viernes, 22 de julio de 2011

FERIA DE SAN JAIME EN VALENCIA – SEGUNDA CORRIDA DE ABONO: Barrera feliz, buena corrida de Juan Pedro

Generosamente recompensado, el torero valenciano celebra su despedida de Valencia: dos orejas y a hombros. *** El Cid, lucido con el mejor toro. *** Poco propicio el lote de Luque.
Tarde de despedida triunfal la del valenciano e impertérrito Vicente Barrera, recordado por numerosas tardes de gran triunfo por arenas venezolanas. Ayer en su tierra dijo adiós, sin corte de coleta, pues siempre será y seguirá siendo torero…
BARQUERITO

Un dije fue el primer juampedro, colorado albardado. Remató de salida pero perdió de pronto las manos y se abrió de ellas Estaba desfondado antes de salir los caballos. Barrera le dio mimos con el capote para tenerlo en pie. Le había gustado el aire del toro, como a todo el mundo. El palco apostó a que sí, o sea, a que no se iba a caer el toro, y acertó. Pero duró con vida muy poco. Era la última tarde de Barrera en Valencia, su despedida de la plaza, no un corte de coleta, y, pese a la cordialidad de fondo, no hubo tensión ni emoción de adiós en esa primera parte. Cómodo Barrera con el toro, que en tablas de sol se había distraído con el vuelo de abanicos. Despegado, un poco mecánico pero seguro, fácil y sin forzar porque procedía acariciar y no otra cosa. Se apagó el toro, una estocada.

Fue sobresaliente el galope de salida del segundo, negro de hermosa lámina: la velocidad y la estirada casi felinas, humillado el viaje en todas las bazas. Desmañado El Cid con el capote, suave Daniel Luque en un quite por mandiles. Igual de serio el galope del toro en banderillas y francos los viajes de largo, desde tablas al platillo, donde El Cid abrió faena sin más pruebas. Estaba visto el toro, negro pero transparente. Había escarbado y hasta se soltó una vez, pero no había la menor duda: era de ley.
La faena de El Cid, de arranque a toda trompeta –de largo las tres primeras tomas, y también la segunda tanda con la diestra-, fue de mano baja pero más por fuera y en línea que por y para dentro. Molestó la brisa clásica, que revolaba la muleta, y, sin embargo, le añadió a todo un golpe de tensión. En las salidas estuvo teatral El Cid, que, fuera de cacho pero habilidoso, no llegó a acoplarse con la izquierda. Por ese pitón había apretado en el caballo el toro. Perdió gas el final de trabajo, en rayas, y con El Cid empeñado sin fortuna en trazar circulares invertidos con cambio de mano. Una estocada sin puntilla.

Del mismo modo que una gran faena suele pesar como plomo sobre la siguiente, la clase de un toro hace sombra al que se suelta después, y el tercer juampedro no resistió la comparación. Ni las hechuras ni el fondo ni el estilo. Fijo en una vara, salió claudicante del caballo -Mariano de la Viña hubo de sostenerlo con lances de sujetar por delante, se dolió en banderillas y, siendo noble, se fue apagando. Metía la cara, pero no descolgaba. Luque anduvo listo, brindó a Barrera, abrió con ayudados por alto rumbosos, se salió al tercio por dar aire al toro, lo toreó con la zurda en el uno a uno sin ligar y se enroscó al final y cuando ya protestaba el toro. Una estocada desprendida.

El toro del adiós de Barrera, bajito, acodado y ancho, acochinadito, era como quien dice un zapato. Fue de bondad seráfica, pero se acabó saliendo suelto de remates y casi se raja al final. No murió de bravo, o sea que se fue apagando como el cisne del lago. Barrera, estirado y ajustado con el capote a pies juntos, eligió para faenar el sol de la plaza junto a la puerta de cuadrillas, que es abrigo seguro del viento. Un trabajo premeditado. Como si lo llevara estudiado. Sonó para celebrar la despedida una diana floreadisima. Y, luego, por su paso una faena de clásica construcción al principio: estatuarios, dos tandas en redondo ligadas sin perder pasos sino haciendo eje en los talones, mecidos y lánguidos muletazos cortos por abajo, toreo vertical con la mano izquierda. A toro vaciado, alguna concesión heterodoxa: roblesinas, espaldinas de rodillas, un desplante panorámico. No ponía el toro, que parecía de juguete. Pero se calentó la pasión local y se calentó el mismo palco: dos orejas. La vuelta al ruedo, a los acordes de la Valencia del maestro Padilla. Y ese sabor a merengue de final feliz de los cuentos.

Los dos últimos toros de corrida eran jaboneros: barroso o sucio el quinto, muy astifino, con trapío; albahío o claro el sexto, que tenía blancos los cuernos. Este sexto se lastimó en un duro puyazo caído saldado con vuelco de caballo y enredo de peto; el quinto, el más bravo en varas de los seis de envío, se sangró más de la cuenta en un primer puyazo trasero. Este quinto fue de mutante conducta: de pronto arreaba, de pronto se deslumbrada, dio tantos respiros de fiero como de entregado. Y embistió. No con el son del segundo ni la bondad sedosa del cuarto. Con una chispa agresiva que El Cid aplacó sin problemas: no se templó con el toro, pero lo tuvo en la mano en la corta distancia. Muletazos sin vuelo, pero se domó el toro. En el final de faena, los mismos intentos de antes: la dosantina en dos tiempos con rosca. No prosperó el invento. Un pinchazo, una estocada, un descabello.

El sexto galopó y Luque se lo trajo a gusto de capa. Algunos lances fueron de buen compás y desmayado encaje. La lesión del toro en el caballo –entierro de pitones, cuerpo dislocado- se tradujo en una renuncia: llegó a pararse antes de llegar a suerte. Y se paró. Luque le anduvo fácil. No pasó nada más.

FICHA DEL FESTEJO
Seis toros de Juan Pedro Domecq, de buenas hechuras. El segundo fue de calidad particular. Muy bondadosos primero y cuarto. Bravo en el caballo, el quinto fue de mutante carácter. Se apagó el tercero; se paró el sexto
Vicente Barrera, de blanco y azabaches, palmas y dos orejas. El Cid, de nazareno y oro, una oreja y saludos. Daniel Luque, de azul celeste y oro, palmas y silencio.
Un buen par de poder a poder de Alcalareño al segundo.
Valencia. 4ª de feria. Más de media. Templado, bueno.

jueves, 21 de julio de 2011

FERIA DE SAN JAIME EN VALENCIA – PRIMERA CORRIDA DE ABONO: Un espléndido toro de La Quinta

Cinqueño, a tres meses de cumplir la edad límite, fue de ritmo singular. *** Entrega de Alberto Aguilar. *** Tres toros buenos más. *** Gusto de José Calvo con un notable cuarto.
En el primero de los festejos mayores de la Feria de San Jaime, el valeroso Alberto Aguilar se llevó “el gato al agua”, con el corte de una oreja.

BARQUERITO

EL TORO DE LA TARDE fue ya toro de la noche, porque se soltó a las nueve y cuarto. Cinqueño, astifino, veleto y casi paso, muy escurrido, cárdeno lucero, algo calzado. Fue de un ritmo singular. No pastueño, tampoco boyante, pero de un son tan constante y bien rimado que, con toda su seriedad, parecía el carretón. Sin serlo. La embestida fue de bravo. En  tablas, en las rayas, en el tercio y en los medios, donde concluyó una faena de honrada entrega de Alberto Aguilar.

No era sencillo corresponder a la supina gentileza del toro, que no solo vino en todos los terrenos, sino también en todas las distancias, por las dos manos, en toques por fuera o por derecho, en los remates de pecho y en los de vuelta a empezar. Cuando sintió que estaba todo hecho, y al cambiar de espada, Alberto debió de sentir que quedaba todavía mucho toro. Y quedaba.

La faena, muy chillada, abierta de largo con decisión y buen gobierno –la mano corrida, hábiles enganches a muleta montada y desplegada, ligazón sin tener ni que traerse al toro-, se había apagado un poco: por impaciencia, por exceso de pausas y desplantes, por teatralidad innecesaria. Dejó de tocar la banda de pronto, pero los melómanos reclamaron y ganaron. Así que la coda final –en el mismo platillo y con cambio de mano antes de embraguetarse Alberto con la izquierda- no fue propina sino el pago de parte de la deuda. Una estocada desprendida y atracándose Aguilar. Esta delicia de toro se llamaba «Chocolatero» y dio en báscula 470 kilos.

Cada uno de los otros cinco toros de la corrida de La Quinta fue de una manera. Muy astifino, abierto de cuna, degolladito, bajo y largo, el primero tuvo fría e impropia salida; rebrincado, y enseñado por una aviesa brisa que revolvía capotes, se metió por las dos manos o se quedaba a mitad de suerte. Se vino arriba en banderillas, pero había estado a punto de sentarse dos veces y flaqueó luego. Embistió muy despacio y a los diez viajes se puso pegajoso y listo. No fue toro predador, pero a José Calvo, que torea poco y solo en Valencia, y aquí las ha matado de órdago, se le atragantó. El toro lo descubría al menor hueco, protestó por arriba y rebañaba si no iba toreado. Por falta de empuje faltó la emoción. Un pinchazo, una estocada atravesada que asomó, un descabello.

Luego, se enderezó el negocio. Segundo, tercero y cuarto dieron juego y salieron bravos. El segundo, cinqueño, cárdeno nevado, muy en lo viejo de Buendía-Santa Coloma, saltó a cañón, se movió con prontitud y codicia, descabalgó a Jaime Soro, derribó en la primera vara y se enceló con el caballo con aire de bravo. La segunda vara, trasera y dura, hizo correr la sangre no a la pezuña sino a la penca del rabo por el canalillo del lomo. Desdijeron salidas a veces distraídas, pero fueron fiables todos los viajes. Sólo se vio por la mano derecha. Listo Tomás Sánchez para ganarle pasos al toro por esa mano, pero muy desordenada la faena, de recorrer plaza. Y coja, porque no se vio el toro por la mano izquierda. A toro arrancado, Tomás agarró una rara estocada a capón delantera, perpendicular y sin muerte. No se descubrió el toro y hasta el octavo golpe de verduguillo resistió en pie entero.

Tercero y cuarto sacaron bondad. Más en bravo el tercero, con el aire de los Saltillo-Ybarra tan definido: codicioso, de revolverse cuando no iba toreado, de estar fijo en la pelea siempre, incluso al soltarse de engaño, y de no perdonar. En una de las bazas le desgarró a Alberto Aguilar la taleguilla. Fue faena acelerada y sin asiento, salpicada de cortes para tomar aliento, que al toro le sobraba.

El cuarto, lucero y cárdeno cinchado, muy bien cortado, con la fuerza precisa, embistió por la derecha con claridad y hasta dulzura. Calvo le pegó muletazos de buen trazo y asiento, incluso a pies juntos, pero fue faena de solo una mano, la diestra, y con cierta falta de compás, no de fe ni de gusto. El quinto, ofensivo, algo cabezón, empujó a modo en varas, la pelea le pesó luego, se rebotó en banderillas y se revolvió cuando sintió al torero encima o mal puesto. Muy tesonera la porfía de Tomás Sánchez. Un cúmulo de cosas, y muchas paradas en el rellano de la escalera.

FICHA DEL FESTEJO
Seis toros de La Quinta (Álvaro Martínez Conradi), de desiguales hechuras pero, bajos de agujas y cortos de manos, salieron en tipo los seis. Excelente el sexto, cinqueño, noble, rítmico y pastueño. Muy astifinos, además del sexto, el primero y el quinto, faltos de fuerza los dos. Todos se emplearon con fijeza en el caballo, salvo el sexto, que cabeceó sin entrega. El segundo, cinqueño, y el cuarto, muy bondadoso, aplaudidos en el arrastre. Tuvo buen son el tercero. Sin fuerzas un primero que se enteró; apagado el quinto.
José Calvo, de perla y oro, silencio y una oreja. Tomás Sánchez, de azul real y oro, silencio tras un aviso y ovación. Alberto Aguilar, de corinto y oro, silencio tras un aviso y una oreja.
Valencia. 3ª de feria. Media plaza. Templado, brisita.

miércoles, 20 de julio de 2011

OTTO RODRÍGUEZ Y RAFAEL ORELLANA TOMAN PRIORIDAD TIERRAS MEXICANAS


Toreros venezolanos antes de comenzar la campaña nacional
Otto Rodríguez, torero de interesante concepto, para aficionados que sepan catar el buen torear.
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

Sin duda alguna que hay toreros a los que les va bien cierto toro, cierta plaza, cierto traje de luces, ciertas maneras y formas… en fin, que a cada quien le sienta lo que le mejor le queda. Y en esto de los toros no se queda atrás la cosa.

Dos de los toreos venezolanos que mejor corte y trazo han demostrado con su muleta en los últimos años son el valenciano Otto Rodríguez y el tovareño Rafael Orellana. Si en su momento señalamos que el maracayero Erick Cortés venía ser la mejor muleta que ha “parido” Venezuela –con sus aciertos y desaciertos, regularidad e irregularidad-, en los últimos 15 años no se quedan atrás en esta calificativo tanto Otto como Orellana respectivamente.

Los hechos lo demuestran por si solo. Luego de un retiro temporal, que bien le viene a muchos en este complicado lio del toro en nuestro país, donde las condiciones de desgaste “psicológico” son más, a las que atañe estrictamente a la actividad taurina, Otto Rodríguez anunciaría su reaparición el año pasado en la Feria de Tovar, donde a más de uno dejó satisfecho por la forma y condición con la que volvía al toro. Si bien no se saldó con un triunfo de orejas aquella tarde, fue verdad que vimos otro torero, conservando la esencia de ese trazo largo y pulcro que le hizo ser en su momento un llamado a tomar vital protagonismo en el lio del toro venezolano.

Y es que la mano de su nuevo mentor algo debió tener en cuenta. Arturo Magaña, quien en sus momentos sirvió de paladín de lucha del caraqueño Leonardo Benítez, ahora tiene en Otto un nuevo motivo para seguir en esta lucha que es dar a Venezuela un torero distinto, ese que llene el sentido de torería que muchos creen tenerlo, y no lo es así.

Otto esta tomando en serio su regreso, su segundo “aire” como muchos le llaman. El campo bravo, y su nuevas ilusiones, le han llevado de nuevo tomar muy seriamente ese momento que no debe dejarse pasar. Y para ello están trabajando, tanto torero como apoderado, en esta ocasión fronteras allende, como es el caso que este anunciado este 6 de agosto en la tlaxcalteca población de Huamantla, famosa por encierros por sus calles, al estilo «sanfermines», en cartel que le llevará compartir escenario junto al conocido por estas tierras Federico Pizarro y el rejoneador Horacio Casas, frente a toros de El Vergel.

Se convierte este regreso de Otto a México en un grato reencuentro con un tipo de toro agradecido a sus formas, lo que le ha permitido cosechar éxitos tanto en su época de novillero, como también de matador de toros el año pasado.

Otro espada al que se le tiene aún muchas esperanzas que termine de “echar el paso pa´lante” es el espigado tovareño Rafael Orellana, sin discusión, uno de los toreros de más sobrado valor, entrega y raza, que hemos podido ser testigo de su irrupción en el ultimo lustro.

Si completa fue su formación en España, donde se cuajó a la vera de los maestros de la Escuela “Marcial Lalanda” de Madrid, no es menos cierto que su paso por países como Perú o Colombia no era más que mero tramite para mantenerse activo. Pero lo que es su solapado debut por México, viene ser la mejor decisión que su larga lista de incondicionales le pueden sugerir.

Orellana, hombre de pocas palabras con los medios, arrancó a tierras aztecas este miércoles 20, para torear este domingo 24 en la localidad de Ecatepec, al lado del veteranísimo torero de Tacuba, Manolo Mejía, junto al espectacular rejoneador Rodrigo Santos ante toros del hierro de Monteverde, en la que podría ser la puerta de entrada a un nuevo horizonte en la carrera del gran torero tovareño, el cual le vendría como “anillo al dedo” las cualidades, tranco y embestida del toro mexicano, ese mismo que uno de ellos, «Rumboso» en el Nuevo Circo de Caracas, encumbró a su padre.

Suerte para ambos en estas interesantes apuestas…

martes, 19 de julio de 2011

SERGIO FLORES: "Fue todo una pesadilla"

El novillero mexicano se recupera satisfactoriamente del grave percance sufrido el domingo en Madrid.
Sergio Flores continúa ingresado en la habitación 328 del centro hospitalario La Fraternidad de Madrid. El mexicano, que el domingo sufrió hasta cinco cornadas -la más grave de 15 centímetros en el cuello-, se recupera lenta pero favorablemente del percance. "Me encuentro bastante mejor que ayer. En cuanto a dolores la cosa está siendo dura, porque fueron cinco cornadas que las sentí desde el principio y me están molestando mucho, pero de ayer a hoy he notado una gran mejoría".

El novillero relata cómo llegó el percance: "Me acuerdo perfectamente de cuando me dio la voltereta. Le pegué un muletazo y al tratar de ligarle el segundo le dejé la muleta en la cara y me cogió. Sentí la voltereta y me quise escapar pero no pude. Lo que viví estando en el suelo fue todo una pesadilla porque el novillo venía a por mí y yo me quería ir pero no pude. El novillo embistió siempre con la cara suelta, pegando muchos derrotes y en todo momento me vi cogido".

El de Tlaxcala ha dicho también: "Me duelen mucho los golpes pero lo que más me jode es no estar hoy en Valencia ni el sábado en Santander. De todos modos, estas cosas en el toreo son inevitables. Tengo asumido que es una profesión dura donde la vida se me puede escapar en cualquier momento pero hay que asimilarlo. Si en un futuro soy un torero que interesa, llegarán momentos como éste o incluso otros más duros".

"Por otra parte -prosigue el azteca- el lado bueno es que Madrid me está valorando, sabe que soy un novillero que sale a dar la cara y por lo tanto su afición me está tratando muy bien. He ido ya tres tardes, la de San Isidro sirvió para que mi nombre sonara y la faena del día de mi presentación, aunque no fue contundente porque al novillo le faltó empuje, hubo cosas muy buenas y positivas".

Flores, por último, admite: "Pienso ya en la reaparición pero no me quiero precipitar, no me preocupa la fecha sino que cuando vuelva a ponerme el traje de luces esté recuperado al 100%. Soy consciente de que queda mucha temporada por delante y muchas cosas por dilucidar aún en el escalafón de novilleros. Y por supuesto estoy deseando volver a Madrid porque es una plaza que pesa pero que reconoce los esfuerzos". / Iñigo Crespo / Redacción APLAUSOS

FERIA DE SAN JAIME EN VALENCIA – SEGUNDA NOVILLADA DE ABONO: Cerro hizo el toreo

El extremeño cuajó la mejor faena al sexto de la tarde, premiada con la oreja y causó una muy buena impresión.
Pascual Javier inauguró el marcador en Valencia en el primero de la tarde. El valenciano se topó frente a un novillo noble y repetidor de Los Galos, que lo cogió feamente al iniciar la faena de muleta con un pase cambiado por la espalda. No se arredró el novillero y lo toreó sobre ambas manos con disposición y entrega. Lo mató de casi entera efectiva. OREJA.

Un manso de libro fue el segundo novillo de la tarde, que se desentendió de la brega desde que salió de chiqueros hasta su muerte. Mario Alcalde intentó meterlo en la muleta sin éxito. Lo mató feamente. SILENCIO.

Rafael Cerro fue cogido cuando entraba a matar por tercera vez a su novillo. El novillero pasó a la enfermería donde se le apreció un hematoma en la ingle izquierda que no reviste gravedad. Antes, Cerraba había dejado muy buena impresión ante un novillo noble y con clase. El torero estuvo muy reposado y asentado, toreando por momentos con sabor. Perdió el trofeo por culpa de la espada. SILENCIO.

Pascual Javier estuvo muy valiente ante un novillo probón e incierto que salió olisqueando la arena sin emplearse en los capotes. Esperó mucho en banderillas. Aún así, el valenciano logró extraer algunos muletazos estimables. Fue volteado sin consecuencias. Se armó de valor y cruzándose al pitón contrario siempre, mostró ganas y valor. Mató de estocada algo caida y tras una fuerte petición, el presidente le negó la oreja. VUELTA.

Mario Alcalde no llegó a confiarse frente a un novillo ofensivo que sabía en todo momento lo que se dejaba detrás. El novillero no lo vio claro y pasó apuros, llegando incluso a ser volteado sin consecuencias. Mató con habilidad. OVACIÓN.

Rafael Cerro cuajó la mejor faena de la tarde al sexto, el mejor novillo del encierro de Los Galos, que tuvo franqueza y calidad. Cerro lo toreó con gusto y parsimonia sobre ambas manos. Dio la impresión de novillero cuajado. Demostró tener buenas maneras. Abrochó con ceñidas bernardinas y mató de estocada entera. OREJA. / Redacción APLAUSOS

FICHA DEL FESTEJO
Novillos de Los Galos, desiguales de presentación y juego. 1º noble, 2º manso, 3º con calidad, 4º reservón, 5º con genio, 6º bueno.
PASCUAL JAVIER: Oreja y vuelta.
MARIO ALCALDE: Silencio y ovación.
RAFAEL CERRO: Silencio y oreja.
Entrada: Un cuarto.

lunes, 18 de julio de 2011

FRENTE A LOS NOVILLOS DE DE HARO, EN LA MÉXICO

A los novilleros les faltó lo que al carrizo
Alejandro Chacón nuevamente con poca fortuna en La México, en tarde de su sumo compromiso.

HORACIO SOTO CASTRO \ Diario Esto de México

SE puso en marcha la temporada de novilladas en la Plaza México y de momento no se presagia algo bueno, pues este primer festejo se desarrolló bajo efectos soporíferos, ya que los alternantes no dieron pauta para despertar a los asistentes frente a los astados de De Haro que no fueron peritas en dulce, pero que a los jóvenes espadas les faltó lo que al carrizo: corazón y ganas de ser.

Quisieron, pero no pudieron Manolo Olivares, David Aguilar y Alejandro Chacón a quienes les afloró la falta de torear lo que da el sitio, pero además les faltó determinación, carácter y coraje para salir airosos y además no tomaron en cuenta el llamado que se les hizo de a arrimarse llaman.

Sería mejor no hablar de la entrada pues se vio mucho cemento por donde se volteara en una tarde agradable, propia para la fiesta de toros, ni lluvia ni viento. Por momentos se aparecían unas nubes allá arriba y otras desaparecían y salía un sol brillante y el festejo casi imitó al clima porque fue de altas y bajas, con más de éstas que de las otras.

Los novillos de la ganadería tlaxcalteca De Haro estuvieron bien presentados, con caras serias, con más del peso establecido y su edad. Cuatro cárdenos y dos negros que dieron un juego irregular, sobresaliendo el corrido en quinto lugar que mereció mejor suerte. Los demás fueron complicados que pusieron a prueba a los jóvenes espadas que no supieron resolver la papeleta. Los novillos acudieron a los caballos, pero sin ese celo que da la bravura y apenas si les hicieron sangre. Aún así tuvieron poca fuerza.

OLIVARES

Manolo Olivares, quien renunció a la alternativa para presentarse nuevamente en La México de novillero fue quien más desenvuelto se vio y tuvo algunos buenos momentos, pero sin redondear al igual que sus colegas. Su actuación tuvo mucho que desear por la falta de mando y carácter ante un novillo con poca fuerza, pero que pasaba sin alegría, claro y sin peligro y logró algunos naturales suaves y templados que le aplaudieron tibiamente y hasta una dosantina ligó. Se fue por derecho y dejó una estocada desprendida y en los tendidos aparecieron media docena de pañuelos solicitando la oreja y sin más el juez la soltó, pero al entregársela el alguacilillo las protestas no se hicieron esperar y la dejó dando la vuelta entre pitos. Desde luego el premio no se lo merecía de ninguna forma porque no hubo faena y la estocada fue defectuosa.

En su segundo salió con más ganas y quitó por saltilleras; cubrió el tercio de banderillas siendo aplaudido en el tercio que fue lo mejor que hizo. Con la franela muletazos por ambos lados con temple, pero no mantuvo el ritmo y se vino a menos, aunque fue aplaudido en manoletinas. Pinchazo y media y una tendida. Se retiró entre palmas y palmas al toro y cuando salió al tercio, la división de opiniones se cargaron para lo negativo.

AGUILAR

El primero del poblano David Aguilar fue un costal de mañas, indefinido y con mucho peligro, distraído y siempre con la cabeza arriba. Un novillo de los que se dice que no tenía un pase y efectivamente no tenía un muletazo, pero sí tiene más experiencia, le pelea, se mete con él y lo lidia, pero la falta de recursos fue manifiesta. Mató de pinchazo y estocada para un aviso y al segundo golpe de descabello.

Su segundo fue el mejor del encierro y estuvo valiente tesonero y logrando buenos muletazos con el deseo de triunfar, pero lo mejor fue que le aplaudieron en el tercio de banderillas. Pinchazo hondo y tres cuartos para retirarse en silencio y palmas al novillo.

CHACÓN

Ciertamente el venezolano Alejandro Chacón no tuvo tela de donde cortar, pero a él sí le faltó determinación y deseos de triunfar y en lugar de buscar más a fondo los lauros, abrevió en sus dos. Su primero se le ponía por delante y siempre con la cabeza arriba. Salió sin plan y sobre piernas, abrevió. Estocada contraria y al tercer golpe de descabello. Pitos al retirarse. En el otro un novillo que se frenaba y apenas si daba las arrancadas, pero a él no se le vio esa hambre de triunfo. Pinchazo sin soltar y media delantera.

Para la segunda novillada de esta incipiente temporada vendrá un encierro de Marco Garfias y aún no hay candidatos para torearla.

LEONARDO BENÍTEZ OVACIONADO

Ayer en ruedos mexicanos
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

Tarde de poca fortuna en su lote la que ha tenido el espada venezolano Leonardo Benítez, ante el lleno que registró la plaza de toros de la localidad hidalguense de Caxuxy, en el marco de su feria.

Se han lidiado toros de Jorge de Haro, en su conjunto cuatro de buen juego, y dos de regular comportamiento. Bien presentados en general.

El balance artístico del festejo fue el siguiente:

El rejoneador Rodrigo Santos, ovación y dos orejas y rabo, con sobresaliente actuación de los forcados Mexicanos

Rafael Ortega, dos orejas y una oreja.

Leonardo Benítez, ovacionado en su lote.

Al final del festejo fueron sacados en hombros Santos y Ortega.

SILVETI Y LA CRUZ DE HIERRO SEGUROS EN EL ABONO

Para la Feria Internacional de Valencia 2011
La Plaza de Toros Monumental de Valencia, epicentro de una gran feria, poco a poco estructurándose de cara a noviembre próximo.
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

Una de las citas de suprema relevancia de la temporada nacional venezolana, sin duda alguna, lo es la Feria de Valencia, que se desarrolla en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro.

En llamada telefónico dispensada a uno de los hombres por los cuales la cita valenciana ha tomado mimbres de acontecimiento, como es el caso de Miguel Eduardo Dao, conocido como “Walo” Dao, nos esboza lo que va ser el serial de este año, que tal y como viene siendo tradición, se compone de cuatro corridas de toros y una novillada, esta ultima con picadores.

«La feria va a desarrollarse los días 13, 18, 19 y 20. El sábado 19 tendremos corrida de toros por la tarde, y la novillada por la noche. Y estamos trabajando para armar carteles variados y atractivos para todos los aficionados tanto de la ciudad como de otras latitudes que nos visitan», deja en claro Walo.

Descerrojamos algunos nombres, y nos hace hincapié que nos da lo que hasta los momentos tiene escriturados. «Tenemos ya firmado el debut como matador de toros del espada mexicano Diego Silveti, y lo hará con una de las ganaderías predilectas de la dinastía Silveti en nuestro país, como es La Cruz de Hierro, vacada que vuelve otra vez al coso del Cabriales. De lo demás espadas extranjeros, en poco menos de una semana estaremos dando primeros nombres de otros espadas extranjeros que componen el serial».

Se da el caso que Diego Silveti tome la alternativa en el mes de agosto, de manos de José Tomas y el testimonio de Alejandro Talavante en la ciudad española de Gijón, en el marco de la Feria de la Virgen de la Begoña, el 12 de agosto, frente a toros de Salvador Domecq, y su despedida de novillero lo hará en Las Ventas el 24 de este mes, al lado de los españoles Mario Alcalde y Cayetano Ortiz, quienes lidiarán un encierro de Guadalest, lo que supone sea uno de los atractivos de la feria valenciana, a tenor también del gran cartel que en su momento contaron su padre, David, como su tío, Alejandro, en arenas venezolanas, precisamente ante toros de Don Orlando Echenagucia.

Factor importante el toro de lidia, y en este caso lo hacemos desde la perspectiva de nombre. «Te repito, La Cruz de Hierro vuelve, junto con un encierro de Campolargo y otro de Jerónimo Pimentel (sin especificar su sea de El Paraíso o San José de Bolívar), además de un encierro colombiano por definir. Para la novillada, esta seguro un encierro de El Rocío, propiedad del Dr. César Villanueva».

En cuanto a toreros venezolanos, entre el largo listín de “recomendados” que a sus oídos tiene Walo, suelta prenda de dos nombres como seguros a estar vestidos de luces en el patio de cuadrillas de la monumental para las fechas previstas: José Antonio Valencia y Otto Rodríguez.

En el papel, poco a poco se despejan los nombre de la gran feria de la capital carabobeña, a la espera de otros que en su conjunto darían forma a una gran feria, que esperemos recupere su halo de importancia y éxitos, ayuno en las ultimas dos ediciones.

domingo, 17 de julio de 2011

Juan Mora, intervenido de nuevo en Pamplona

El extremeño, operado de la cornada en el escroto, presenta un cuadro anémico. *** "Veo difícil que pueda volver en Valencia pero aquí quien manda es el torero", asegura su mentor, Luciano Núñez.
Juan Mora ha sido operado esta noche de nuevo de la cornada en el escroto sufrida en la última corrida de la pasada Feria de San Fermín de Pamplona. Así lo ha confirmado a este medio el apoderado del diestro extremeño, Luciano Núñez, que ha explicado que la intervención ha sido "satisfactoria" y que el torero sigue aspirando a estar el próximo sábado 23 de julio en Valencia.

"Ayer le quitaron el drenaje de la cornada en el escroto y estuvo, al igual que toda la jornada de hoy, sangrando abundantemente. El doctor Huertas ha decidido intervenirle porque habían saltado tres suturaciones de la bolsa escrotal y le han cosido y cerrado de nuevo la herida. Ahora hay que esperar a que remita la anemia que presenta porque si no va a haber que ponerle dos o tres bolsitas de sangre", asegura Luciano, que añade: "Por otro lado, la cornada de la pierna sigue su evolución normal aunque a Juan le duele mucho la contusión que tiene en el nervio ciático. Mañana esperamos que le quiten los tres últimos drenajes de la cornada y entre el martes y el miércoles previsiblemente le darán el alta".

Sobre su posible reaparición en Valencia, comenta: "Él va a agotar hasta sus últimos recursos porque tiene muchísima ilusión esta temporada y el cartel de ese día le llena de felicidad. Él quiere dar la bienvenida a un torero irrepetible como es José Tomás. Yo por mi parte veo difícil que pueda estar pero aquí quien manda es el torero y él va a hacer todo cuanto esté en su mano para reaparecer en Valencia". / Ángel Berlanga – Redacción APLAUSOS

TEMPORADA DE NOVILLADAS EN MADRID: Flores, la cara y la cruz

El mexicano cuaja lo mejor de la tarde y cobra una cornada en el cuello de la que ha sido operado en la enfermería de Las Ventas. *** Por otra parte, Adolfo Ramos también fue prendido resultando volteado en dos ocasiones aunque sin consecuencias.

Sergio Flores ha resultado herido mientras muleteaba al cuarto. El mexicano ha sido operado en la enfermería de la plaza de toros de Las Ventas de una cornada en el cuello, dos en los muslos y otra en testículos y pene de menor importancia. El cuarto fue un novillo complicado y que desarrolló muchas complicaciones. Flores lo saludó bien con el capote para después iniciar el trasteo sobre la diestra. En la segunda serie, mientras toreaba sobre el pitón derecho el azteca resultó herido recibiendo una cornada en el cuello. Adolfo Ramos se encargó de pasaportar al de Javier Molina.

Hasta ese momento, había realizado lo más destacado del festejo que se está celebrando en Las Ventas. El mexicano sorteó un novillo que no tuvo mucha clase pero sí tenía pies y movilidad. Flores ha cuajado una labor de menos a más que destacó por el oficio y la valentía. Lo mejor del novillero azteca llegó toreando al natural. Mató de estocada.

Adolfo Ramos se presentaba en Madrid y lo hizo ante un novillo complicado que desarrolló genio resultando muy violento. Dispuesto Ramos que hizo un gran esfuerzo ya que resultó volteado en dos ocasiones mientras toreaba sobre la derecha y cuando entró a matar. El de Javier Molina lo prendió de manera escalofriante aunque sin llegar a herirle. El quinto fue un novillo bueno que aunque no duró mucho tuvo nobleza y hondura. Faena de más a menos de Adolfo Ramos con una primera parte en la que hubo despaciosidad en tandas cortas sobre la diestra. Al natural la faena no tomó el vuelo deseado y se vino abajo al igual que su oponente.

Por su parte, Luis Gerpe que también hacía su presentación se topó con un astado manejable aunque con fondo de mansedumbre. Estuvo dispuesto y animoso en un trasteo de más voluntad que estructura. Dejó algún momento limpio sobre el pitón derecho y dio una vuelta al ruedo. El que cerró plaza fue un novillo exigente ante el que Gerpe estuvo dispuesto y voluntarioso en una faena que si bien tuvo algún momento destacado sobre la derecha no alcanzó mayores cotas. / Redacción APLAUSOS


FICHA DEL FESTEJO
Madrid, domingo 17 de julio. Novillos de Javier Molina. 1º) Noble. 2º y 4º) Complicados. 3º) Manejable. 5º) Bueno. 6º) Exigente.
SERGIO FLORES: Vuelta al ruedo tras petición y herido.
ADOLFO RAMOS: Silencio tras aviso y silencio.
LUIS GERPE: Vuelta al ruedo y silencio. Entrada: Media plaza.

Parte Médico de Sergio Flores

Sergio Flores ha resultado herido mientras muleteaba al cuarto. El mexicano ha sido operado en la enfermería de la plaza de toros de Las Ventas de una cornada en el cuello, dos en los muslos y otra en los testículos y pene de menor importancia. El cuarto fue un novillo complicado y que desarrolló muchas complicaciones. Flores lo saludó bien con el capote para después iniciar el trasteo sobre la diestra. En la segunda serie, mientras toreaba sobre el pitón derecho el azteca resultó herido recibiendo una cornada en el cuello. Adolfo Ramos se encargó de pasaportar al de Javier Molina.

Antonio Pedrosa, apoderado del mexicano declaraba a los micrófonos de Digital Plus lo siguiente: "Lleva una cornada de 15 centímetros en el cuello que no afecta a ninguna de las venas importantes. Ha tenido mucha suerte porque además le entró aire por el cuello y empezó a tirar espuma por la boca lo que asustó mucho a todo el mundo en unos momentos muy difícles. Además, lleva dos cornadas en el muslo, otra en los testículos y pene de menor importancia".

Parte Médico de Sergio Flores: "Sergio Flores ha sido intervenido en la enfermería de Las Ventas de cuatro heridas por asta de toro. Una en cuello de 15 cm. que contusiona carótida, tráquea y venas. Otras dos cornadas en muslo derecho de 15 y 5 cm. Otra cornada en escroto y pene. Pronóstico grave". Firmado: Doctor Máximo García Padrós.