lunes, 6 de diciembre de 2010

Corneado Vanegas en Cúcuta ante serio encierro de La Ahumada

Vanegas tras reaparecer del percance de Maracaibo, vuelve a pisar “el hule” luego de recibir cornada de dos trayectorias en Cúcuta el pasado domingo.
Tras cortar dos orejas

Rubén Darío Villafraz

Una cornada de dos trayectorias, una de 12 cm y otra de 8 cm, fue las que recibió el espada de Seboruco César Vanegas en el curso de la lidia del último astado de la corrida que actuó este domingo, al lado del espada colombiano Sebastian Vargas, frente a un encierro de La Ahumada.

El percance sobrevino cuando el fornido torero sacaba del caballo de picar el toro que correspondía en lidia a Vargas, momentos cuando este era tumbado, logrando a una mano con el capote llevárselo, siendo alcanzado momentos cuando se refugiaba en el burladero. La cornada en el muslo derecho, no implicó daños vasculares, y sí musculares, en especial vasto interno, lo que ha motivado operarle al espada en la propia capital del Departamento de Norte de Santander, de donde ya fue trasladado a su domicilio en la población de Seboruco.

La corrida no resultó nada fácil, pues además de lo sería, sacó genio. Ambos diestros “tocaron pelo” por partida doble, Sebastian Vargas tras desorejar uno de los pupilos del ganadero Carlos Roldan, como lo hizo el propio Vanegas.

Se da el caso que este festejo representaba la reaparición del torero de Seboruco, tras su espectacular paliza que recibió en la polémica Feria de la Virgen de La Chinita en Maracaibo, en el festejo nocturno que le encártelo junto a “El Chihuahua” y Rafael Orellana ante toros de San José de Bolívar.

El pasado domingo en Cúcuta salio con férula en la muñeca izquierda, tras el fuerte percance que le limitó aquella noche de pasaportar un solo ejemplar de los enviados por Don Jerónimo Pimentel.

Sin trofeos en el aniversario de “El Rubi”

Importante efemérides la que ha conmemorado Manuel Medina “El Rubi” ayer en su tierra, tras el 24º aniversario de bregar como matador, por los ruedos de Venezuela.
SANTIAGO MORALES

CAGUA (Maracay-Ven.).- Ni una vuelta al ruedo dieron la terna de toreros venezolanos en la corrida extraordinaria celebrada hoy en la población de Cagua, a unos 100 kilómetros de Caracas, que conmemoraba los 24 años de alternativa del torero local Manuel Medina 'El Rubi'.

Sus alternantes José Nelo "Morenito de Maracay" y Ramón Guevara también se fueron sin conseguir el triunfo.

Se lidiaron seis toros de la divisa nacional de "Los Aranguez", aceptables de presentación y difíciles de comportamiento. La plaza, en tarde nubosa, registró más de tres cuartos de entrada.

Morenito de Maracay: silencio y ovación.

El Rubi: silencio y ovación.

Guevara: silencio y silencio.

Una oreja para Ponce, El Juli y Castella en la última corrida de Lima

Extraordinaria actuación de “El Juli” en el cierre de la Feria del Señor de los Milagros, donde un palco cicatero le ha impedido pasear las dos orejas al primer toro de su lote. Foto: EFE

Al igual como ha hecho en Mexico, Sebastian Castella sigue ratificandose como uno de los toreros en mejor forma, esta vez en Lima “tocando pelo”. Foto: EFE
BALDOMERO CÁCERES VEGAS

LIMA.- Los toreros españoles Enrique Ponce, El Juli y el francés Sebastián Castella cortaron hoy una oreja cada uno en la corrida de cierre de la Feria taurina limeña, mientras que Cayetano Rivera se fue de vacío.

No fue redonda la última tarde de la feria del Señor de los Milagros. Una tarde que parecía romper y que se vio enrarecida por el criterio del juez al no entregar la segunda oreja a El Juli, en el segundo de la tarde, y por el cambio del quinto, por razones casi inexplicables.

Lo más destacado fue la faena de muleta de Julián López al segundo de la tarde, que el torero de Velilla de San Antonio endulzó dejándole la muleta en el hocico para así obligarlo a repetir. Los muletazos de El Juli fueron profundos, templados y rotundos. El toro terminó rompiendo con gran calidad y pudo entonces torearlo a gusto, con profundidad y sabiduría para darle los tiempos necesarios y con hechicero temple para obligarlo a seguir la flámula.

El cierre fue rotundo: bernardinas ajustadas y un redondo con rodillas en tierra que dejaron caliente los tendidos. La estocada, algo trasera y desprendida, no convenció al juez de plaza que tuvo que soportar una gran bronca por no conceder el segundo apéndice.

A por todas salió también El Juli en el sexto, al que ejecutó un quite por lopecinas ajustadas. El toro no rompió, falto quizás de fuerzas, por lo que sus arrancadas desiguales fueron muchas rebrincadas. Sin embargo, el toreo del madrileño, todo entrega y poder, forzó el saludo en el tercio, tras pincharlo.

Abrió plaza Enrique Ponce que tuvo como primero de su lote un toro que no se entregó. Fue esta una faena larga, de menos a más, intentando siempre que el toro rompiera hacia adelante y consiguiendo en algunas series que el público se entregara, con fervor casi religioso.

Su segundo fue cambiado, lo que no gustó nada al valenciano. El reemplazo fue manso y tuvo peligro en los primeros tercios; sin embargo, por el lado derecho, embistió con suavidad no replicada por el lado izquierdo. Ponce ejecutó muletazos cadenciosos, relajado el cuerpo, templando y llevando hacia adentro las embestidas del morlaco.

Sebastián Castella, puso su habitual y serena entrega. Se apresuró algo mecánico en su primero, al que exigió desde el inicio de la faena con la muleta. Hubo, mediada la faena, una gran serie por la derecha pero el toro volvió a su condición inicial, de suave sosería, de escaso gas.

En el séptimo lo intentó nuevamente. El toro parado, tardo, no permitió una faena con la solidez que da lo ligado. El toro, que tomaba a regañadientes la muleta, fue exprimido por el francés, cuya insistencia no logró calentar a los tendidos que se mantuvieron algo fríos a lo largo del festejo.

Cayetano quiso pero no pudo. Su disposición se vio en los dos de su lote: sosos éstos, sin transmitir, permitieron muletazos suaves y templados pero sin emoción. Terminó abreviando en el octavo, agotadas las posibilidades de refrendar su auspicioso debut en Acho y con un corte en la mano fue a dar, al final del festejo, a la enfermería. / EFE

FICHA DEL FESTEJO
Ocho toros peruanos de Roberto Puga de Lambayeque, de desigual presentación y tipo. Tuvieron nobleza en general pero fueron bajos de raza, sin romper, destacó el segundo por su calidad.
Enrique Ponce: Estocada entera (oreja tras aviso) y pinchazo hondo; entera desprendida y descabello (ovación con saludos).
Julián López "El Juli": Estocada trasera y desprendida (oreja, petición fuerte de la segunda y dos vueltas al ruedo); dos pinchazos y descabello (ovación y saludos tras leve petición).
Sebastián Castella: Gran estocada (oreja); y dos pinchazos y descabello (ovación y saludos).
Cayetano Rivera: Estocada entera (palmas) y estocada (palmas).
Tras la lidia del octavo de la tarde, Cayetano Rivera fue atendido en la enfermería de la plaza por un corte en una mano. Fue anestesiado y recibió una sutura, siendo el pronóstico leve.
Lleno en los tendidos en tarde soleada.

QUINTA CORRIDA DE LA TEMPORADA GRANDE: Perera se apodera del cariño de la gente

Importante tarde la que ha cuajado el espigado extremeño Miguel Ángel Perera, cortando dos orejas a ley, en su segunda comparecencia en el Embudo de Insurgentes. Foto: EFE

Así de largo y templado toreó Perera al primero de su lote, en una tarde pletorica de entrega y raza del coleta de Badajoz. Foto: Sergio Hidalgo

“Zotoluco” ha cuajado una actuación llena de veteranía, cortando una oreja al sobrero que regaló de Garfias. Foto: Sergio Hidalgo
Jorge Raúl Nacif

Cuando Perera remataba elegantemente una de las tantas series de muletazos con los que bordó el toreo, surgió el espontáneo grito de "¡Miguel Ángel, ya nos conquistaste!", que bien puede resumir el sentimiento del público que se dio cita en la quinta corrida de la Temporada Grande, pues el torero de Badajoz ha enamorado a la Plaza México y pronto será todo un consentido.

Hoy, el toreo de Miguel Ángel Perera caló en el tendido como quizá nunca antes, y eso que ya ha cortado orejas y hasta un rabo en este escenario. El poco público que acudió hoy al coso de Insurgentes (si consideramos el cartel tan rematado), seguramente se multiplicará cuando este diestro vuelva a ser anunciado, pues esta tarde ya quedó sólidamente instalado en el ánimo la afición capitalina.

Todo un deleite fueron las suertes capoteras con las que le dijo "buenas tardes" al primero de su lote, pues combinó las verónicas con las tafalleras y, en un brote de inspiración, ligó gaoneras y un soberbio remate. El quite no se quedó atrás, pues cuajó tafalleras, cambiándole el viaje al toro como si se tratara de un péndulo con la muleta, así como gaoneras y una caleserina, poniendo al tendido en punto de ebullición.

El toro era sosito, pero muy manejable y metía la cabeza con clase, así que Perera se dio gusto toreando con la sarga. El inicio de su faena fue estoico, pues sin moverse un centímetro logró ligar bellos pases por alto y adornos de muchos kilates, para continuar corriendo la mano con soltura y largueza, dejándole al astado la muleta en la cara e incluso ligando pases en redondo que extasiaron al público, que de pie le coreó con fuerza.

Una verdadera pena que, hacia el final de la faena, el de Campo Real terminó rajándose por completo y, escupiéndose de las suertes, se refugio en tablas, porque de haberle instrumentado por lo menos otras dos tandas con el mismo acabado, la posibilidad del rabo hubiera tomado fuerza. Sin embargo Perera insistió y todavía logró momentos de gran belleza, tapandole bien la cara, para luego irse tras el acero y conseguir una gran estocada, que le valió pasear las dos orejas ante la entrega absoluta del respetable.

El quinto de la tarde era un toro feo de hechuras y que constantemente perdía las manos, dando medias embestidas. Miguel Ángel lo intentó con profesionalismo por ambos pitones, pero poco pudo hacer ante el escaso juego de su enemigo, pues no tenía materialmente ni un sólo pase.

Eulalio López "Zotoluco" tuvo una actuación muy digna y decorosa delante del primero de la tarde, un ejemplar al que había que poderle para extraerle y aprovechar sus embestidas. Firme y decidido, le dio la lidia adecuada, aunque su labor ya no alcanzó a tomar vuelo dado que el ejemplar se fue metiendo en tablas y jamás terminó por entregarse.

Mala suerte tuvo con el cuarto, pues al salir se acalambró y tuvo que ser sustituido. El primer reserva fue duramente protestado por su escaso trapío y poco agradables hechuras, por lo que Eulalio lo mató pronto, no sin antes anunciar el regalo de un toro, que finalmente fue del hierro de Garfias.

Delante de éste, que tenía docilidad y acudía pronto a los cites, pese a que saltó al ruedo haciendo extraños de corraleado, Zotoluco se dio gusto corriendo la mano por ambos lados, aunque el mejor fue el derecho, mientras el viento le incomodaba. Muletazos alegres, largos y eléctricos, causaron el fuerte olé y las palmas, mismas que se incrementaron tras el estocadón conseguido. Una oreja, protestada por algún sector del público, fue concedida para el torero.

El Payo sorteó dos toros que poco se prestaron para el lucimiento y delante de los cuales estuvo tesonero y con los arrestos suficientes como para jugarse la vida alegremente, a pesar del viento que molestó mucho en su lote. No contento con su digna actuación, regaló un sobrero, también de Campo Real que, al salir tras el de Garfías, provocó el abucheo de la afición con sólo anunciarse que pertenecía a esa ganadería, dado el poco juego y trapío de los ejemplares de lidia ordinaria.

El toro también fue complicado, pero Octavio no quería dejar pasar la oportunidad de triunfar de nueva cuenta y le pisó sus terrenos, plantándose con decisión y llevándolo embebido en la muleta, gracias a lo cual le extrajo series con un gran valor específico y hasta un par de pases en redondo, lo que le valió el reconocimiento popular.

Una verdadera pena que haya fallado con el acero, pues tenía ganada una oreja conseguida muy de verdad, con inteligencia y una férrea voluntad, aunque eso sí, corroboró que esta llamado a ser un toreo muy importante de nuestra tauromaquia, además de un consentido de La México, como también lo empieza a ser Perera.

FICHA DEL FESTEJO
Quinta corrida de la Temporada Grande 2010-2011. Un tercio de entrada, en tarde fría y con intermitentes ráfagas de viento.
7 toros de Campo Real, justos de presencia y descastados en términos generales, de los que sobresalió el 2º, que fue muy manejable. 1 de Garfías, terciado pero de buena condición.
Pesos: 500, 485, 470, 510, 530, 525, 520 y 520 kilos.
Eulalio López "Zotoluco" (grana y oro): Palmas, silencio y oreja en el de regalo, con algunas protestas.
Miguel Ángel Perera (durazno y oro con remates negros): Dos orejas y palmas.
Octavio García "El Payo" (grana y oro): Palmas, silencio y palmas en el de regalo.
El festejo duro un poco más de tres horas y media. Al finalizar el paseíllo se rindió un minuto de aplausos a la memoria del ganadero Kiko Santana, de La Misión, fallecido en días pasado.

domingo, 5 de diciembre de 2010

ESTUDIANTES VENCE “A MEDIA MAQUINA” UN ENDEBLE ZULIA FC

 Con escaso publico en el graderío

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

MÉRIDA.- Sin mucho que buscar en el presente torneo, eso sí, con la mira en sumar tres puntos que servirán de mucho por allá a mediados de mayo del próximo año, Estudiantes de Mérida ha vencido a un flojo y escasamente creativo Zulia FC, en el curso de la 16ª jornada del futbol profesional venezolano.

Fue el conjunto del partido, un cotejo monótono en su discurso, donde ambas divisas dejaron ver en el gramado del Metropolitano escasas jugadas de emoción. Al final, el resultado habla por sí solo, lo que se desgranó ante una fanaticada que al culminar el cotejo reclamaba mayor espectáculo a un equipo que se ha difuminado en sus aspiraciones para trascender.

El primer gol del partido vino en los botines del “héroe” de la tarde, como lo fue el joven Heiber Díaz, quien se cubrió de gloria ante la afición rojiblanca. Su primer gol vino al ´38 tras fulminar en tiro rasante sobre la testa al veterano golero José Fasciana, tras recibir pase de excelente factura de Marcel Rivero.

La segunda diana, la que a la postre le dio la victoria, se gestó sobre el ´72 de la etapa de complemento, tras nuevamente Heiber Díaz “fusilar” a un batido Fasciana, tras este salir equivocadamente, luego del error de la ultima línea de habilitarle al atacante académico cuando intentaba dejarle en fuera de juego.

El gol del honor por parte para los dirigidos por Miguel Acosta vino en tiempo de descuento, exactamente al ´92, tras el tiro rasante que Yohandry Orozco, ejecutó cuando se enfrentó a un poco exigido a lo largo del partido Leo Morales.

Con este resultado se espera que el próximo domingo se coloque cerrojo a un semestre de inconsistencia en cuanto a lo que se prometía, aparentemente en el papel.

FICHA DEL PARTIDO

(2) ESTUDIANTES DE MÉRIDA: Morales; Avendaño, Vielma, Lozano; Sánchez, Rivero, Romero, Restrepo, Rodelo (Mancilla + Álvarez); Juan García (Bosseti) y Heiber Díaz. DT: Rafael Dudamel

(1) ZULIA FC: Fasciana; Pico, Farias, Chirinos, González; Perozzo (Enciso), Palomino, Rojas (Struve), Hernández; Orozco y  Arrieta (Melian). DT: Miguel Acosta.

GOLES: 1- 0, min. 38, Díaz (EDM). 2 - 0, min. 72, Díaz (EDM). 2 - 1, min. 92, Orozco (ZFC).

AMONESTADOS: Roja: Oscar Restrepo (EDM) Doble amonestación amarilla.

ARBITRO: Richard Izarra, asistido en las bandas Daniel Cárdenas y Ronald Delgado del estado Táchira.

ESTADIO: Metropolitano de Mérida.

ASISTENCIA: Aproximadamente 2000 personas.

SEGUNDA NOVILLADA DE LA FERIA DE QUITO 2010: Juan del Álamo triunfa en el noveno festejo de abono


PACO AGUADO

QUITO.- Al igual que Diego Silveti hace cuatro días, el novillero salmantino Juan del Álamo también tuvo un buen debut en la plaza Quito, de la que salió a hombros tras cortar sendas orejas por dos faenas de muy distinto calado. Le cupo en suerte un lote manejable de los dos hierros de la ganadería de la empresa, pero ambos con ciertas complicaciones que el novillero charro resolvió de muy distinta manera.

Con el primero, que se abrió la pezuña derecha en banderillas, se fue destemplando poco a poco, haciendo que el “domecq” fuera yendo a menos en una faena ligera de la que se premiaron más los efectismos finales que el toreo fundamental. En cambio, con el noble pero endeble quinto se vio a un Juan del Álamo más asentado, que acertó perfectamente con la distancia, la altura y el ritmo con que sostener y hacer ir a más las embestidas del de Vistahermosa, en una labor de mucho más peso y que terminó por abrirle la puerta grande de Iñaquito.

También fue desigual la actuación del ecuatoriano Pablo Santamaría, con un lote más redondo que el del salmantino. En su caso, la faena más estimable fue la que hizo al que abrió plaza, noble pero bajo de raza y con el que se desempeñó con buen oficio, evidenciando su reciente paso por España. Pero la sensación que dejó con el cuarto fue bien distinta, ya que el novillero local no se comprometió lo suficiente con un utrero bravo y repetidor, sino que prefirió encauzar su trasteo por el rumbo del populismo, incluso cuando el público, con cierto triunfalismo nacionalista, le pedía que siguiera toreando para lograr el indulto de «Chaval».  

En la última de sus tres actuaciones en la feria, Andy Cartagena tampoco logró tocar pelo frente a dos mansos que se limitaron a pegar arreones destemplados a sus caballos. Volvió a tirar de oficio el de Benidorm, que debió echar pie a tierra para matar al tercero y que caldeó el ambiente con el sexto más en las cabalgadas y adornos que en los embroques. El momento de mayor riesgo llegó al clavar una rosa tan a la grupa que acabó perdiendo el equilibrio y cayendo sobre la cara del novillo, aunque el aparatoso percance no tuvo mayores consecuencias.

FICHA DEL FESTEJO
Octavo festejo de la Feria del Jesús del Gran Poder. Casi lleno.
Novillos de Mirafuente y uno de Vistahermosa (5º), de correcta presentación y de buen juego, aunque medidos de raza y fuerzas. Los de rejones (3º y 6º), de más feas hechuras y mansos.
Pablo Santamaría, oreja y vuelta al ruedo tras dos avisos.
Juan del Álamo, oreja con petición de la segunda y oreja.
El rejoneador Andy Cartagena, palmas y vuelta tras fuerte petición.

sábado, 4 de diciembre de 2010

OCTAVO FESTEJO DE LA FERIA DE QUITO 2010: Un aniversario repleto de raza y emoción

JUAN ANTONIO DE LABRA

QUITO.- La primera corrida nocturna de la historia de la Monumental Quito, con la que se celebró el 50 aniversario de la inauguración de la plaza, resultó tan emotiva como interesante, y aunque solamente se cortó una oreja, la que obtuvo Miguel Abellán del primer ejemplar de la noche, el espectáculo mantuvo un tono ascendente y la gente salió feliz del coso de Iñaquito.

Y es que los tres espadas del cartel, conscientes de la euforia colectiva que se vivía en los tendidos, no escatimaron nada y buscaron el triunfo afanosamente. La entrega fue patente en cada palmo del entretenido festejo y, una vez más, tuvieron que sobreponerse al descastado juego de casi todo el encierro, compuesto por toros de tres hierros distintos.

Miguel Abellán plantó cara a un toro jabonero de Vistahermosa de lidia cambiante, que comenzó sin hacer caso a los capotes y terminó embistiendo con mucha transmisión –y una buena dosis de peligro– a la poderosa muleta del madrileño, que le hizo una faena alegre, variada y de una conexión excelente con el público.

En un descuido el toro le echó mano de fea manera y le dio una fuerte paliza. Cuando se temía lo peor, porque hizo por él encelándose cuando el torero yacía tirado sobre la arena, éste se levantó  hecho un jabato y lo reventó de una soberbia estocada. Aquel dramatismo, y la estocada, era sin duda para premiarse con dos orejas, pero por aquello que la corrida iba empezando solamente le concedieron una. De cualquier manera, la gesta y el arrojo de Abellán habían quedado de manifiesto.

El cuarto no dio opciones porque se paró pronto y cortaba el viaje. El Mirafuente tenía peligro sordo y Abellán prefirió abreviar. No obstante, el público lo alentó hasta el final, recordando quizá ese gran cartel de años pasados, cuando era un ídolo en este escenario.

El Fandi reaparecía de la cornada que sufrió en Lima el domingo pasado. Llevaba un notorio vendaje en el muslo derecho, y a pesar de seguir convaleciente de esta cornada, en ningún momento se quejó y salió como un torero macho a brindar un espectáculo pirotécnico con capote, banderillas y muleta.

El serio toro que hizo segundo le exigió, y después de formar un lío con los palos, le pisó el terreno sin miramientos, exponiendo una barbaridad y jugándose el físico, pues el toro de Vistahermosa terminó refugiándose en tablas y regateando las embestidas, mientras el granadino se crecía pegándose un arrimón.

Al quinto también lo banderilleó haciendo un esfuerzo encomiable, y volvió a estallar la plaza en júbilo cuando clavó en distintos terrenos y de distinta manera. El toro llegó a la muleta derrotando con la cara alta y no ofreció demasiadas posibilidades de lucimiento, así que el granadino decidió acortar la faena. En ambos toros, no estuvo fino a la hora de matar y perdió sendas orejas que hubiesen sido un digno premio a tanta voluntad.

Los dos toreros españoles le pusieron muy alto el listón a Martín Campuzano, que no se rajó en ningún momento y demostró que tiene carácter. El deslucido tercero casi no le permitió mostrarse, sino trazar algunos lances buenos y varios pases de buena factura, pero el serio sexto, que a pesar de haberse lastimado una mano terminó embistiendo con mucha clase, lo toreó muy bien con el capote y más tarde le hizo un trasteo de una entrega muy significativa que caló hondo en el tendido.

No se salvó de sufrir una voltereta, y al final abrochó la faena con unas ajustadas manoletinas que terminaron por convencer a todo mundo. Lo malo fue que no atinó a dar muerte al toro con prontitud y dejó escapar el triunfo que, en esta fecha tan importante, hubiera tenido una amplia repercusión.

La plaza lució guapa con una iluminación excelente, misma que se estrenó y que invita a que en las ferias por venir, se piense en la posibilidad de cubrir el coso y ofrecer corrida por la tarde o la noche, como la de hoy, que tuvo una magia especial.

FICHA DEL FESTEJO
Corrida goyesca con al que se celebró el 50 aniversario de la plaza. Lleno de "Agotado el boletaje" en noche fresca y despejada. Dos toros de Vistahermosa (1º, sobrero sustituto y 2º), dos de Mirafuente (3º y 4º) y dos de Triana (5º y 6º), bien presentados en general, de escaso juego en su conjunto salvo el 6º que fue noble y tuvo duración.
Pesos: 425, 475, 505, 539, 541 y 542 kilos.
Miguel Abellán (blanco y azabache): Oreja y palmas.
David Fandila "El Fandi" (mandarina y azabache): Ovación y palmas.
Martín Campuzano (verde botella y oro): Ovación en su lote.

SÉPTIMO FESTEJO DE LA FERIA DE QUITO 2010: Quito, día de fiesta grande

PACO AGUADO

QUITO.- Por fin la feria quiteña se reconoció a sí misma en una corrida triunfal que rememoró los grandes días de esta plaza. Y todo gracias a que en su ruedo volvió a verse la bravura. En especial la de "Forzador", un terciado y precioso "jandilla" del hierro de Triana que derrochó raza, entrega y profundidad en sus embestidas. Este sí se merecía ese indulto que, sin una gran petición, concedió un presidente con excelente criterio de aficionado.

Porque "Forzador" no dejó nunca de arrastrar el hocico por la arena, sobre todo tras salir de un puyazo que tomó metiendo la cara bajo el peto y poniendo en el empeño toda la fuerza de sus riñones. El más capacitado de los toreros ecuatorianos, Guillermo Albán, se dobló con él con poder y llevándolo largo, y fue ahí, en esa exigencia, donde "Forzador" dejó claro ya todo lo que llevaba dentro.

En una faena a más, Albán se fue centrando con tan bravo animal, que pedía una muleta decidida y segura que acompasara y luciera muy por abajo sus entregadas embestidas por ambos pitones. Tan bravo fue el toro que, ya concedido el indulto y para llevarlo a chiqueros, su lidiador le toreó exactamente igual que al inicio de faena: doblándose muy poderoso y con trazo largo, a lo que el toro, después de más de cincuenta pases, respondió embistiendo al mismo son que al principio, con la misma profundidad.

Bravo fue también el segundo, que a pesar de tener una pezuña abierta no dejó de seguir la muleta que El Fandi le movió con suavidad. El toro agradeció el buen trato del granadino, que estuvo toda la tarde muy templado: con ese segundo, del que cortó una oreja, y con el quinto, del que le dieron las dos tras un emotivo tercio de banderillas. Sólo con éste, noblote y galopón, se permitió algunos alardes físicos El Fandi, que con buena técnica, gusto y cadencia mantuvo en el tiempo la buena condición del de Huagrahuasi por el pitón derecho.

En la corrida hubo dos toros con menos opciones: el primero de Albán, noble pero de poco celo, y el tercero, que se rajó en mitad de una faena sin estructura de Castella. La oreja que paseó el francés se quedaba pequeña después del indulto y del triunfo redondeado de El Fandi, así que con el sexto, su último toro de la feria, estaba obligado a atacar para defender sus privilegios quiteños.

Castella se impuso con creces a un animal que tomaba los engaños a regañadientes, a punto siempre de negarse. Pero el valor del francés, consintiendo todas las dudas y asperezas del de Triana, le sirvió para sacar incluso largos y hondos naturales, además de momentos de mucha intensidad en la corta distancia, antes de mandarlo a las mulillas -que le dieron una inmerecida vuelta al ruedo- con un soberano estoconazo.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza Monumental. VII festejo de feria. “No hay billetes”
Cuatro toros de Huagrahuasi y dos de Triana (4º, “Forzador”, que fue indultado; y 6º, “Jaquimero”, premiado con la vuelta al ruedo. De buena presencia en conjunto y de buen juego, salvo 1º y 3º.
Guillermo Albán, palmas y dos orejas y rabo simbólicos.
El Fandi, oreja con petición de la segunda y dos orejas.
Sebastián Castella, oreja y dos orejas.
Los tres toreros salieron a hombros con el ganadero, José Luis Cobo. *** Al terminar el paseíllo se rindió homenaje en el ruedo a Manuel Benítez “El Cordobés”, mientras que a la muerte del tercer toro se cortó la coleta el banderillero local Paco Muñoz.

SEXTO FESTEJO DE LA FERIA DE QUITO 2010: Diego Silveti conquista a la afición de Iñaquito

JUAN ANTONIO DE LABRA

QUITO.- Con una actuación plaga de valor y personalidad, el novillero mexicano Diego Silveti conquistó a la afición quiteña y obtuvo un importante triunfo de tres orejas, después de una demostración de que la dinastía de los Silveti sigue escribiendo su leyenda un siglo más tarde.

Porque este andar pausado por el ruedo, dueño de la situación, delante del manso que le tocó en primer lugar, se tradujo en un interés especial para el público, más aún cuando Diego se plantó en los medio y se la jugó en un riesgoso quite por saltilleras, pues el novillo de Trinidad embestía sin ninguna fijeza. Y a partir de este momento de tensión, cuando Silveti se sacó el capote de la espalda con precisión milimétrica para vaciar al novillo con gran prestancia, la plaza entera percibió que aquel torero venía decidido a busca el triunfo.

La faena discurrió por el mismo sendero: el novillo huyendo hacia tablas, y Diego andando gallardo hacia adelante, y así le robó pases de mérito que intercaló con cambiados por la espalda y otra serie de recursos que terminaron de calentar el ambiente. De haber matado al primer viaje hubiera cortado dos orejas, pero esa que le concedieron le supo a gloria y dio la vuelta al ruedo con su amplia sonrisa en los labios.

Con el público a su favor, Diego enfrentó al quinto, un novillo jabonero al que toreó bien de capote y al que ahora hizo un ajustado quite por gaoneras. Brindó la muerte de este ejemplar a una leyenda viviente del toreo: Manuel Benítez "El Cordobés", que estaba gustoso, departiendo alegremente en el callejón de la plaza.

Y Silveti volvió a plantarse sobre la arena con su fresca personalidad, y toreó en redondo con temple y calidad en otra faena que gustó mucho al público. Los adornos también tuvieron el aroma de los toreros buenos, y los cadenciosos desdenes terminaron de caldear los ánimos. Ahora si colocó una estocada entera, un tanto caída, y le concedieron dos orejas con las que se perfila a ser uno de los máximos triunfadores de la feria.

Cuando Diego finalizó su labor, Benítez saltó al ruedo y se fue hasta donde estaba y, sorprendido por el singular detalle, se fundió en los medios con el famoso Mechudo, que lo abrazó efusivamente en un gesto inolvidable dada la personalidad tan atrayente de este ídolo popular.

Andy Cartagena se vio obligado otra vez a echar mano de todos sus recursos para hacerle faena a dos novillos descastados, sobre todo el sexto, al que tuvo que perseguir por el ruedo para clavarla banderillas y rejones con una encomiable buena actitud y un acusado profesionalismo. Al primero le cortó una oreja tras una faena alegre y variada en la que lució montando a “Cisne” y “Opus”, dos caballos experimentados que le ayudaron a sacar adelante esta difícil papeleta.

Hernán Tapia dejó escapar el triunfo con el cuarto, un novillo con clase al que hizo un trasteo intermitente, aunque con mayor decisión y enjundia que la mostrada ante el que abrió plaza.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza Monumental. VI festejo de feria. Tres cuartos de entrada en tarde nublada. Novillos de Trinidad, parejos en hechuras y de juego desigual, de los que sobresalió el 4o. por su calidad.
Pesos: 400, 418, 418, 427, 400 y 442 kilos.
Hernán Tapia: Silencio tras aviso y división tras aviso.
Diego Silveti: Oreja y dos orejas.
Andy Cartagena: Oreja con petición y silencio.
Silveti salió a hombros.

jueves, 2 de diciembre de 2010

FESTIVAL TAURINO DE LA FERIA DE QUITO: Ponce se relaja y vuelve a triunfar

ZABALA DE LA SERNA

QUITO.- Más accidentado no pudo empezar el festival benéfico: el primer utrero se escapó de la plaza por el portón de cuadrillas. Por suerte, no enfiló el camino del callejón superpoblado, sino que se salió al patio donde esperaban ya montados los picadores de Enrique Ponce. Hasta allí acudieron todos los matadores, y el novillo de Vista Hermosa regresó al ruedo con dos puyazos defensivos pegados. Como si luego se acordase de los dos rosetones que le había dibujado Manuel Quinta en su piel jabonera, derribó con riñones.

Ponce brindó su muerte a Javier Morales, veterinario de Las Ventas y responsable de la ardua tarea de reflotar la bella ganadería de Pablo Romero (Partido de Resina). La faena estuvo a la altura de Morales y del notable pitón derecho: el maestro de Chiva se relajó y se abandonó en redondo. La estocada fulminante tiró sin puntilla al jabonerito y le entregó al torero las dos orejas.

Había el temor de ver cuántos matadores se sumaban a la carrera emprendida de dar el cante y abandonar el traje corto. Con Castella vestido a la parisien se contaba, pero con Víctor Puerto enfundado en un diseño de tela vaquera no. Un traje corto de Wragler o así.

Puerto, que había entrado sustituyendo al Fandi, puso todo el empeño del mundo en justificar con minutos su inclusión. Sacó partido de un utrero de Triana rajado y con genio a costa de romper todas las marcas de tiempo en la cara de un toro. Por encima de su tesón quedaron unas verónicas clásicas.

Las de Castella también tuvieron su aquél. Y las chicuelinas sin enmendarse abrochadas con una sabrosa media a pies juntos. El torete de Vista Hermosa se lo pensaba y entraba al paso en la muleta, mirón y medidor. El suave prólogo dio paso a la firmeza. Hubo un amago de voltereta. El francés se superó con la mano zurda en una serie antes de el toro pidiera árnica, pero sin perder nunca el sentido por el derecho, el cabrón. Lástima que agarrese hueso.

A falta las dos horas de espectáculo, saltó el cuarto, de Triana. Manso perdido y áspero. Lo de Cayetano es para pensárselo. Oficio menguante. Y me da que su afición también.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toro de Quito. Jueves, 2 de diciembre de 2010. Festival benéfico. Casi lleno. Novillos de Vista Hermosa (1º, de estupendo pitón derecho; 3º mirón y a peor), Triana (2º con genio y rajado; 4º manso perdido y áspero; 6º noble), Mirafuente (5º, rajadete)
Enrique Ponce, estocada fulminante (dos orejas).
Víctor Puerto, media estocada atravesada contraria y descabello. Aviso (saludos).
Sebastián Castella, pinchazo, pinchazo hondo y descabello (silencio).
Cayetano, media estocada delantera y caída (silencia).
Martín Campuzano, estocada atravesada y descabello (oreja).
Álvaro Samper, pinchazo, bajonazo y descabello (palmas de despedida).

LA CRONICA DE LA CORRIDA: La Feria de Quito ocupa la atención de la actualidad taurina


"Rafaelillo" traga la hiel, y Andy Cartagena saborea la miel

Siga la crónica del periodista mexicano Juan Antonio de Labra y el español Paco Aguado, en el marco de la Feria de Quito 2010.

Así mismo, escuche la corrida en vivo y directo, desde el propio callejón de Iñaquito, por estos periodistas, a través del siguiente link

miércoles, 1 de diciembre de 2010

TERCERA CORRIDA DE LA FERIA DE QUITO 2010: "Rafaelillo" fue cogido y Andy Cartagena cortó dos orejas

QUITO.- El torero español Rafael Rubio "Rafaelillo" sufrió hoy una fuerte cornada en la pierna, de 25 centímetros de extensión, pero limpia, mientras que su paisano rejoneador Andy Cartagena se llevó dos orejas en la tercera corrida de la Feria de Quito en honor al patrono de la ciudad, Jesús del Gran Poder.

El diestro de la casa, Álvaro Samper, puso entrega pero se fue de vacío al estrellarse con la mansedumbre y el sentido desarrollado en la lidia por los ejemplares que le tocaron en suerte.

Con menos de tres cuartos en los tendidos, se lidiaron astados de Santa Coloma y Piedras Blancas, mansos y peligrosos, pero bien presentados.

"Rafaelillo" confirmó su alternativa hispana, al recibir los trastos de Samper, bajo el testimonio del caballero en plaza. En su primero, hizo una faena de torero fino y artista con el percal y la muleta, despachó de estocada en costillares, contraria, pero que hizo efecto. Ovación desde el tercio.

En su segundo toro, "Rafelillo" salió dispuesto a entregarse, pero el manso no lo permitió porque fue peligroso y estuvo a la defensiva, a veces parado, que se fue vivo al corral después de propinar al matador una angustiosa cornada de 25 centímetros, de pronóstico grave, en el muslo derecho. El diestro hispano fue intervenido en una clínica de la ciudad, quien informó que la herida fue limpia y que el diestro estaba fuera de peligro.

Cartagena, por su parte, tuvo una actuación de entrega y voluntad al colocar rejoncillos, banderillas y rejones de muerte en sus dos presentaciones, ante el delirio de los aficionados que le vieron llevarse una oreja de cada uno de sus enemigos. En un gesto de amistad y profesionalismo, Cartagena se negó a salir a hombros de la plaza pues, según dijo, "Rafaelillo" estaba en el "lecho del dolor".

El torero de casa, Samper, estuvo sin suerte en su lote pero voluntarioso con el percal en verónicas y chicuelinas aplaudidas, así como en la faena de muleta, despachó con limpieza a sus dos toros de Santa Coloma, pero no recibió trofeos.

Este jueves, se efectuará el festival de la feria con los diestros vestidos con traje corto y sombrero de ala ancha a cargo de los españoles Enrique Ponce, David Fandila "El Fandi", Sebastián Castella, Cayetano Rivera y los ecuatorianos Martín Campuzano y Álvaro Samper. / EFE