería, le pregunto a Castella:

- No sé si en su totalidad habrás conseguido lo deseado, sin embargo, ¿te vas a gusto con tu actuación?

"Nunca quedaré a gusto, siempre me llevaré algo que no pude conseguir. Sin embargo, esta tarde ha sido una de las más redondas; he tenido faenas hasta de rabo, que por pinchar no pasa nada, pero el domingo la intensidad fue en los dos toros. Como te había dicho, esta tarde la preparé a conciencia desde hace un mes; maté muchos toros y la corrida de Xajay estaba muy bien seleccionada. Gracias a Dios todo salió bien, fue una tarde de emoción y sentimiento que he disfrutado mucho, me he sentido torero y me he jugado la vida; han sido faenas distintas en su totalidad".

- Me has dicho que el ganado era fundamental, dado la categoría de la plaza.

"La tarde merecía una corrida bien presentada, así como mi preparación; había que poner toda la carne en el asador y así se vieron los resultados. El resultado fue la gente feliz".

- Sabemos que los toreros disfrutan todo lo bueno o malo de una tarde; más allá de esto, ¿que fue lo que más te gustó?

"Toreé muy a gusto a mi primer toro, despacio, aunque a veces perdía las manos; era un toro encastado y a este tipo de astados hay que torearlos muy abajo, por eso perdía las manos; pero lo pude torear a placer, hacerle cosas bonitas y sentirme muy torero. En mi segundo toro, que fue complicado, a media faena la gente me decía: '¡mátalo, Castella, regala un toro!'. Sin embargo este tipo de toros te dan mucho, como persona y como profesional; con lo cabezón que soy seguí frente del astado y al final me respondió, fue agradecido y el público se entregó. Fueron dos faenas importantes, me sentí artista y, hablando feo, con dos cojones".

- La afición reflejó un cariño a ti, como si ya fueras de ella, ¿estás de acuerdo?

"La sentí así, pero tampoco me lo quiero creer. Me han dicho que ya soy el consentido, sin embargo, me lo quiero ganar día con día".

- ¿Pero sí lo sientes?

"Obviamente, no obstante, ayer fue una tarde más compacta: la gente queriéndome, pero sé que también me pueden aporrear. Sin embargo, esto es lo que me hace seguir intentándolo".

- Conseguiste por fin la salida a hombros, no obstante, ¿estás satisfecho porque fue con una oreja en cada toro?

"Satisfecho, nunca. Más que nada me quité el peso del cortar un rabo, porque mentalmente eso acaba. El domingo llegué con la intención de disfrutar e intentarlo, tuve el deseo de dar una tarde buena y así fue; claro, qué más hubiera querido salir con más trofeos, pero fue una tarde más redonda".

- ¿Con que se compara esta salida a hombros?

"Con la misma de Madrid. Emocionante e impresionante".

- Descríbenos lo que fue desde el ruedo, hasta no sé dónde?

"¡Hasta tuve que tomar un taxi para llegar al hotel! Te cuento, al principio te toman los profesionales, el 'Greñas' y compañía; fue bonito ir por el túnel y la cuesta, pero al llegar a la entrada principal fue una verdadera locura. Desde que pasé la reja, hasta llegar al taxi, se turnaron para cargarme como doce chavales, entre costaleros y aficionados. Fue muy bonito... cuesta trabajo disfrutar luego de torear, pero en la México es único".

- ¿Terminaste "completo" tras la salida a hombros?

"Me quitaron algunas cosas del terno, pero siempre y cuando sea así, que me quiten lo que quieran, la chaquetilla o lo que sea".

- Como dices: si ya triunfaste, a la próxima querrán ver un Castella a más.

"Totalmente. Te digo, con madurez se dosifica mejor, ayer disfruté el triunfo y estaré tranquilo un par de días con mi señora; sin embargo, en tres cambiaré y puse a trabajar el 'coco'. Primero, antes de regresar a la Plaza México me voy a Quito y Lima. Cada cosa en su momento, ya disfruté y mañana al toro otra vez.

- ¿Qué vendrá para el año que entra?

"Torear. Lo he dicho, que una de mis ambiciones es torear un año entero en México y cuando uno comienza a triunfar, como en Europa, la primera temporada se tiene que torear en todas partes, Ya después se podrá escoger la plaza. Mira, uno no puede llegar del otro lado pensando que es figura, hay que torear en todos lados para que te vea toda la gente. Claro está, haciendo las cosas bien, no pueden ser capeas.

- De Manolete a Ponce, ahora viene la era Castella, ¿qué dices al respecto?

"Toco madera, ojalá. Dios te oiga, pero como te digo, eso se consigue cada día; imagina los maestros que has nombrado qué tanto habrán hecho para ser consentidos. Yo no he hecho ni el cuarto de lo que ellos, pero por algo se empieza y afortunadamente he hecho cositas y por ello la gente me esta queriendo", concluyó. (Continuará) / Diario Esto de México.

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