lunes, 7 de marzo de 2011

Extraordinaria encierro con pleno de orejas y rabo para El Fandi: MIGUEL GUTIÉRREZ: EL MEJOR GANADERO DE LA AMERICA TAURINA

Cuatro orejas y un rabo se ha llevado a su esportón El Fandi, en una gran tarde de toros del hierro de Ernesto Gutiérrez, donde sus pupilos fueron protagonistas de excepción
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

Una corrida de ribetes históricos. La racha de bravura y nobleza de los pupilos de Don Miguel Gutiérrez, han protagonizado una de las paginas más bella que guarda el toreo. La presencia de una corrida brava, bravísima, noble, sin malas ideas, que pelearon de lleno y franco al caballo, y que en su mayoría entregaron su existencia con la dignidad que anhelamos y necesita el toreo en nuestro país. Una lección de constancia, dedicación y selección meticulosa, de parte de un hierro que este año ha protagonizado un record histórico de regularidad de triunfos… en fin, ¡una gran tarde de toros!

Ayer el ruedo de la monumental merideña se ha registrado una entretenida tarde de toros, y que mejor dicho, toros, pues los seis astados lidiados han dejado muy en alto el pabellón de la ganadería manizaleña, ante una terna de espadas que siendo sinceros, les quedó grande la dicha y manantial de bravura que ofrecieron en capa, petos, banderillas y muleta. Otra cosa también la lidia que le dieron, con baches tanto de toreros, como del mismo personal de peonaje, cada tarde a más en su ineptitud y solvencia para resolver los pasajes de lidias que se tornan verdaderas capeas.

La corrida marcaría panorama con el precioso jabonero sucio que abrió plaza; fue este el preludio de bravura que colmó la tarde, cuando de capa Antonio Barrera le enseñó el camino largo y templado por verónicas. Fue esto lo más destacado, pues luego vendría el espectacular percance del banderillero Mauro Pereira, cuando de mala manera fue empitonado en el tercio de matadores, al clavar por el lado derecho. El derrote seco y volteretón hizo temer lo peor. Así, tras un tercio de varas donde se le sangró con saña, Barrera dejaría mucho que desear, pues nunca le encontraría la distancia ni la medida exacta a una embestida que le desbordaría por ambos pitones, en trasteo trapacero, vulgar, dejándose así ir una brava acometidas que tras esta receta de tela fue yéndose a menos. Le despachó de estocada perpendicular, ligeramente delantera en dos ocasiones, para ser silenciado.

Más comprometido se le vio, y poco resolutivo en su segundo, otro gran toro, el cual paso nuevamente en la simpleza de la vulgaridad, del olé fácil, frente a un ejemplar que por momentos estuvo por encima de su planteamiento. De verdad, mal momento que el espectador de tendidos altos poco entendió pero sí los escasos que siguieron al pie de la letra una labor “ratonera” a un gran toro que se fue al destazadero con muchísimos muletazos aún en su haber. Después de un espadazo en buen sitio, con lenta agonía en los medios, se le premia incomprensiblemente con una oreja de corte barato por parte de un juez de plaza poco enterado, que por lo menos tuvo el acierto de premiar con vuelta al ruedo al bravo toro.

Fandi vendría hacer su pleno de orejas, a razón de sus inocultables virtudes. Lo hizo en su primero del lote, animal el cual supo llevar por la senda de temple, mando, ligazón y en especial disposición y ambición. Fue así que por ambos pitones David se acoplaría a la entregada embestida (pese al fuerte puyazo) de un toro agradecido con la lidia total (capote, banderillas y muleta) que ofreció Fandila, sacando a relucir su vasto rodaje. El espadazo desprendido dio pie a la concesión de dos orejas, un tanto generosa la última.

Otro recital de lidia total la que ofreció frente a «Sinsonte» es un claro compendio de lidia pulcra de comienzo a fin. El mero tramite capotero fue prolegómeno de un meritorio tercio de rehiletes, clavando hasta cuatro pares, frente a la brava acometidas desde todos los terrenos de un gran toro, con una embestida galopante y a más a media que transcurría labor. Con la pañosa se hizo por bajo a primeras con el recorrido del toro, con el fin de dar un completísimo concierto de muletazos con la lluvia presente, primero por la diestra y luego por la zurda, con un magisterio y autoridad avasallante. Así transcurrió trasteo hasta que decididamente se fue por la espada, dejando un estocada entera, ligeramente ladeada, para cancelar un triunfo que deparó en el corte de los máximos trofeos, bajo la petición de un público extasiado, que de poco valió que aguantara la presidencia hasta el extremo la concesión del máximo trofeo. Por cierto, desacierto del palco presidencial obviar a este toro también la vuelta al ruedo, más o igual de meritoria que el anterior, de Barrera.

Rafael Orellana completaba terna y a fe que se mostraba las diferencias de rodaje y capacidad que sus compañeros. Ligado fue el saludo con el percal que mostró, para venirse en banderillas, en tercio de muchas dudas, en especial de terrenos, clavando con ligereza y compromiso en los embroques, dejando la estela de no dominar dicho tercio. Con la muleta, diversos fueron los momentos de lucimiento que dejó en la retina el coleta en mención, donde por la diestra se le vería pasando ceñido y con regusto la embestida del animal. Similares cotas se vio por la zocata, aguantándole con firmeza el dulzón recorrido de su antagonista. Una pena que la espada, en tres viajes así como un descabello, dejaran so labor en palmas, que repetiría en el que cerró plaza, ante otro noble y destacado ejemplar, que en este caso de tanto humillar en reiteradas ocasiones le permitió al espigado torero series, en especial por la zurda de gran dimensión. Materia pendiente reprobada que actuaciones como estas se vayan por el garete del mal manejo de la espada, lo que en el caso de Rafa es imperdonable, ante la escasez de toreros venezolanos atractivos de cara al aficionado, en los actuales momentos.

En fin, hermoso espectáculo el que nos han ofrecido «Líder», «Barrilero», «Roger», «Quiteño», «Sinsonte» y «Burbujita», nombres que a partir de ayer han quedado escritos con letras de oro para la posteridad. ¡¡¡Enhorabuena Don Miguel…!!!!

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. V corrida de abono.
Lunes 7 de marzo de 2011.

Con casi lleno, algunos claros en el numerado de sombra, y abarrotados los tendidos de sol y sombra (aproximadamente 15.500 personas), en tarde nublada, fría, con lluvia llovizna una hora antes del comienzo y lluvia desatada a partir del final de la lidia del 4º, se han lidiado toros colombianos de HEREDEROS DE ERNESTO GUTIÉRREZ ARANGO (Miguel Gutiérrez) acordes de presencia, en el tipo de la casa, con bravura y nobleza suprema todo el lote, con bondad y gran recorrido los lidiados en 4º (premiado con vuelta al ruedo de nombre «Quiteño» Nº 55 de 436 kilos) y 5º; bravo y con temperamento el 1º, dulzón 2º, 3º y 6º, con notable nota en el caballo, peleando y romaneando, humillando al peto, algunos de estos excesivamente sangrados.
Pesos: 480, 435, 480, 436, 495 y 425.

ANTONIO BARRERA (Azul rey y oro). Silencio y oreja.
EL FANDI (Azul noche y oro). Dos orejas y dos orejas y rabo.
RAFAEL ORELLANA (Catafalco y oro). Palmas y palmas.

Incidencias: Presidió el festejo Acacio Sandia Briceño, con irregular desempeño. *** El banderillero Mauro Pereira en el 1º fue empitonado mientras clavaba banderillas, sufriendo según reporte extraoficial de la enfermería, fractura de fémur y clavícula derecha. *** Desastrosa actuación nuevamente del puntillero de cuadrilla, levantando hasta cuatro toros en el curso de la tarde.

En la nocturna de rejones:FRANCISCO JAVIER IMPONE MAGISTERIO SOLAPADAMENTE


Importante actuación del jinete yaracuyano Francisco Javier Rodríguez, quien ha dejado sentado el gran momento y cuadra que paulatinamente se ha preparado.
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

La larga y ceremoniosa procesión de la elitesca romería creada de la Virgen del Rocío en esta ciudad con la que se ha apañado dar marco al festejo nocturno de rejones de abono de la Feria del Sol, que tan buenos resultados dio a la empresa taurina el año pasado en su experimento (económicos sobre todo), que a bien de cuenta se le puede catalogar como un espectáculo entre familia, con algunos invitados como el caso este año de Bastinhas y Chica, ha contado con un clima en la densa noche merideña más que idóneo, luego de la cumbre “benitista”, para ver en escena seis conceptos distintos de toreo a caballo.

La noche del arte de rejoneo la abrió el ceremonioso acto de alternativa del jinete Rafa Rodríguez, quien para tal compromiso tuvo que recurrir al “refrescamiento” de su cuadra, tras el traumático paso que tuvo también por San Cristóbal. En esta ocasión, ante las atentas miradas de los presentes dado el hecho de tal acontecimiento, se granjeó una actuación a modo con las condiciones del animal que sorteó. Pasando y clavando, más no toreando ni templando, su labor fue más de ganas y arrestos que otra cosa, pues a la par de lo complicado que fue el toro sacarle de sus terrenos tras aquerenciársele en tablas a la tercera banderilla clavada, su cuadra que actualmente posee no es un dechado de cualidades para un rejoneo más técnico, supliéndolo con la espectacularidad y gracia que hace gala al tendido. Un rejón de castigo clavó, y luego de tres banderillas y una cerrada farpa “al violín” se fue tras el acero, el cual necesitó de tres viajes, para ser generosa y remolonamente, con una oreja, que servirá solo de registro estadístico en su haber.

Marcos Tenorio Bastinhas en su debut en esta plaza ha dejado evidente la gran diferencia que existe entre los nuestros y los foráneos. Con un rejoneo de mayor garra, paró al brioso ejemplar que lidió entre las rayas de lo que es los bajos de sol, dejando con facilidad y magisterio dos rejones, clavando de frente, en una sucesión de continuidad que no dejo albergue para tiempos muertos. Las banderillas con estela de un toreo ortodoxo, en la línea que implica el toreo a caballo en Portugal, fueron el prologo a que su gran labor se emborronara con la hoja de peral, siendo fuertemente ovacionado.

José Luis Rodríguez es la carta fuerte a la que supuestamente se le asigna el grado de mayor exponente del arte del toreo ecuestre. Es verdad que marca diferencia con respecto a sus primos, pero para los recursos que tiene y el grado que le hacen “vender” deja que pensar. En esta ocasión se luciría en una actuación donde por momentos logró meter en vereda los espectadores presentes, clavando a la grupa ante un ejemplar que fue marcando querencias, lo que hizo de su discurso por momentos monótono y denso. Buscó los blandos del toro en la suerte suprema, fallando hasta en tres oportunidades para al final dar una tímida vuelta al ruedo… más de protocolo a lo que exige festejos de este orden, a la portuguesa…

Andrés Chica hizo igualmente debut en Venezuela, luciendo una amplia cuadra de caballos polifuncionales. Certero con los de castigo, en banderillas hizo alarde de una técnica depurada y muy en la línea que siempre pregonó su padre, un pionero del toreo a la jineta en su momento. El abanico con el que adornó el morrillo así como las cabriolas marcaron el conjunto de una actuación que se diluyó en el rejón de muerte al igual que la de Tenorio, las de mayor trascendencia.

Nuevo toque de atención el que ha ofrecido el caballista yaracuyano Francisco Javier Rodríguez, a quien se le observa las maneras y seguridad propia de quien ha trabajado meticulosante lo que tiene. Con la garrocha recibió a porta gayola el bravo ejemplar que templo luego en rejones de castigo, saliendo este doliéndose de los mismos, pero con un recorrido largo que permitió por momentos templar con la grupa de sus caballos las embestidas del bicho. El mayor momento de emoción en banderillas fue con el par de rehiletes que dejó en lo alto, para tras un certero rejonazo, trasero pero fulminante, desatar las pasiones en el tendido, lo que generó el corte de las dos orejas. Atención, no siempre el que tiene y aparenta mas es, sino el que a base de humildad y constancia se hace grande…

Cerró la larga función dominical el aspirante a rejoneador Willie Molina, quien en la novillada no había podido actuar. Con el utrero que pasó estuvo frío, aun cuando por momentos mostró ciertos progresos que son plausibles, pero lo ya señalado así como los dos rejones que colocó hicieron que el torito se aculara en tablas y se echara, lo que le limitó de florituras, pasaportándolo de la mejor manera posible con el descabello ante la estampida de aficionados pasada la fría medianoche en las puertas por salir de un recinto albergue de emociones a lo largo de una larga y extenuante jornada.

No dejar a un lado la destacada actuación de los Forcados Amadores de Elba, quienes a lo largo del festejo hicieron las delicias de los asistentes, en seis pegas con grandes meritos, llevando por protagonistas especiales los cabos Pedro Pimienta, Joaquín Guerra, Iván Naveira apodado cariñosamente en esta plaza como “El Flaco”, Francisco Mira, Diago Fernández y Antonio Guerra, quienes con los rejoneadores actuantes dieron ovacionadas vueltas al ruedo.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. IV corrida de abono.
Domingo 6 de marzo de 2011.
Nocturna de rejones
Con poco menos de dos tercios de plaza (aproximadamente 8.500 personas), en noche fría y despejada, se han lidiado seis toros de CAMPO PEQUEÑO (Sociedad Rodríguez-Manfredi), en su conjunto correctos de presencia para la categoría del festejo, con alegres salidas y celo a las monturas, a menos en banderillas, con marcadas querencias a tablas, destacando el lidiado en 3er lugar.
Pesos: 435, 437, 426, 430, 432 y 402.

MARCOS TENORIO BASTINHAS (A la federica). Vuelta al ruedo.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ (A la federica). Vuelta al ruedo de protocolo.
ANDRÉS CHICA (A la federica). Vuelta al ruedo.
RAFA RODRÍGUEZ (Campero, chaquetilla verde). Una oreja.
FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ (Campero, chaquetilla gris). Dos orejas.
WILLIE MOLINA AGOSTINO (Campero, chaquetilla Burdeos). Silencio.

Incidencias: Presidió el festejo Jorge Bustamante. *** Destacada actuación de los forcados Amadores de Elba, quienes hicieron pega a todos los toros, destacando la realizada por limpia por el cabo Francisco Mira al 4º. Con dificultades, hasta en tres ocasiones la realizada por Iván Naveiro “El Flaco" al 3º. *** Irreglamentaría salida a hombros del jinete Rafa Rodríguez, lo que resta categoría y respeto a la plaza y afición. *** El toro de la ceremonia llevó por nombre «Montenegro» Nº 103 de 435 kilos, negro mulato.

Ante tenue lluvia y nobilísimo encierro en la tercera de abono: BENÍTEZ Y LA CRUZ DE HIERRO ESCRIBEN SU PROPIA HISTORIA

Nueva tarde de apoteosis de Leonardo Benítez, con el corte de tres orejas y un rabo, ante los toros de La Cruz de Hierro.
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

La corrida de Don Orlando Echenagucia que se trajo a Mérida, tras varios años de ausencia de este redondel tuvo un elemento común: la nobleza y el nulo peligro que sacaron a relucir en los engaños. En su conjunto y para ser concretos, no tuvo un remate completo en las postrimerías de faena, lo que al final con todos estos elementos dio pie a que se le diera juego, y hasta los momentos sea el encierro que salve la feria en el conjunto ganadero.

Leonardo Benítez, un gran conocedor de esta divisa, se convirtió así mismo en protagonista de la tarde al sortear el mejor pupilo de la vacada emeritense. Bondad, largo recorrido, y una lidia pulcra de comienzo a fin fue la baza por la que “El Torero de La Vega se desgranó en el ruedo emeritense para erigirse en el gran triunfador del festejo, lo que le coloca a tiro de llevarse a sus espuertas su cuarto Sol de Oro, siempre y cuando haya una novedad, que las hay en este lío de toros por estos predios.

Fue «Vengo y Vuelvo», nombre alegórico del gran toro que se encontró con la muleta planchada de Leonardo, literalmente una “carretilla” de embestir, en especial por el lado derecho donde el coleta caraqueño se enroscó a su cintura la nobilísima embestida de un animal que nunca tuvo una mala intención o mal gesto, con las telas y el torero. Dejar claro la buena lidia, tanto en capote y varas (puyazo a cargo de “El Llanerito”) que se le recetó, lo que ayudaría a sacar provecho a la buena condición del toro, que luego desataría una sinfonía de toreo caro, complementado por la izquierda en breve trance por naturales ligados y templados, bajo el elixir de la inspiración y raza de un torero al que evidentemente se le nota el paso de los años, por su poso, serenidad y capacidad delante de los pitones. Tal vez el único de nuestra limitada cabaña de coletas.

Fue su faena a este ejemplar la cima a una tarde de entretenida en todos sus capítulos, que venía embalada por el buen desempeño de sus hermanos de camada. Eso catapultó que el conclave presente le solicitara el indultó al toro en primeras instancias, pero ni eso se dio coba Benítez, pues conciente que el toro no era tampoco merecedor para tal premio, se fue como una exhalación tras la espada al primer momento que vio igualado al astado, siendo para muchos apresurado este hecho, pero cuando se tiene dignidad en el ruedo, hasta esos detalles hay que saberlos valorar.

El espadazo en lo alto, una pizca desprendido, de manera fulminante dejo a las mulillas y para la posteridad este gran astado, orgullo de la cruz cardena que se bate entre montañas los Echenagucia, para así, torero y ganadero las mieles del éxito, con el paseo de los máximo trofeos por parte del torero y la vuelta al ruedo en compañía del ganadero.

El resto de corrida tiene otra lectura. En el que abrió plaza, Benítez ya había dejado clara sus intenciones con el precioso ejemplar que despachó. Variedad tanto con el capote como con la flamula, y en especial pisándole terrenos al toro en las cercanías, fue lo que dejó Leonardo, sacando partido de una nobleza que duro lo justo y necesario para dejar en la retina lo bueno y destacado que traía por dentro el burel, sobre todo nuevamente por la mano diestra. El poco más de medio espadazo algo desprendido desató la pañolada efectiva, para el corte de la que fue su primera oreja de su apoteósica tarde. La que deja en evidencia el gran idilio de Benítez por este coso y hierro en específico, a pesar del ricino que traga la empresa cuando le toca contratarles, pues le exigen el minino de respeto que merece quien se juega tarde a tarde los contratos.

Antonio Ferrera ha sido de la partida de la corrida también. Bien pudo haber acompañado a Benítez en la salía a hombros, por su tesón, voluntad, compañerismo toda la tarde, y en especial entrega en cada muletazo que interpretó. Su primero le metió en vereda en labor tesonera, ante un toro que perdió el gas de su comienzo, llevándole tapado de tela. Su conexión con el tendido no quedo ajena, por lo que tras un espadazo certero, se le premio con una cariñosa oreja, la misma que se dejo con el acero en su segundo, donde más aún fue el esfuerzo y el empeño del torero extremeño, ante la parada condición del ejemplar, que literalmente se agarró al piso, tras exigírsele pasar por la zurda.

Joselito Adame hizo su debut en Venezuela, y para ser sinceros, tímido y desangelado fue su paso por Mérida. En su primero del lote se le vería los mejores momentos artísticos en intermitentes momentos por la derecha que se difuminaron tras una voltereta cuando comenzaba arrancarse el pasodoble torero. A partir de allí su trasteo perdería intensidad y planteamiento, por lo que tras varios viajes con el acero, tímidas palmas se escucharon. En el que cerró plaza, el toro de menos condición del envío de Don Orlando, se limitó a pasarlo, luego de varios baches en la muleta, donde el publico más pendiente estaba desalojar los tendidos que lo realizado por el hidrocálido, quien pasó como el mismo clima que tuvo la tarde, frío, entoldado y denso…

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. III corrida de abono.
Domingo 6 de marzo de 2011.

Con poco más de dos tercio de plaza (aproximadamente 10 mil personas), en tarde nublada, con lluvia antes del festejo, y llovizna intermitente en el curso de la corrida, se han lidiado seis toros de LA CRUZ DE HIERRO (Orlando Echenagucia), en su conjunto dispares de presencia, con edad, escasos de pitones, el más anovillado el 4º a la postre el más de lucimiento dada su gran nobleza por ambos pitones, de nombre. «Vengo y Vuelvo», Nº 504, de 426 kilos; el resto del envío se vino a menos en el ultimo tercio, el peor de ellos, 5º y 6º.
Pesos: 460, 450, 430, 426, 436 y 430.

LEONARDO BENÍTEZ (Palo de Rosa). Una oreja y dos orejas y rabo.
ANTONIO FERRERA (Verde esmeralda). Una oreja y palmas.
JOSELITO ADAME (Grosella y oro). Palmas y silencio.

Incidencias: Presidió el festejo Jesús Contreras. *** En la vara destacó William Hidalgo “El Llanerito” y en las banderillas Fabián Ramírez. *** Joselito Adame debutó en Venezuela con el toro «Alas de Viento», Nº 503 de 430 kilos.

domingo, 6 de marzo de 2011

Tal fecha como hoy… ULTIMO PASEÍLLO DE CAVAZOS EN LA FERIA DEL SOL

Manuel Díaz “El Cordobés” hace 11 años salía en hombros de la Plaza de Toros de Mérida.
Rubén Darío Villafraz

Escasos hechos trascendentales se registra un día como hoy en la historia de la Feria del Sol. Estos son algunos de ellos

TEMPORADA 1984 - XVI FERIA DEL SOL. 5ª Corrida de Feria.
Toros de “La Carbonera”. Eloy Cavazos, José Antonio Campuzano y Pedro González “El Venezolano” (2 orejas). Vuelta al quinto toro, “Campanero”, número 179, 500 kilos.

TEMPORADA 2000 - XXXII FERIA DEL SOL. 4ª Corrida de Feria.
4 toros de “El Prado” y 2 toros de “Rancho Grande”. Manuel Díaz “El Cordobés” (2 orejas), Vicente Barrera (nieto) y Otto Rodríguez.

sábado, 5 de marzo de 2011

XLII FERIA DEL SOL 2011 - Con casi lleno, en su mayoría de jóvenes bajos los efluvios del alcohol: TARDE DE ABURRIMIENTO, ANTE INFAME LOTE DE HUGO DOMINGO EN LA SEGUNDA DE ABONO


Otto Rodríguez hizo lo más artístico de una tarde escasa de contenido.

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

Muy por encima de la excelente entrada que nuevamente se registró el día de ayer en el coso monumental merideño, la corrida no da lectura para extenderse en metraje a razón de lo poco trascendental que sucedió. Solo tres tandas a cargo de Otto Rodríguez, fueron un “oasis” en medio del desierto de descastamiento general que ofrecieron en el ruedo los toros de la casa Molina Colmenares. Lo demás, un nuevo recital de toreo barato de “El Cordobés”, ante unos mulos que le dejaron en saldo negativo a su regreso en esta plaza, y peor aún lo de Javier Conde, quien totalmente inhibido de la lidia del ejemplar más seriecito del envío de Hugo Domingo, ha dejado en evidencia su bache en esta plaza, la que una vez le vio triunfar bajo los efluvios de los duendes y la flauta, pero que año tras año en las ultimas ediciones, la empresa le anuncia y vuelve armar el petardazo que ya no es extraño. Cosas incongruentes que uno no logra entender.

Corrida con saldo en debe en todos los sentidos de la palabra. En presencia, censurando el “ratón con cuernos” que vino a salir de tercero bis, tras la devolución irreglamentaría del titular, luego de haber sido condenado a banderillas negras tras su nula pelea en el caballo, a pesar de haberle sangrado en sus numerosos topetazos al peto de la cabalgadura de Juan José Campos. En juego, el lote completo de toros de Hugo Domingo, quien por segunda tarde nos vuelve a mostrar un recital de descastamiento y mínimas fuerzas de sus pupilos, lo que ya no es una coincidencia, pues así se mostró en Pueblo Nuevo. Hora de recapacitar y tomar medidas dirían algunos. Y en especial, por ambición de dos toreros, en este caso Manuel Díaz y Javier Conde, a los que definitivamente ya les sale “jubilación” de este redondel, por encima de los “enamoramientos” raros de la empresa por estos, quienes en su mejor momento fueron garantía de lleno en esta plaza y de espectáculo. Lo de lleno es tarde sí, dado por un público juvenil en los tendidos, pero de espectáculo, desde hace tiempo que no le vemos a estos coletas.

La tarde la abrió el rejoneador José Luis Rodríguez, quien se encontró las lucidas arrancadas de un serio ejemplar de Miguel Gutiérrez. Frente a este codicioso burel el jinete en mención se dignó en ofrecer mejor tarjeta que la precedente hace semanas en San Cristóbal, donde desastroso fue su paso. En esta ocasión, mejor acoplado a sus monturas, templó y dosificó castigo y tiempos muertos entre rejón, así como practicando un rejoneo por lo menos más técnico y limpio, contando también un buen colaborador para ello como fue «Filipichín». Con un rejón de castigo pidió banderillas, para dejar en lo alto hasta cuatro de aceptable colocación y ejecución para el nivel y status que hace vender de cara a la galería. Las rosas de colofón fueron preludio a la buena pega de los forcados actuantes, para posteriormente de mala manera aliviarse con el rejón de muerte, clavando contrario y trasero, para luego de medio rejón trasero, dar una vuelta al ruedo junto al cabo de la pega realizada, más de protocolo que lo que en realidad solicitó el público.

A pie vendría el recital de modorra que nos ocupó la tarde. Para ello “El Cordobés” se hizo de una labor ante su primero, deslavazada y de escaso contenido artístico, tras recetarle excesivo castigo en varas al escurrido burel, que pasó inadvertida de cara a los presentes. Similares cotas se vivieron en su segundo, esta vez más serio de presencia, pero limitado de fuerzas, hizo del muleteo de Manuel Díaz un mero tramite sin eco ni emoción. Así se iba de la feria el rubio de Arganda del Rey, con más pena que gloria, una de las bazas por las que apostaba fuerte un abono que va saliendo al calco de lo que habíamos señalado en los días previos a esta feria.

Exasperante fue la actitud de Javier Conde. Sí nulo fue su proceder ante el seriecito que abrió lote, un mansurrón que nula pelea ofreció en el caballo, y luego le cambiarían a designio de no se qué razón el desconcertante palco presidencial, peor tarjeta lo hizo ante el otro manso que le sustituyó, donde dio en el caballo “tela marinera” para quitárselo en medio “espantándole las moscas”. El medio espadazo contrario aliviándose, y los cuatro descabellos posteriores, desataron la bronca de un público indignado.

Mejores intenciones se le vieron ante el castaño y comodito que cerró su lote, del que aprovechó en tandas con su característico concepto y repertorio, sacándole partido las nobles embestidas en especial por la mano diestra, donde desató los oles de sus incondicionales. El medio espadazo, trasero y tendido dejaron su labor en silencio.

Los momentos más artísticos de la función los tuvo en su muleta Otto Rodríguez. Fueron tres tandas (dos por la derecha y una por la zurda) las primeras que le ejecutó al nobilísimo y dulce ejemplar que pechó, llenas de enjundia, temple, inspiración y emoción, que se fueron diluyendo luego del abrupto cambio de planteamiento que propuso el veterano coleta valenciano, tanto por este como por el pitón contrario. Eso sería todo, pues con la espada emborronó lo bueno, para tras varios viajes con el acero, saludar desde el tercio lo que pudo ser de premio.

Su segundo, mal lidiado, que saltaría al callejón llevándose por delante personal arenero de plaza, ante una atiborrada dependencia donde están los que no deben, y no están los que deben, valga el juego de palabras, de poco le dejaría lucir, ante el corto recorrido y aviesas intenciones que desarrolló el bicorne cuadrúpedo. Le despachó como pudo, ante la decepción general de los presentes, en una tarde de la que se presagiaba su contenido.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. II corrida de abono.
Sábado 5 de marzo de 2011.
Con casi lleno en la plaza, con claros mínimos en el numerado de sombra y tendido de sol en tarde nublada y fría, se han lidiado toros de la ganadería cuatro toros de El Prado (2º, 3º bis, 6º y 7º), dos de Rancho Grande (4º y 5º) y uno para rejones de Ernesto Gutiérrez (1º) en su conjunto dispares de presencia, descastados, a menos en el ultimo tercio, destacando el juego por el lado derecho del 4º. Manso de libro y devuelto irreglamentariamente a corrales, el 3º.
Pesos: 426, 430, 426, 435, 452, 428 y 435.

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ (A la usanza portuguesa). Vuelta al ruedo.
MANUEL DÍAZ “EL CORDOBÉS” (Turquesa y oro). Saludos desde el tercio y silencio.
JAVIER CONDE (Nazareno y azabache). Bronca tras aviso y silencio.
OTTO RODRÍGUEZ (Celeste y oro con cabos y remates negros). Saludos desde el tercio y silencio.

Incidencias: Presidió el festejo Hernán López Añez. *** Irreglamentariamente devuelto el 3er toro luego de haber sido castigado con banderillas negras, lo que demuestra el escaso criterio técnico del palco presidencial. *** Desastrosa lidia del 7º a cargo del peonaje, tanto de varilargueros como subalternos, tras saltar al atestado callejón de esta plaza, abarrotado de personas que en la mayoría de los casos no tiene nada que ver con el espectáculo.
Tarde para el olvido de Manuel Díaz “El Cordobés”, en otra función donde pasa de “puntillas”.

Javier Conde estuvo y no estuvo en la plaza. Su primero le despachó con indiferencia y precauciones, mientra a este, en parte le aprovechó por el lado diestro, en otra tarde de discutido proceder.

Tal fecha como hoy…“UTRERITA” CORTA UN POLÉMICO RABO EN LA FERIA DEL SOL


“Morenito de Maracay” al lado de “El Niño de la Capea” y “El Soro” hicieron el paseíllo hace 27 años.
Rubén Darío Villafraz

No se salva un día como hoy de la polémica que siempre ha generado la Feria del Sol. La concesión de los máximos trofeos, un día después se haberlo hecho Cavazos, al espada español Antonio Utrera “Utrerita”, por parte de una generosísima presidencia, marcan entre otros los hechos resaltantes que tal día como hoy en la Feria del Solse registra.

TEMPORADA 1973 - V FERIA DEL SOL. 3ª Corrida de Feria.
Toros de “Ambaló”. Gabriel de la Casa (1 oreja), Antonio García “Utrerita” (2 orejas, rabo) y Carlos Málaga “El Sol” Antonio García “Utrerita” regaló el sobrero.

TEMPORADA 1984 - XVI FERIA DEL SOL. 4ª Corrida de Feria.
Toros de “La Esperanza”. Pedro Moya “Niño de la Capea” (1 oreja), José Nelo “Morenito de Maracay” y Vicente Ruiz “El Soro” (1 oreja).

TEMPORADA 2000 - XXXII FERIA DEL SOL. 3ª Corrida de Feria.
Corrida de rejones. Toros de “Los Marañones”. Javier Rodríguez, Leonardo Grisolia, José Miguel Callejón (1 oreja) y Diego Ventura (2 orejas). Por colleras: Leonardo Grisolia-José Miguel Callejón y Javier Rodríguez-Diego Ventura (1 oreja).

En la primera corrida de feria, ante una buena entrada: PUERTA GRANDE A BENÍTEZ, ANTE IRREGULAR ENCIERRO DE HUGO DOMINGO

Leonardo Benítez, tras su regreso luego de dos años de no pisar Mérida, de nuevo a hombros, en el marco de la primera corrida de la Feria del Sol 2011.
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

La primera corrida de esta versión ferial tiene un nombre y apellido propio. Se llama Leonardo Benítez, y para ello tuvo en sus manos el toro más completo de recorrido y lidia de la función. Se le premiaría con las dos orejas del berrendo en negro burel (pinta de no buena nota y “malas pulgas” en la ganadería) en el que abrió plaza. Lo demás, intermitencias y ganas de agradar de “El Cordobés”, ante dos toros de nulo juego, así como la entrega y condiciones en banderillas de un Fandi que marró su segura Puerta Grande en su segundo del lote.

Tarde entoldada que tuvo como prologo la lidia de un noble ejemplar por parte de Benítez, el cual saludó por verónicas en el tercio. Al buen puyazo de Guimerá le secundó un sabroso quite por chicuelinas, para posteriormente lucirse en banderillas en tres pares de fácil ejecución y colocación.

Vino luego en la muleta una buena labor por parte de Leonardo, en especial tomando ribetes interesante tras la tercera tanda por la diestra, donde el coleta caraqueño descubriría las bondades del buen pitón que atesoraba el pupilo de Hugo Domingo. Enroscándose la embestida a su cintura el veterano espada supo llevar así mismo por la zurda, completando así de esta manera un trasteo variado y completo, donde se evidenció la veteranía y galones del diestro en mención. La estocada tendida, ligeramente trasera, para cortar las dos orejas, pedidas con fuerte insistencia por parte de un público de lleno entregado con el llamado “Torero de La Vega.

Pocas opciones tuvo con su segundo, anovillado ejemplar que brindó a su propio ganadero, Hugo Alberto Molina. Picado con minúscula sangría, de nada valió, pues luego en la muleta se derrumbaría paulatinamente, a pesar del esfuerzo del torero por llevarle suave y a media alturita. La impotencia hizo mella en Benítez, quien se fue por el acero, dejando una estocada al encuentro y luego otra, trasera y tendida, para ser silenciado.

Poca fortuna tuvo en su reencuentro tras varios años de ausencia de este ruedo, el rubio coleta “El Cordobés”. La parada condición de su primero del lote, a pesar de hacer lucir por ambos pitones con afán de poco le valieron, pues su mensaje limitado eco tuvo en el tendido. Peor aun le fue en su segundo, un más armónico castaño oscuro, que de salida directamente se fue de najas al callejón, lo que posteriormente le condicionaría se resintiera de la pata izquierda. Manuel Díaz ante este material, y pese a nuevamente dejar constancia de su deseos de agradar e insistir en la corta y media distancia, de nada le valió, lo que hizo que hasta el “salto de la rana” se inventara, por lo menos para dejar algo en el tintero de un publico que lejos estuvo de su apasionado fervor de tiempos pretéritos en este ruedo.

Lo que si no ha cambiado es el idilio de la plaza de Mérida con El Fandi. De seguro que si el granadino mete la espada a su segundo de lidia, estuviéramos contando con doble protagonistas de la tarde.

La única oreja en su haber la cercenó de un variado y trapacero trasteo a su primero de lidia, animal que a primeras ocasionaría el caos en la plaza tras el doble tumbo que propinó a los piqueros. Casi sin picar (solo tras meter las cuerdas en su primer encuentro) se lo dejo “crudo” Fandi para hacerse con él un tercio de rehiletes que despertó pasiones efervescentes en el tendido. Tres fueron los pares en distintos terrenos del ruedo, para luego en la muleta ceñirse el torero a su ya conocido repertorio de pases por ambos pitones, aprovechando las noblotas más no entregadas embestidas del toro, vendiendo cara “la mercancía” de cara al tendido. La estocada desprendida hizo que se le premiara con una oreja, las mismas que en el que cerró plaza se le fueron por su fallo con la espada luego de otro trasteo de muletazos(azos), que de cara al espectador calaron hondo, pero poco dejaron en el sentir del taurino, dos cosas muy distintas estimado lector.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. I corrida de abono.
Viernes 4 de marzo de 2011.
Con casi tres cuartos de plaza, clima nublado y tarde fresca, con retraso de 30 min. el inicio del festejo, se han lidiado toros de las ganaderías venezolanas RANCHO GRANDE (1º, 4º y 5º) y EL PRADO (2º, 3º y 6º) en su conjunto dispares de presencia, el más anovillado y dudosos de pitones 4º, flojos de remos 4º y 5º, nobles con distintos matices, y a menos en el ultimo tercio. Excesivamente cuidados en varas.
Pesos: 436, 440, 445, 430, 430, 430 y 428.

LEONARDO BENÍTEZ (Hueso y oro). Dos orejas y silencio.
MANUEL DÍAZ “EL CORDOBÉS” (Tabaco y oro). Silencio y palmas.
DAVID FANDILA “EL FANDI” (Nazareno y oro). Una oreja y palmas.

Incidencias: Presidió el festejo Jorge Bustamante Calderón. *** Nuevamente desacertada actuación del puntillero de cuadrilla, levantando hasta cuatro toros tras haber doblado. *** Zozobra en el abarrotado callejón al momento de saltar a este el 5º toro.

jueves, 3 de marzo de 2011

Tal fecha como hoy… CAVAZOS CORTA EL PRIMER RABO EN LA FERIA DEL SOL

Rubén Darío Villafraz

Numerosos son los éxitos que se aguardan en el tintero del recuerdo, una fecha como hoy (4 de marzo) en el historial del “Carnaval Taurino de America”. Triunfos apoteósicos, toros de vuelta al ruedo y en especial una destacada novillada, son algunos de los hechos trascendentales que nos aguarda.

1973 - V FERIA DEL SOL. 2ª Corrida de Feria.
Toros de Fuentelapeña. Palomo Linares (1 oreja), Eloy Cavazos (2 orejas, rabo) y Ramón Abascal. Eloy Cavazos cortó el primer rabo en la Plaza Monumental de Mérida “Román Eduardo Sandia” al toro “Calimeño”, Nº 96, de 425 kilos, que fue premiado con la vuelta al ruedo.

1984 - XVI FERIA DEL SOL. 3ª Corrida de Feria.
Toros de La Carbonera. Gabriel de la Casa, José Antonio Campuzano (2 orejas) y Nerio Ramírez “El Tovareño” (1 oreja). Vuelta al quinto toro, “Bramador”, Nº 28, 425 kilos.

1990 - XXII FERIA DEL SOL. Novillada de Feria.
4 novillos de La Carbonera. Alonso Díaz, Alí Trejo, Alonso Valero (2 orejas) y Agustín Vázquez.

2000 - XXXII FERIA DEL SOL. 2ª Corrida de Feria.
4 toros de Rancho Grande y 2 toros de El Prado. Vicente Barrera, Javier Conde (1 oreja) y Otto Rodríguez (3 orejas). Vuelta a los toros 3º y 4º; “Servando”, Nº 120, 430 kilos, de El Prado y “Jubileo”, Nº 76, 430 kilos, de Rancho Grande.

En la novillada de apertura de la Feria del Sol 2011: COLOMBO A HOMBROS, CON OREJA PARA GUILLÉN

Lluvia pertinaz en el curso de las horas previas al festejos, dejando un ruedo anegado, convertido posteriormente en un lodazal, en la que desfiló las cualidades e ilusiones de lo más granado actualmente del escalafón novilleril venezolano.
Importante actuación del juvenil Jesús Enrique Colombo ayer en Mérida, cortando las dos orejas del eral que cerró función, en la apertura de la Feria del Sol 2011. Foto: “Cucú” Rincones.

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

La lluvia en el curso de las últimas 24 horas ha sido el prolegómeno con la que nos ha recibido la XLII Feria del Sol. Esto ha deparado que al momento de tocar clarines y timbales en la plaza, nos hayamos encontrado con un panorama frío, apático e inocultablemente a reconocer por la voluntad e ilusión del sexteto de toreros por desfilar en paseíllo de apertura de una cita clave del calendario taurino nacional.

Variado repertorio de utreros y erales el que se dispensó ofrecer la empresa ayer, en cartel donde la variedad y recursos fueron la clave para sacar provecho a un lote en su conjunto de bovinos nobles, del que se les pudo haber sacado mayor provecho, si no es por lo infame del ruedo, así como el rodaje que demostró cada uno de los coletas actuantes.

Abrió plaza el veterano novillero merideño Jonathan Guillén, quien se consiguió con un noble y pastueño ejemplar de La Cruz de Hierro. Fue el utrero de Don Orlando Echenagucia un dechado de nobleza y largo recorrido por el lado diestro, pitón por donde ofreció las mayores pinceladas de torería, a pesar de sus intermitencias y lagunas. Por el izquierdo, no se complicó el torero en mención, ante lo pesadas y complicado su manejo ante la laguna de ruedo. Un pinchazo, para dejar estocada entera en buen sitio, para la concesión de una oreja.

Voluntad y entrega las que dejó constancia el valenciano Manolo Muñoz, quien se enfrentó ante un jabonero astado de Santa Fe. Fue este nobilísimo por ambos pitones, dejando en la estela un variado y lucido manejo con el percal, en quites por cacerinas y gaoneras, para así mismo recrearse en un buen tercio de banderillas. En la muleta eléctrico fue su proceder, iniciando en rodillas en tierras en el tercio, para posteriormente hilvanar series reposadas por el lado derecho. Por naturales se recreó en eléctrico trasteo que perdería intensidad en varios desarmes, hasta llegar a perder los “papeles”. Con la espada tras varios fallos con el estoque, merecidamente saludó desde el tercio.

Famélico, sin recursos se mostró el ecuatoriano José Alfredo Cobo, ante un utrero de la novel vacada de la familia Molina Colmenares, La Consolación. Al final, fue silenciado ante la indiferencia de los presentes.

El ejemplar más armónico de hechuras y serio de la novillada vino a caer en manos del moreno coleta tovareño Tomas Martínez. Fue su labor un rosario de “querer y no poder” donde el jabonero utrero estuvo por encima de las cualidades de su lidiador, dejando a relucir muchas de las carencias y rodaje que aún falta recorrer. Así mismo, fue una lidia paupérrima por parte de las cuadrillas la que se le endilgó, lo que acrecentaría aún más las de por sí los problemas que pudo desarrollar el pupilo de la divisa de San José de Bolívar. Tras fallar en varias ocasiones con el acero, saludaría desde el tercio, por su propia cuenta.

De Rancho Grande vino ser el eral que sirvió para la presentación como novillero con picadores del joven medico tachirense Miguel Suárez. Destellos de buen concepto el que se le observó al galeno diestro, quien se vio limitado a mayores florituras ante el barrizal en el que se había convertido el ruedo así como la descastada embestida, con la cara alta y avanta del ejemplar, por lo que a pesar de la voluntad y deseos, simplemente quedo en ver ante otras condiciones sus cantadas “maneras”.

Cerró fría y lluviosa función el también jovencísimo novillero taribeño Jesús Enrique Colombo, y a fe que no defraudo. Desde su saludo por larga cambiada de rodillas en el tercio, hasta su final de faena, el publico estuvo entregada a todo lo hecho por el aventajado novillero, quien sacó partido de las nobles embestidas del eral de El Prado que pasaportó, el cual brindo a El Fandi, presente en la plaza, y con ello devolviéndole el gesto del año pasado en San Cristóbal por parte del coleta granadino con él. Pecó Jesús Enrique, tal vez, de populista, en hacerse dilatar más de la cuenta su trasteo, forzando ante la mala asesoría del callejón de buscar la gracia del indulto a un animal lejos de tal reconocimiento. Tuvo que sonar un aviso para que volviera la seriedad y cabales al ruedo, para tras un pinchazo y medio espadazo en buen sitio, de efectos rápidos, desatarse la pañolada unánime de los presentes, y concedérsele de esta manera las dos orejas, que le abrieron la Puerta Grande de la monumental merideña en su estreno con terno de luces.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”
XLII Feria del Sol 2011. Novillada con picadores de abono.
Jueves 3 de marzo de 2011.

Con poco más de 2000 personas en plaza, con lluvia torrencial e intermitente antes y durante el festejo, lo que motivó un retraso en su inicio de aproximadamente 1 hora, se han lidiado utreros y erales de las ganaderías a continuación como fueron lidiados: La Cruz de Hierro, Santa Fe, La Consolación, San José de Bolívar, Rancho Grande y El Prado, en su conjunto nobles, destacando la nobleza del 1º, 2º.

JONATHAN GUILLEN (Turquesa y oro). Una oreja
MANOLO MUÑOZ (Purísima y azabache). Saludo desde el tercio.
JOSÉ ALFREDO COBO (Caña y oro). Silencio.
TOMAS TERÁN (Celeste y oro). Saludos desde el tercio por su cuenta.
MIGUEL SUÁREZ (Verde esmeralda y oro). Palmas.
JESÚS ENRIQUE COLOMBO (Purísima y oro). Dos orejas.

Incidencias: Presidió el festejo el novel integrante de la CTM de Mérida, Omar José Quintero. *** Personal de areneros, mulilleros y monosabios salieron a cumplir lidia sin la respectiva indumentaria que les distingue, lo que resta seriedad y respeto al festejo. *** Censurable actuación de picadores y puntillero a lo largo del festejo, erráticos en sus funciones.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Iván Parra “Parrita” en la XLII Feria del Sol 2011


El reconocido relator taurino neogranadino vuelve a la cita ferial merideña tras 11 años de ausencia.

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ


“Parrita” una de las referencias en Suramérica en cuanto a narración taurinas se refiere, quien integra plantilla de la reconocida cadena de emisoras RCN de Colombia, regresa a Mérida donde conformará equipo de narración de la emisora Radioactiva 103.5 FM, donde además del igualmente locutor y abogado bogotano, estarán presente el cronista taurino Freddy Ramírez “Garapullo” y el medico y critico taurino Rubén Darío Villafraz, con la voz comercial de Gildardo Moreno.


La narración del primer festejo de la Feria del Sol tendrá lugar este jueves, a partir de las 19:00 GMT y se podrá seguir a través de la red por la siguiente dirección:

martes, 1 de marzo de 2011

SE CAE PERERA DE MERIDA, LE SUSTITUYE “EL CORDOBES”


A poco menos de un día de dar inicio la XLI Feria del Sol 2011, se sucede la baja de uno de los toreros que más atractivos reúne un abono ayuno definitivamente de incentivos.

Manuel Díaz “El Cordobés” viene a rellenar la vacante dejada por Miguel Ángel Perera tras su caída “inesperada” de los carteles de la Feria del Sol 2011. Foto: EFE
Rubén Darío Villafraz


MÉRIDA.- En horas de la mañana de este martes, el apoderado del diestro extremeño Miguel Ángel Perera, hacía saber a la empresa taurina Hermanos Rodríguez Jáuregui la indisponibilidad del espada hacer el paseíllo este próximo viernes 4 del presente mes, en el marco de la primera corrida del serial taurino emeritense. La razón según se esgrime, por la recaída en una lesión en una de sus rodillas –tal y como se lo hizo saber el propio Fernando Lozano al representante del torero en Venezuela-, sin dar mayores detalles de lo que representa una sensible baja a los ya de por sí ayunos atractivos este año del denominado “Carnaval Taurino de América”.

En este sentido, los empresarios de turno al filo del mediodía daban el anuncio que el sustito del espigado torero lo será el conocido espada madrileño Manuel Díaz “El Cordobés”, quien de esta manera, junto al coleta granadino “El Fandi” y el venezolano Leonardo Benítez, se convierten en los únicos toreros en hacer doblete en la cartelería taurina prevista aperturarse este jueves 3, con la novillada con picadores.

En definitiva, la primera corrida de feria quedará conformada por el cartel compuesto por el propio Benítez y “El Cordobés” junto a “El Fandi” en la lidia de astados de los hierros venezolanos de Rancho Grande / El Prado.