domingo, 26 de mayo de 2013

DECLARACIONES - DECIMOCTAVO FESTEJO: Alberto Aguilar: "Es injusto que jueguen con mis ilusiones"

Alberto Aguilar, a punto de salir por la Puerta Grande de Las Ventas, pero negada por un presidente totalmente fuera de reglamento. Foto: EFE
JAVIER LÓPEZ

Alberto Aguilar fue el gran protagonista, por doble motivo, del festejo de hoy en Las Ventas, primero por cortar la única oreja de la tarde, y después por ver como "el palco" le cerraba la Puerta Grande, por eso, al término del festejo, se mostraba así de triste: "Es injusto que jueguen con mis ilusiones. No sé que tienen conmigo. Soy sólo un torero que me juego la vida y trato de dar la cara tarde tras tarde. ¿Qué hay de malo?. No me explico por qué no quieren que despegue, porque hoy he rozado una Puerta Grande en Madrid que nunca en la vida se me olvidará hasta que la consiga abrir", reconoció un impotente y muy disgustado Aguilar con lágrimas en los ojos.

"El Capea" también se marchaba contrariado, pero por haber pinchazo al quinto toro, con el que se encontró "muy a gusto. Qué lástima de espada, pues creo que pegué quince o veinte muletazos buenos, pero al marrar con los aceros la tarde de hoy no me sirve de nada", aseguró.

"No es lo que venía buscando, ni lo que le hace falta a mi temporada, pero el toreo es así y ya habrá más oportunidades”, finalizo el salmantino.


El confirmante "Chechu", que resultó herido por su primero, no pudo hacer declaraciones, ya que, para cuando había terminado la corrida, él ya estaba ingresado en una habitación de la clínica de la Fraternidad. / EFE

FERIA DE SAN ISIDRO – DECIMOCTAVO FESTEJO: Alberto Aguilar corta una oreja de ley, pero el palco le priva de la gloria

Alberto Aguilar
JAVIER LÓPEZ

Una oreja de ley cortó Alberto Aguilar en el decimoctavo festejo de San Isidro, una tarde en la que "el palco" se convirtió también en protagonista al privarle, por su cuenta y riesgo, una Puerta Grande que se había ganado a pulso.

Un torero en mayúsculas: Alberto Aguilar. ¡Qué pedazo de torero! que se entere todo el mundo y, sobre todo, las empresas, que parece que no tienen hueco para él en las ferias a pesar de las grandes tardes que lleva a sus espaldas en los últimos años. En Francia le quieren, y de qué manera, por su sinceridad y valor de enfrentarse a lo más duro de la cabaña brava, y por salir triunfador una tarde tras otra gracias a su sinceridad, su valor y, sobre todo, su desmedida afición para seguir en la lucha después de tanto y tanto ninguneo.

Un torero sin el abrigo de las grandes "casas empresariales", que todo lo que consigue es gracias a él. Nadie le ha regalado nunca nada. Al contrario, si pueden... se lo intentan cargar. Hoy firmó una gran tarde y hasta cortó una oreja de ley. Pero un señor sin afición ni sensibilidad, decidió, por cuenta propia, cerrarle la Puerta Grande después de una mayoritaria petición de oreja en el sexto.

La presidencia debe ceñirse al reglamento y dejar de protagonizar escándalos desde su posición de máxima autoridad. La primera oreja la otorga el público, la mitad más uno, por eso no es de recibo que después de cómo estaba la plaza de pañuelos, se pueda privar de la gloria a un muchacho que se le había ganado con creces.

Un Aguilar que estuvo cumbre con su primero, toro complicado al que toreó como si fuera bueno. Faena de firmeza, mente despejada y notable seguridad para lograr pasajes emocionantes y enjundiosos al natural, a base de una perfecta colocación, cruzado al pitón contrario, y temple, mucho temple, el gran secreto. El madrileño estuvo impecable hasta en las improvisaciones y adornos finales como trincherazos, cambios de mano o los desmayados ante un astado que acabó domeñado por completo. Oreja sin discusión. El cuarto fue un marrajo peligroso, que a punto estuvo de herirle en la cara, y con el que nada pudo hacer. Y con el sexto llegó el escándalo. Un toro que se movió y al que Aguilar, que lo recibió con una larga de rodillas, cuajó una faena de menos a más, primero ahormando al animal con distancias y mucho sosiego, para acabar apretándole, y de qué manera, por el lado derecho. Por ahí brotaron varias tandas de mucho gusto y relajo: de frente, metiendo los riñones, hincando la barbilla en el pecho y bajándole la mano. Soberbio.

Sin embargo, el pinchazo previo a la estocada tuvo que ser lo que el señor Martínez debe apelar para no concederle la oreja. Si no se está de acuerdo, se puede discutir, pero, con el reglamento en mano, había que haberla dado, y dejar ya de jugar con las ilusiones. Ya está bien.

Lo del Capea es caso aparte. Ni con el malo ni con el bueno (de los toros, se entiende) estuvo a la altura, con un toreo mecánico, frío y sin apreturas. No dijo nada el salmantino a pesar de su buena voluntad y disposición, y de algún que otro pase aislado al quinto.
José Ramón García "Chechu"
La estampa del confirmante "Chechu" ataviado con un terno vainilla y azabache hacía entrever el descaro del torero de querer enfrentarse a la superstición, que, en el toreo, es algo con lo que no se debe jugar. Y al final, tanto coqueteo le costó caro: una cornada grave en la faena de muleta al deslucido toro de la ceremonia. Directamente a "la cama". / EFE

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Montealto, serios, imponentes y astifinos, pero descastados, deslucidos, y alguno hasta con peligro como el cuarto. Los más toreables, quinto y sexto.
Pedro Gutiérrez "El Capea": dos pinchazos y estocada (silencio); y tres pinchazos y estocada (silencio).
Alberto Aguilar, que sustituía a Fernando Cruz: estocada (oreja); estocada y seis descabellos (silencio); y pinchazo y estocada (vuelta tras fuerte petición de oreja, y bronca "al palco" por denegarla).
José Ramón García "Chechu", que confirmaba alternativa: herido en su primero, que mató "El Capea" de estocada (silencio).
En la enfermería "Chechu" fue operado de "cornada en tercio medio, cara posterior del muslo izquierdo con trayectoria de 25 centímetros, hacia adentro y arriba, que causa destrozos en músculos isquiotibiales, contusiona el nervio ciático, contornea el fémur y alcanza músculo crural de la cara anterior. Pronóstico grave".

La plaza casi se llenó en tarde entoldada y fresca, con rachas de viento, que molestaron en el ruedo, y con agua a partir del cuarto toro.
Pedro Gutiérrez "El Capea"

Rafael Reyes perdió la Puerta Grande por la espada

Estreno de Ricardo Ramírez como empresa de la Feria de la Virgen de la Salud en Córdoba 
Diego Ventura primer triunfador de la Feria de Córdoba, cita bajo responsabilidad del tovareño Ricardo Ramírez. Foto: EFE
Se abrió la Feria de la Virgen de la Salud este sábado, lo que suponía el estreno de RAMGUERTAURO (Ricardo Ramírez & Antonio Tejero) como empresa taurina en Córdoba, y el reencuentro en este coso de los locales Moreno Sanz “Lagartijo” y Rafael Reyes los cuales eran muy esperados después de las maneras que apuntaron el pasado año.

Abría cartel de la novillada sin picadores Emilio Breso el cual completaba la terna; anduvo muy dispuesto y valiente el de Almadenejos que paró a sus dos oponentes por tafalleras en la puerta de chiqueros recibiendo una fuerte voltereta sin consecuencias en el cuarto, muleta en mano desarrolló un toreo de quietud y verticalidad que por momentos caló en los tendidos aun con defectos lógicos de su corta trayectoria causó buena sensación. Su balance fue saludos y vuelta al ruedo.

Le seguía Lagartijo que destacó en algunas tandas por el pitón derecho en el segundo al que pudo  cortar algún apéndice de no haber fallado con la espada. En el quinto volvió a dejar buenas tandas con la diestra pero volvió a fallar con los aceros cortándose en la mano en el intento, volvió a entrar de nuevo dos veces más pero el corte le impedía realizar la suerte correctamente por lo que pasó a la enfermería y Breso dio muerte al novillo. Saludos y Silencio.

Rafael Reyes cerraba cartel y creó el “run-run” en los tendidos desde su primer saludo de capote, se le vio en un gran nivel y muy en torero durante toda la lidia a su primero lo entendió bastante bien y supo darle tiempo cuando lo necesitó y le recetó buenas tantas por ambos pitones cargadas de un sabor "artista" de ese que tanto gusta en el Coso de los Califas, todo esto unido a una buena estocada algo caída pero eficaz le hizo pasear la única oreja de la tarde. En el sexto, que recibió a porta gayola, a punto estuvo de ser arrollado por el de La Quinta, para sorpresa del respetable cogió los palos y los defendió a la perfección, con la franela en mano le hizo las cosas muy bien en todo momento con tandas destacables por los dos pitones, en el epílogo de la faena firmó lo mejor de la tarde pero todo se emborronó con la espada que dejó la puerta de los Califas en saludos desde el tercio.

Los erales del hierro de La Quinta correctos de presentación y aunque con alguna complicación dieron buen juego exceptuando al primero que fue más soso.

En definitiva tarde entretenida de la que salimos con sensación de un buen nivel en los novilleros para sus cortas trayectorias y los más importante con ganas de volverlos a ver. / cosodeloscalifas.blogspot.com

VENTURA SE ASEGURA LA PUERTA DE LOS CALIFAS

Diego Ventura se ha asegurado la salida en hombros en Córdoba este domingo, tras cortar dos orejas al primero de su lote, en el segundo festejo de feria. Gran faena del jinete hispanoluso al buen astado de La Castilleja.

Ventura cuajó al buen segundo en una gran faena bien rematada con el rejón de muerte, por lo que paseó dos orejas. Redondeó su tarde al imponerse con buena técnica al quinto, del que cortó otro apéndice. 

Antes Andy Cartagena había cortado una oreja tras una faena con detalles al que abrió tarde, y debió pasear otra del cuarto. Mucho empuje del alicantino en su rejoneo y quizá el pinchazo previo al rejonazo restó rotundidad a una buena labor. Con todo, el público solicitó con fuerza el trofeo que hubiera significado el triunfo, pero el Presidente no accedió a concederlo. Andy dio dos vueltas al ruedo previa gran bronca al Palco.

El soso juego del tercero dejó en ovación la esforzada faena de Leonardo Hernández. El cordobés salió a por todas en el que cerró la tarde y fruto de su empeño llegó una oreja. Ni el uso del descabello dejó sin premio una labor plena de voluntad. / MUNDOTORO.COM

sábado, 25 de mayo de 2013

DECLARACIONES - DECIMOSÉPTIMA DE ABONO: Hermoso de Mendoza: "puntuar en Madrid siempre es gratificante"

JAVIER LÓPEZ

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, que cortó la única oreja del festejo de hoy en Las Ventas, se marchaba de la plaza contento, pues "puntuar en Madrid siempre es gratificante", declaró a EFE el jinete navarro.

"He tenido la Puerta Grande en mi mano si llego a matar a mi primero, con el que he disfrutado una barbaridad, pero he podido resarcirme en parte con el quinto en una faena de menor intensidad, pero bien amarrada con el rejón final. La gente me ha pedido las dos orejas, quizás para compensar lo anterior, pero el presidente ha estado en su sitio", manifestó.

Sobre la temporada que se le avecina en España, y que ha iniciado precisamente hoy en Madrid, Hermoso habló claro y sin tapujos. "El año va a ser muy duro, la competencia es cada vez mayor y no hay que flaquear lo más mínimo, pero lo que más me importa ahora es que se arreglen los temas de logística en América, porque, al igual que Leonardo Hernández, tengo caballos repartidos aún por México y Estados Unidos. Espero que pueda traerlos pronto para estructurar mejor la cuadra", finalizó.

El jovencísimo Miguel Moura, que con tan sólo dieciséis años tomó la alternativa, abandonaba la plaza visiblemente feliz "por la experiencia tan bonita que he vivido. Al principio estaba muy nervioso. Esta plaza tan grande y llena hasta arriba impresiona. Pero después de calmarme tras mi primera faena creo que la gente ha visto en el sexto que quiero hacer siempre un rejoneo puro, de frente. Espero volver pronto", dijo.


La cara amarga de la tarde la representaba su padre, Joao Moura, que volvía a Madrid a despedirse de una afición que siempre le ha querido y a la que ha hecho disfrutar tantas y tantas veces, pero a la que no pudo corresponder hoy con el lote menos apto y, sobre todo, por sus numerosos fallos en la suerte suprema. "Me voy muy mal, muy disgustado y contrariado, porque venía con ganas de despedirme por todo lo alto de esta plaza tan maravillosa, y al final, como siempre, me cargo la actuación con el rejón de muerte. No hay perdón, pero bueno, esto es así, la vida sigue y ahora espero que mi hijo Miguel disfrute de esta profesión tanto como lo he hecho yo" finalizó. / EFE

FERIA DE SAN ISIDRO – DECIMOSÉPTIMA DE ABONO: Oreja para Hermoso, que "pincha" la Puerta Grande

Pablo Hermoso de Mendoza
JAVIER LÓPEZ

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza cortó una oreja en el segundo festejo de la especialidad de San Isidro, celebrado hoy en Las Ventas, aunque perdió la Puerta Grande por malograr en la suerte suprema una buena faena a su primero.

Un cartel emotivo. El primer y último eslabón de la dinastía Moura se daban cita para que el veterano Joao se despidiera de Madrid, y, aprovechando la ocasión, dar la alternativa a su hijo pequeño, Miguel, una de las grandes esperanzas del rejoneo portugués. A pesar de lo significativo de la tarde, la gente venía a ver a Hermoso, sin embargo, al no competir con nadie propició que el objetivo de la tarde fuera el disfrute en lugar de ver una rivalidad en el ruedo, que siempre da un cariz emocionante a este tipo de festejos.

A su buen primero le cuajó Hermoso una faena de altas cotas, con un concepto puro y sin concesiones, y con tres partes bien diferenciadas. La emoción vino con «Disparate» a dos pistas, encelando al astado a milímetros de la montura, y en cambios por los adentros de sumo nivel. Con «Ícaro», la torería por la manera de llevar cosido al animal, ofreciéndole los pechos con pureza y valor, y clavando, incluso, dos banderillas de poder a poder de notable factura. Y con «Pirata», la ebullición con dos cortas y adorno del "teléfono". Pero falló al matar. Y así, una faena de Puerta Grande quedó reducida a una ovación.

En el quinto anduvo algo más desigual Hermoso. Con «Disparate» puso una banderilla al quiebro de mucho ajuste, pero falló en la segunda, saliendo además tropezado, pero, la experiencia es un grado, y suplió esas dos pasajes con tres piruetas en la cara para meterse al público en los bolsillos. Con «Van Gogh» gustaron las batidas de pitón a pitón. Y con «Pirata», un par de cortas a dos manos, lo más puro de toda la tarde. Esta vez sí funcionó el rejón de muerte, y cortó una oreja.

Joao Moura
Joao Moura llevó a cabo una primera faena sobria ante un toro muy medido de fuerzas, con el que tuvo que poner él todo para llegar a unos tendidos, que disfrutaron, sobre todo cuando montó a «Jaguar», con el que puso banderillas reunido y certero, y con el que destacó también con piruetas y otros alardes. No obstante, la ausencia de oponente, que blandeó en varias ocasiones, propició que el quehacer de Moura no calentara lo suficiente. Además falló con el rejón de muerte.

Con el cuarto, el mismo guion: toro sin celo y de escasa fortaleza con el que Moura estuvo nuevamente correcto, en una faena en la que destacó a lomos de «Barbero» en banderillas y con «Pingüino» ejecutando las cortas. Para mayor desgracia, "petardo" con el rejón de muerte, su eterno talón de Aquiles.

No se merecía este gran rejoneador una despedida así de triste. Las lágrimas del hombre lo decían todo. Aún así quedará siempre para el recuerdo las nueve Puertas Grandes que cosechó en su carrera en esta plaza.

Miguel Moura
Miguel Moura se presentaba en Madrid con tan sólo dieciséis años, curiosamente, la misma edad con la que debutó también su padre hace treinta y siete temporadas. Al joven Miguel se le notaron en su primero los nervios propios del compromiso tan grande, además de evidenciar lo poco placeado que aún está para de sacar partido de un toro manso pero que respondía en la querencia.

No acertó a clavar las dos primeras banderillas, que fueron directamente al suelo, algo que enfrió el ambiente demasiado pronto. No obstante, mejoró su actuación montando a «Descarado» con dos rehiletes arriba y en una rueda de cortas final. No anduvo fino en la suerte suprema, y fue silenciado.

En el sexto anduvo mejor y más sereno Miguel Moura, que calentó en banderillas con «Quite» y «Rincón», haciendo además un rejoneo pulcro en todas las suertes, sin nada accesorio, algo que le honra debido a su manifiesta bisoñez. Faltó convicción a la hora de matar, y perdió la oreja. / EFE

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Los Espartales, reglamentariamente despuntados, mansurrones y de juego variado. Los mejores, tercero y quinto.
Joao Moura: medio rejón y descabello (silencio); y once pinchazos, medio rejón y descabello (pitos).
Pablo Hermoso de Mendoza: tres pinchazos y rejón caído (ovación); y rejón caído (oreja con petición de la segunda).
Miguel Moura, que tomaba la alternativa: dos pinchazos y rejón (silencio); y pinchazo, y rejón trasero y contrario (vuelta tras petición).

La plaza se llenó en tarde espléndida.

Talavante: "La salida a hombros parecía el final de 'El Perfume'"

El torero Alejandro Talavante, que abrió ayer por cuarta vez en su carrera la Puerta Grande de Las Ventas de Madrid, asegura que, durante la salida a hombros, se sintió como el protagonista de la novela "El Perfume", cuando al final del relato es devorado por el gentío.

Las imágenes de esa salida triunfal, con una masa de gente entusiasmada arrancándole piezas del traje de luces y zarandeando violentamente al diestro extremeño hasta casi derribarle, ha sido objeto de muchos comentarios y críticas por parte de la prensa especializada.

Talavante reconoce, en una entrevista con EFE, que lo pasó "muy mal" durante esos instantes, pero que, pese a no poder saborear el triunfo, no se sintió molesto pues, contra algunas opiniones, considera que esa reacción del público "siempre es positiva. Es bonito que los artistas despertemos ese entusiasmo incontrolado, casi fanático. Este espectáculo de los toros es grandioso y cuando la gente se emociona con él reacciona inesperadamente. Peor hubiera sido una salida a hombros fría y sin pasión", explica el torero.

Este triunfo ha llegado justo una semana después de su frustrado gesto de encerrarse en solitario seis toros de Victorino Martín en la misma plaza de Las Ventas, por lo que Talavante se siente "especialmente feliz".

"Aquel día -explica- todo se puso a la contra. Ni los toros ni el ambiente ayudaron. El viento, además, no me dejó matizar técnicamente ni dominar las embestidas. Y cuando no hay dominio, no hay toreo. Estaba preparado sobradamente y llegaba en muy buen momento, pero cuando las cosas vienen así, cuando no hay 'feeling' -continúa Talavante- no consigo motivarme. Y, como soy transparente, esa falta de motivación también trascendió al tendido. Estaba claro que no era el día".

Por todo ello, el torero reconoce que ha pasado "una semana horrorosa, con mucha presión", pensando en la manera de sacarse la espina del mal resultado de un gesto tan esperado como promocionado. "Lo que pasa es que, ayer, cuando llegó por fin el triunfo, me lo tomé como algo natural y no me emocioné como podía esperarse. La presión ya había desaparecido y en realidad sentí una gran paz interior", añade Talavante.

En cuanto a la faena premiada con las dos orejas, el diestro de Badajoz explica que, aunque el toro manseó en los primeros tercios, él nunca perdió la confianza. "Yo lo tuve siempre controlado en el capote -matiza- y sentí que tenía un fondo de bravura que al final terminó sacando en la muleta. Él se entregó cuando yo me abandoné y los dos nos conjuntamos para dar emoción, que es el verdadero sentido del toreo".


"Lo peor de todo fue la cornada de mi banderillero Valentín Luján, que ha empañado tanta alegría. Pero así es el toreo. Por eso hay que saber disfrutar de lo bueno cuando llega", sostiene. / EFE

viernes, 24 de mayo de 2013

En corto y por derecho…

“El Califa de Aragua” completa la nómina de toreros venezolanos a estar presentes en la Feria de Tovar. Foto: Aníbal García Soteldo
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz

HASSAN RODRÍGUEZ “EL CALIFA DE ARAGUA” es la nueva inclusión que ha confirmado la empresa taurina R&M Producciones para la Feria de Tovar. En este caso el diestro maracayero, quien se encuentra en España ha dado el visto bueno para verse anunciado al lado de los diestros Marcos Peña “El Pino”, Rafael Orellana y José Miguel Parra, coletas nacionales ya contratados para hacer el paseíllo en el redondel tovareño. A falta de un torero extranjero y la inclusión de un rejoneador, los empresarios Jorge Medina y el Padre Renato Cortés barajarían combinaciones para las tres corridas y novillada nocturna que tendrá lugar del 12 al 15 de septiembre próximo.

TALAVANTE, JUAN BAUTISTA, SILVETI, JUAN DEL ÁLAMO, PERERA Y DAVID MORA, son los destacados de la semana taurina correspondiente a la Feria de San Isidro. El primero salió en hombros el pasado viernes, del cual dimos reporte el día de ayer, mientras que Perera la tarde del jueves nuevamente dio lección de entrega y entrega, pero la espada le birló lo que pudo haber sido “tocar pelo” en el ruedo venteño, dando vuelta al ruedo tras fuerte petición. El novillero venezolano César Valencia la tarde del pasado lunes pasó sin mucho ruido, ante un lote descastado del hierro de Nazario Ibáñez. Bautista, Silveti y Del Álamo cortaron oreja cada uno la tarde del domingo pasado, ante noble encierro de Fermín Bohórquez. Y vuelta al ruedo merecida la de Mora el martes, ante lo único destacado realizado al lote de toros de Pedraza de Yeltes despachado.

TEMPORADA DE NOVILLADAS la que se estaría barajando llevar a cabo en la Plaza de Toros “César Girón” de Maracay en los venideros meses. La propuesta está sobre la mesa por parte del novillero retirado y actualmente hombre de negocios Miguel López, quien ya se ha puesto en contacto con los principales ganaderos del país tales como los de las divisas de Tierra Blanca, La Punta, Vistahermosa, Rancho Grande, El Prado, La Consolación, San José de Bolívar, Tarapío, Los Aranguez, aceptando la propuesta de cada criador vender un novillo y “donar” el segundo, lidiándose tres hierros por novillada, algo parecido lo que fue GAPROFICA, en la temporada de novilladas en el recordado Nuevo Circo de Caracas en los años ´95, ´96 y ´97. Falta por confirmar si las ganaderías Bellavista, Los Ramírez, Campolargo y Rancho Alegre se unirían al esfuerzo de sacar toreros para el futuro de la fiesta brava venezolana, donde se daría oportunidad a los principales novilleros del país, sin distingo de región, a razón de terna por cada festejo. Ojala y vea luz este interesante proyecto que sembraría de nuevo esperanzas y haría afición.

Ricardo Ramírez abre camino a los empresarios americanos en España

Con su apuesta por la Feria de la Virgen de la Salud en Córdoba
Ricardo Ramírez, empresario de la Plaza de Toros de Córdoba el cual arrancó ayer, y a su vez, de la Feria del Sol de Mérida 2014-2017. Foto: Ladis
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz

Poco imaginarían que un joven empresario venezolano iba ser el primero en abrirse campo en lides de gestiones taurinas en suelo español. Lo ha hecho, sin mucho ruido y con muchas ideas que de seguro revolucionaran el cerrado estamento del empresario español, y ha llegado el día de demostrar toda la vasta experiencia que ha supuesto. Esta semana tendrá lugar la mencionada cita taurina cordobesa, y para tal efecto se ha querido palpar impresiones previas del así mismo nuevo empresario de la Feria del Sol 2014-2017.

En primer término a Ricardo le avala cinco años de ardua labor al frente de los destinos de la difícil Plaza de Toros de Pueblo Nuevo, en San Cristóbal. Su gestión de 2008 hasta el 2012 fue catalogada de positiva si tomamos en cuenta la calidad de toreros que se vieron y sobre todo el aspecto organizativo de la misma. Si bien, la afición tachirense no del todo le apoyaría, se reconoce que ha sido su labor un importante escalón para rescatar la tradicional cita taurina de la capital sancristobalence. Llegaba a San Cristóbal Ricardo con las lecciones de su recordado padre, Don Cheo Ramírez (+), tras breve paso por la Feria del Sol en Mérida durante el bienio 1994-1995 y previamente en los inicios de la Feria de Tovar, ya con el Coliseo levantado, en sociedad con la Corealsa de aquellos años que bajo la gestión del Dr. Miguel Rondón Nucete sembró la fiesta brava en distintos lugares de la geografía merideña.

Pero la apuesta por Córdoba no la suponían muchos, hasta que los Choperitas “tiraron la toalla” tras dos años de pérdidas cuantiosas en el ruedo cordobés. Era la ocasión de Ricardo para abrirse fronteras, tras haber dejado la Plaza de Pueblo Nuevo, lo que le ha elevado a la categoría de empresario taurino internacional, tras la reciente buena pro para la acertada organización de la parte taurina del “Carnaval Taurino de América”.

La Feria de la Virgen de la Salud de Córdoba tiene lugar en el Plaza de Toros Los Califas, coso considerado de primera categoría, de allí la importancia de los carteles que en ella se deben de cumplir, como es el caso de las tres corridas de toros, una de rejones y dos novilladas sin picadores que han comenzado a llevarse a cabo, desde ayer, con la lidia de utreros santacolomeños sin caballos de La Quinta, para los novilleros locales Moreno Sanz "Lagartijo", Emilio Bresó y Rafael Reyes.

Esta tarde tendrá lugar la corrida de rejones, y en el cartel se anuncia a los jóvenes jinetes Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández, que se enfrentarán a astados de La Castilleja. Posteriormente este miércoles 29 arranca el serial continuado de festejos, donde se desarrollara la segunda novillada con presencia venezolana del tachirense Manolito Vanegas, José Alcalde “El Rubio” y Romero Campos despachando reses de La Morantilla. El jueves, toros de La Palmosilla para los coletas andaluces José Luis Moreno, “El Cid” y Daniel Luque. El viernes, reses de Núñez del Cuvillo para los triunfadores hasta los momentos del San Isidro madrileño, Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante y David Mora, y el sábado, cierre de feria de lujo, con toros de Juan Pedro Domecq para "Finito de Córdoba", "Morante de la Puebla" y Manzanares. El remate ferial lo colocará una becerrada con los alumnos más destacados de la Escuela Taurina de Córdoba, en homenaje a la Mujer Cordobesa.

Como se podrá ver una feria rematada y amplia de opciones para quien debuta por la puerta grande en la tierra de los grandes Califas del Toreo como les calificó Mariano de Cavia “Sobaquillo” a saber: Rafael Molina "Lagartijo", Rafael Guerra "Guerrita", Rafael González "Machaquito", Manuel Rodríguez "Manolete" y recientemente Manuel Benítez “El Cordobés”.

Algunos nombres para Mérida

Precisamente de la larga conversación sostenida, Ricardo Ramírez no deja pasar la ocasión de anunciar las que podrían ser las primeras bases de carteles. «Estamos rematando contrataciones con Miguel Ángel Perera y “Morante de la Puebla”, de momento eso hasta tanto no salga del compromiso de Córdoba. De ganaderías, las conversaciones están adelantadas con los hierros venezolanos de Rancho Grande, El Prado, Los Ramírez, La Cruz de Hierro y Los Marañones…»

Las fechas de la Feria del Sol 2014 están pautadas desde el 27 de febrero al 4 de marzo, y tal como ya es del conocimiento de los taurinos, estará compuesta de cinco corridas de toros, una de rejones nocturna y una novillada con picadores, además de un festejo cómico-taurino musical, totalmente gratis este último. / RDV
“Morante de la Puebla” torero de aroma caro, suena para estar en el abono 2014 de la Feria del Sol. Foto: EFE

“El Cordobés”, medio siglo de la alternativa de un mito del desarrollismo

 
PACO AGUADO

Este 25 de mayo se cumplen cincuenta años de la alternativa de Manuel Benítez "El Cordobés", un mito de la España del desarrollismo de los sesenta que ha sobrevivido al tiempo dentro y fuera de los ruedos.

Hace cincuenta años que el viejo coso de Los Tejares de Córdoba (sur de España), ante cuyas tapias había pasado tres lustros antes el cortejo fúnebre de Manolete, desbordaba expectación para ver cómo Antonio Bienvenida, paradigma del clasicismo, doctoraba en tauromaquia a un revolucionario que ya para entonces se había convertido en uno de los personajes más populares del país.

Manuel Benítez Pérez, el último de cinco hermanos y nacido dos meses antes del estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), buscó en el toreo la solución a su heredada miseria. Su mecenas fue Rafael Sánchez "El Pipo", que había sido amigo íntimo de Manolete y quien dio a El Cordobés no sólo su apodo definitivo sino también la oportunidad por la que se había hartado de hacer "auto-stop" con su hatillo de maletilla.

Apenas en un año, gracias a sus buenas relaciones y a su inteligente manejo de la publicidad, El Pipo consiguió lanzar fulgurantemente a la fama a ese melenudo que, sin pretenderlo, simbolizaba socialmente todo aquello que pretendía el incipiente desarrollismo económico. Tan hábil fue El Pipo que, apoyándose en una de las habituales campañas benéficas de Carmen Polo, consiguió en pleno invierno instalar una plaza portátil dentro del palacio de El Pardo para que El Cordobés torease ante los ojos del mismísimo general Franco. Aquel golpe de efecto significó su empujón definitivo hacia una desbordante fama, contra la agria opinión de los aficionados y los críticos taurinos más puristas.

"¿Se trata de un chalado o de un inconsciente?", se preguntó un famoso periodista cuando le vio torear como novillero en ese mismo coso cordobés donde se doctoró. Pero aquel arrojado mozo, al borde ya de la treintena, estaba entrando de forma imparable en el imaginario de una España ávida de alegrías. Habitual de las páginas de los periódicos por sus triunfos y sus acciones publicitarias, aquel icono útil del franquismo llamado Manuel Benítez se había consagrado como figura ya antes de esa alternativa, protagonizando incluso dos películas de gran éxito en taquilla.

La primera, "Aprendiendo a morir", de Pedro Lazaga, aumentó más si cabe su tremenda popularidad al narrar su vida a miles de españoles que se identificaron con su desesperada huida de la pobreza. La segunda, "Chantaje a un torero", de Rafael Gil, escenificaba una historia de ficción que aprovechó tanto su fama como sus más que estimables dotes de actor. Y se estrenó en Córdoba la misma mañana del día de su salto al escalafón de matadores.

Cuatro orejas y un rabo le cortó El Cordobés a los dos primeros cuatreños de su carrera, de la ganadería de Samuel Flores, con los que inició una nueva etapa en la que, ya sin El Pipo, saltó los límites del mundo del toro y de la propia España. Infalible en el éxito en los ruedos, sobre la base de un gran valor y de una prodigiosa mano izquierda, y con una arrolladora personalidad que le permitía excentricidades como el "salto de la rana", Benítez supo aprovechar sobradamente esa gigantesca popularidad.

La fiesta de los toros, sumida hasta entonces en uno de los baches de sus eternos dientes de sierra, remontó hasta niveles insospechados. Y el culpable, que paralizaba el país cuando se televisaban sus corridas, copaba también las portadas de las revistas internacionales.

Pero la verdadera dimensión de su fama la dio el hecho de que los escritores Lapierre y Collins aprovecharan años después su historia para escribir uno de sus "best-sellers": "...O llevarás luto por mí". Greñudo como Los Beatles e irreverente como los rebeldes parisinos del 68, esta especie Mick Jagger ibérico representó en España, como torero y como personaje público, los aires de cambio que ya soplaban en el mundo y que tardaban en atravesar los Pirineos.

Y si triunfó en todas las plazas, incluidas las más duras -cortó un rabo en Sevilla y salió ocho veces a hombros en Madrid-, también se hizo amigo de los Kennedy y pilotó su propia avioneta, tan afín a su personalidad como el gusto por el jamón de pata negra y sus sonoras carcajadas.


Retirado o en activo, El Cordobés ha ido alimentando año tras año su aura de mito irrepetible hasta bien entrado el siglo XXI, cuando también ha sido capaz de volver a vestirse de luces. Cincuenta años después de su alternativa, y con algún hijo que ha seguido sus pasos en el toreo, Manuel Benítez apenas aparece ya en público. Septuagenario, pero todavía ágil y de humor incombustible, ocupa su tiempo en administrar su fortuna y en cuidar de sus explotaciones agrícolas. / EFE

DECLARACIONES – DECIMOSEXTO FESTEJO DE ABONO: Talavante: "soy el hombre más feliz del mundo, no me cambio por nadie"



Alejandro Talavante
Alejandro Talavante, que logró un triunfo macizo y rotundo de dos orejas, cruzó por primera vez en la feria el umbral de la Puerta Grande de Las Ventas entre los toreros de a pie, pero antes de hacerlo se mostraba exultante por lo conseguido: "soy el hombre más feliz del mundo, no me cambio por nadie. Después de pasar una semana durísima por las dudas y el dolor de no haber podido redondear aquel gesto que afronté con toda mi honradez, y que salió al revés de lo que soñaba, hoy por fin he logrado ese triunfo soñado, y he logrado emociones difíciles de explicar en palabras. Esta es la grandeza del toreo", señaló a EFE un emocionado Talavante.

Talavante cortó las dos orejas a su primer toro, tercero de la corrida, un animal "complicado y agresivo", pero con el que "me he entregado y he disfrutado como pocas veces", confesó. "Antes de empezar la feria soñaba con otra cosa, con lograr algo grande con los "victorinos", pero gracias a este toro de Victoriano del Río puedo asegurar que este San Isidro ha sido extraordinario para mí", finalizó.

Manzanares
Manzanares, que cortó también una oreja de su primero, se marchaba de la plaza "feliz" por "la gran tarde de toros" que se vivió en Las Ventas. "Estas son de estas tardes en la que merece la pena todo el sacrificio y los momentos duros de esta profesión, una tarde bonita para toreros y aficionados, porque creo que hemos disfrutado todos, por eso me voy contento por Alejandro, por Sebastián y por mí mismo", declaró Manzanares.

Por su parte, Castella, que hoy si quiso hablar tras cortar también una oreja, señaló que lo más importante para él ha sido "enseñar a Madrid mi toreo al natural. He disfrutado muchísimo. La pena, el descabello, pues de haber matado en condiciones a ese cuarto toro hubiera logrado la Puerta Grande, que era mi objetivo, pero me voy contento, pues creo que esta tarde son de las que hacen afición, y encima en Madrid, la capital del toreo", manifestó el francés.

Castella
Protagonistas también en la tarde, la ganadería de Victoriano del Río, cuyo representante, Pablo del Río, declaró que: "ha sido una tarde muy entretenida en cuanto a toros y toreros. Ha habido toros de todo tipo, desde el muy bueno al muy malo. Yo, personalmente, me quedo con el segundo y el cuarto, dos grandes toros, aunque la pena ha sido el primero, en el que tenía mucha fe, y que se ha lastimado la mano a las primeras de cambio", reconoció.


"Pero lo importante -dijo finalmente- es que la gente se ha ido de la plaza contenta después de ver un espectáculo grandioso. Enhorabuena a Talavante, que ha estado impresionante, y también a Castella y Manzanares, que, aunque no han podido salir a hombros, han estado también cumbres". / EFE

FERIA DE SAN ISIDRO – DECIMOSEXTO FESTEJO DE ABONO: Talavante prende la feria con una Puerta Grande de ley

Alejandro Talavante
JAVIER LÓPEZ

Alejandro Talavante cosechó hoy su tarde soñada en la Feria de San Isidro, al conseguir hacer olvidar su fracaso con los "victorinos" para encandilar a la gente con una Puerta Grande de ley, en una tarde en la que también brillaron Sebastián Castella y José María Manzanares, con una oreja cada uno.

Si hay un espectáculo en el mundo en el que las emociones juegan un papel fundamental es el toreo, un arte que cala en lo más hondo del sentir del aficionado cuando un torero se entrega en el ruedo y muestra su lado más puro y más de verdad, como lo hicieron hoy los tres que hicieron el paseíllo. Cada uno en su estilo, eso sí, que no se equivoque nadie, pero entre lo macizo que estuvo Talavante, lo plástico que se mostró Manzanares y lo sublime que anduvo también Castella con la mano izquierda, la gente todavía debe estar toreando por la Calle de Alcalá camino de un lugar donde poder contar lo vivido hoy en Las Ventas. Esa es la grandeza del toreo.

Y qué decir cuando sale una corrida tan buena como la que lidió hoy Victoriano del Río, con toros muy importantes, aún con las salvedades de quinto y sexto; pero, en conjunto, gran encierro del señor ganadero de Guadalix de la Sierra.

Si hay un torero en este momento que se merece un triunfo tan rotundo como el que se cosechó hoy, ese es Talavante, que ha pasado en menos de siete días del dolor y la impotencia a ser el hombre más feliz del mundo después de firmar una faena maciza, de Puerta Grande. Un Talavante sublime ante ese toro del triunfo, tercero de la corrida, un manso pregonado en los primeros tercios, pero que acometió con poder y mucha emoción en la muleta. Y ahí estaba el hombre, dispuesto a poner la feria en llamas desde que se echó la franela a la zocata.

Por ahí surgieron un par de tandas notables por lo bien que pulseó las embestidas, lo bien que se fajó con el toro y lo profundo que condujo al manso. Inenarrable fue un natural tras un cambio de mano por detrás, el mejor muletazo de toda la feria por lo eterno y limpio que fue, de escalofrío.  A derechas, idéntica comunión, incluso con el animal refugiado en tablas. Ahí se vio el compromiso, capacidad y entrega de Talavante, que se lo pasó sin enmendarse por un hueco físicamente imposible para librar ese círculo mágico, que finalmente logró. La plaza, un manicomio. Bernadinas de pánico y estocada en lo alto, perfecto colofón a una obra de dos orejas sin discusión.

El sexto, sin embargo, fue un animal quedado y sin clase, que corneó a Valentín Luján, y con el que apenas pudo justificarse.

Castella, que nada pudo hacer con su primero, que se inutilizó antes de montar la muleta, cuajó otra de las faenas importantes de la tarde al cuarto, un gran toro, al que cuajó de forma excepcional sobre la mano izquierda, con naturales largos y templadísimos en tandas de suma limpieza. Obra también grande, quede dicho, con el único lunar del descabello, pues de las dos orejas que tenía en su mano, sólo paseó una.

José María Manzanares
Lo de Manzanares es pura plástica. Es verdad que no se los pasa cerca, pero el toreo que hace es tan bello que encandila a la gente. Así estuvo con su primero, al que instrumentó una faena preciosa por el empaque y el embroque tan maravilloso que tiene tanto a derechas como al natural. Otra cosa es la colocación. Pero no hay que ponerle peros al alicantino, pues lo importante fue que emocionó a la parroquia, que de eso también se trata.

Cortó una oreja entre las habituales protestas del tendido "7". Más de uno no duerme esta noche del disgusto, aunque seguro que se alegraron de que no pudiera redondear la Puerta Grande con el complicado y cambiante quinto. / EFE

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Victoriano del Río, muy bien presentados y muy importantes, cada uno con sus virtudes, a excepción del cambiante cuarto y el quedado sexto, pues el primero tuvo también cosas buenas hasta que se lesionó. Con mucha clase el segundo; manso y emocionante el tercero; y extraordinario el cuarto.
Sebastián Castella: estocada trasera y dos descabellos (silencio); y estocada y descabello (oreja tras aviso).
José María Manzanares: estocada tendida y trasera en la suerte de recibir, y larga agonía (oreja tras aviso); y pinchazo, media y descabello (silencio).
Alejandro Talavante: estocada (dos orejas); y casi entera atravesada y descabello (silencio).
En cuadrillas, Javier Ambel saludó en el primero.
En la enfermería fue operado Valentín Luján de una cornada en el sexto, el cual reporta 'herida por asta de toro en fosa iliaca izquierda con trayectoria ascendente de veinte centímetros penetrando en cavidad abdominal. Contusión de asas intestinales sin perforación'. Pronóstico muy grave

Viernes 24 de mayo. La plaza tuvo lleno de "no hay billetes" en tarde soleada y agradable.
Sebastián Castella

jueves, 23 de mayo de 2013

ESPECIAL / Simón Bolívar en Mérida


José Manuel Quintero Strauss

“En una hermosa mañana de mayo, el mes de las flores por excelencia, la ciudad melancólica se alegra, sus desiertas calles se llenan de gente, las campanas se echan al vuelo, y en los balcones y ventanas de sus casas simiarábigas, brillan ardientes y seductores, entre dulces sonrisas, los negros ojos de recatadas doncellas, que esperan anhelantes el desfile de la vistosa comitiva, donde viene el guerrero afortunado, el caballero de la Torre de Plata y la Celeste espada. Es Bolívar que llega”.

Así describe Tulio Febres Cordero el arribo de Simón Bolívar a Mérida -hace exactamente hoy 200 años- el 23 de mayo de 1813. Era la primera vez que veía nuestros parajes. Apenas residirían en la ciudad unos miles de habitantes y estaba devastada por el terremoto de 1812 en el que cerca de un millar de paisanos perecieron. Venía procedente de Cúcuta donde había salido el 14 de mayo y entraría triunfalmente a Caracas el 6 de agosto de aquel año luego de la heroica Campaña Admirable. Es de suponer que habría acampado en Ejido. Su ejército de vanguardia hizo huir al Cnel. Ramón Correa que era el Jefe Militar en la ciudad. El día anterior el gobernador realista Francisco de Ugarte hizo entrega del gobierno provincial a Cristóbal Hurtado de Mendoza, quien recibe a Bolívar en la Casa Consistorial, frente a la Plaza Mayor. Allí el pueblo reunido le aclama Libertador, título que fue ratificado el 14 de octubre de aquel año por la Municipalidad de Caracas: “…superior a todos los que ha recibido el orgullo humano…más glorioso y satisfactorio que el cetro de todos los imperios de la tierra” expresó Bolívar, quien permanece en la ciudad por 18 días, donde habría de conocer a los sacerdotes patriotas Buenaventura Arias –dirigía la Real Universidad de San Buenaventura de Mérida- y Enrique Manzaneda – sería Capellán de los ejércitos libertadores -, al célebre canónigo Uzcátegui, a Vicente Campo Elías (militar español a favor de la República), al Coronel Paredes Angulo y tantos otros fervorosos merideños partidarios de la emancipación..  

Se alojó en una casa ubicada en la Av. 3, c/calle 30 donde se colocó una placa en mármol para recordar aquel hecho. La placa desapareció al ser demolida aquella construcción (hoy día una venta de muebles). Habiendo algunas casas más acomodadas e importantes, es razonable que Bolívar haya optado por alojarse en la casa señalada, pues respondía a razones de estrategia militar en virtud de que la ciudad –en aquel entonces- llegaba hasta la Iglesia de El Llano y ante cualquier eventualidad él y su ejército podían desenvolverse con mayor rapidez al estar prácticamente a las afueras de la ciudad. El presidente del Cabildo lo era Ignacio de Rivas, padre del prócer Luis María Rivas Dávila.

Mucho se ha dicho de lo que aportó Mérida a la causa independentista. Se afirma que fueron 500 hombres de los cuales sólo 15 regresaron, ochocientas caballerías, 16 cañones y 30.000 pesos oro. Con certeza, una hermana del canónigo Uzcátegui financió un cañón que llevaba inscrito el nombre de la donante. Páez, en su autobiografía, asegura la existencia de aquel cañón y don Tulio refiere su última ubicación en Estanques durante la guerra de la Federación. Hay evidencia de que Simona Corredor de Pico le regala una casa. Existe una placa recordatoria por la Av. 2 –entre calles 19 y 20-  donde se recuerda que su donación se concretó el 22 de junio de 1813. Se le denomina “La Casa de la Patria”. Asimismo María Rosario Nava ofrece su hijo enfermo a las tropas de Bolívar  y acompaña a aquel hasta Timotes (cargando su fusil) mientras sanaba su brazo. Ellas, conjuntamente con la intrépida criada Anastasia e Isabel Briceño de Fornéz conforman las llamadas Heroínas merideñas.

El 25 de mayo de 1813  Antonio Ignacio Rodríguez Picón – primer gobernante patriota de Mérida en 1810 – en sus Apuntamientos Diarios, escribe: “He presentado y entregado mis hijos Francisco, Jaime y Gabriel al General Bolívar, aclamado Libertador por este pueblo. Parece hombre extraordinario y hace pensar mucho con respecto al porvenir. Su elocuencia corre como un río”. Francisco lo acompañará hasta el Perú, Jaime muere como consecuencia de las heridas en la batalla de San Mateo y Gabriel quedó lisiado en la batalla de Los Horcones. Bolívar le escribiría a Rodríguez Picón el 25 de julio de 1813, después de esta batalla, informándole sobre el hijo herido, donde en una de sus párrafos señala: “Y tú, padre, que exhalas suspiros al perder el objeto más tierno, interrumpe tu llanto y recuerda que el amor a la patria es primero”. Esta estrofa, único poema conocido del Libertador, fue incluido en el Himno del Estado Mérida por su autor Antonio Febres Cordero en 1911.

Con el título de Libertador, abandona la ciudad el 10 de junio rumbo a Trujillo, dejando como gobernante a Rodríguez Picón. Al despedirse Bolívar dirige una Proclama “A los valerosos merideños” donde presagiaba que “…la guerra será a muerte”; días después firmaría el célebre Decreto de Guerra a Muerte en Trujillo el 15 de junio de aquel año.

Plaza Bolívar de Mérida en 1949
La segunda visita de Bolívar a Mérida fue el 1º de octubre de 1820, procedente de San Cristóbal. Había acampado cerca de Lagunillas según nos relata su secretario Pedro Briceño Méndez. Los realistas Miguel de la Torre y Juan Tello, jefes militares de la ciudad habían huido con sus ejércitos días antes. Se alojó en la casa del Cnel. Antonio Rangel, Av. 3 c/calle 24 donde funciona hoy día una tienda por departamentos. Existen allí, para beneplácito de los merideños, sendas placas en bronce y mármol que nos recuerdan el hecho. Estuvo en compañía del Mariscal Sucre, miembro de su Estado Mayor. Hay una crónica del historiador merideño Eduardo Picón Lares donde relata el obsequio de Sucre de una caja en oro para rapé (tabaco de aspirar) a doña Magdalena, esposa del patriota Juan de Dios Méndez en cuya casa -por la calle 21- se había ofrecido un espléndido agasajo a Bolívar y su comitiva. Permaneció en la ciudad hasta el 4 de octubre. Debió haber partido ese día muy temprano, hacia Trujillo, pues llegó allá a las 7 de la noche. El Cnel. Miguel Cegarra fue dejado como Jefe político y el Gral. Juan Antonio Paredes Angulo como Jefe Militar.

La tercera visita de Bolívar a Mérida fue los días 25 y 26 de febrero de 1821 procedente de Bailadores. Cuatro días tarda en llegar a Trujillo, pues sale el 26 y llega allá el 1º de marzo; debió descansar en algunas poblaciones de nuestros páramos.

El escritor Raúl Chuecos Picón y el cronista e historiador Carlos Esteban Chalbaud Zerpa sostienen que Bolívar visitó Mérida una cuarta vez, el 17 de diciembre de 1820, poco después de firmar con Morillo el Tratado de Regularización de la Guerra. No dispongo de elementos suficientes para afirmar tal hecho. Dejemos estas indagaciones a los verdaderos historiadores.

Además de haberle conferido el título de LIBERTADOR, Mérida se enorgullece de haber erigido el primer monumento a Bolívar en el mundo: La Columna (1842) frente al batallón Justo Briceño, iniciativa del entonces Gobernador de la Provincia Gabriel Picón González y se bautizó en su honor la más alta montaña de nuestra orografía: el pico Bolívar.

Desde hace 200 años Simón Bolívar pertenece al patrimonio espiritual de la ciudad de los Caballeros de Mérida.
Monumento La Columna, en homenaje a Simón Bolívar, inagurado en 1842, al frente de lo que es el Batallón Justo Briceño