domingo, 18 de octubre de 2026

El salmantino Ismael Martín lo más destacado ante encastados Montalvos en la primera corrida en Lima

Este domingo, perdiendo los trofeos “Colombo” del quinto
Destacado toreo de capa el desplegado por “Colombo” ante el segundo de la tarde ayer en Lima, donde la espada le impidió “tocar pelo” en su segundo. Foto: Herencias en el Albero
 
RUBEN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
 
Grata sorpresa ha supuesto para la entendida afición de Lima la presentación del menudo espada salmantino Ismael Martín este domingo en el marco de la primera corrida (segundo festejo del abono) de la Feria del Señor de Los Milagros en Lima, donde así mismo los momentos más destacados de la tarde vinieron de la mano del taribense Jesús Enrique “Colombo”, en lo que ha sido una corrida del hierro de Montalvo con mucho que torear a poco de vencerle sus asperezas propias de la casta.
 
Variado el saludo capotero de un Fandi que venía de una fuerte paliza recibida en su cierre de temporada española en el ruedo de Jaén, el cual se pudo observar este sábado ante las cámaras de Canal Sur Televisión. Con el que abrió plaza nuevamente perdería fuerzas en sus piernas en el tercio de banderillas, cuando “al violín” clavaba banderillas. Milagrosamente fue oportuno el quite a cuerpo limpio de sus compañeros. Luego en la muleta se desgranó en series por la mano diestra largos y con mucha conexión a los tendidos, no así por la zurda donde quedaría inédito. El espadazo fulminante no del todo hizo que el palco se manifestara y menos el severo público presente.
 
Con su segundo del lote, nuevamente la variedad capotera y rehiletera se puso de manifiesto, en trasteo luego de muleta bullidor y eléctrico que hizo que nuevamente las palmas le acompañaran, pero el defecto de colocación de la espada hizo que se le silenciara.
 
Vibrante el recibo de capa de “Colombo” ante el segundo, otro encastado Montalvo que pedía mando y dominio en las suertes. Tercio de banderillas compartido, destacando el par de Jesús Enrique, de adentro a los medios clavando en todo lo alto. Ásperas y quedándose corto en el viaje serían las embestidas del animal que requirió dosis de entrega y conocimiento de terrenos para aprovecharle en su lucimiento, en especial por la mano diestra. La estocada desprendida fulminante le dejaría silenciada su trabajada labor.
 
Con su segundo, aún más dispuesto saldría “Colombo” frente al suelto ejemplar salmantino que luego quitaría tras picotazo, por “zapopinas” personales. Tras un gran tercio de banderillas y brindarle el toro a su padre, Jesús Enrique intentaría sacarle partido por el pitón derecho al geniudo animal, que pasó con elegancia y entrega en cada uno de las series que por este lado plasmaría. No las tuvo fácil en el breve intento por naturales donde otro era la condición del astado. Remataria por “luquesinas” para irse tras el acero, dejando media perpendicular además de necesitar varios golpes con el descabello, perdiendo posible premio auricular, para ser ovacionado el torero por los entendidos de los escaños de Acho.
 
La única oreja de la función la cortaría del tercero de la función el debutante Ismael Martin, quien se ganó a pulso dicho trofeo tras entregarse de principio a fin en su actuación la tarde de este domingo. Variedad capotera y dominio de la escena lo que dejaría el menudo torero salmantino, en especial con la muleta en labor aguantando y mandando las exigentes embestidas del animal por la mano derecha principalmente. Las ceñidas “bernadinas” de remate colocaron todo a disposición para que, tras el espectacular volapié, saliendo encunado del encuentro sin consecuencias, doblara el ejemplar y la petición de la oreja fuera unánime.
 
Con el que cerró plaza otra condición permitiría el astado, animal que sale suelto y sin entrega a las telas, a pesar de la voluntad de aprovecharle, en especial en destacado tercio de banderillas demostrando portentosas facultades. Una pena que en la muleta no le durara mucho el toro, lo que hizo que el trasteo no trascendiera lo debido, a pesar de cotas de mérito por naturales, para tras espadazo entero, tardara en doblar y con ello se le silenciara la que ha sido su tarde de estreno en el ruedo capitalino peruano.
 
FICHA DEL FESTEJO
 
Plaza de toros de Acho, Lima (Perú). Lunes, 19 de octubre de 2026. Segunda de la Feria del Señor de los Milagros. Corrida de toros. Más de tres cuartos de entrada.
 
Seis toros de Montalvo, con genio y asperezas, destacando el juego de los corridos en 4º y 5º lugar, aplaudidos en el arrastre.
 
El Fandi: Palmas y silencio.
Jesús Enrique “Colombo”: Silencio y ovación
Ismael Martín: Oreja y silencio.
 
Emilio de Justo, Diego Ventura y Victorino Martín, premiados en Jaén
Una vez finalizada este sábado la Feria de San Lucas de Jaén, se han dado a conocer los galardonados con los premios a los triunfadores del ciclo. El jurado estuvo formado por periodistas, críticos taurinos y representantes de la propiedad de la plaza de toros de Jaén.
 
Según el portal mundotoro.com, Emilio de Justo se ha alzado con el premio al triunfador de la feria tras su rotunda actuación de este sábado, el cual se pudo ver por las cámaras de Canal Sur Televisión para todo el mundo, en la que cortó tres orejas y rabo, mientras que el rejoneador Diego Ventura ha recibido el premio a la mejor faena, después de cortarle un rabo a un toro de Victorino Martín
 
El premio al mejor toro del ciclo jienense ha recaído en ‘Bolsista’, número 76, de Victorino Martín, lidiado en sexto lugar el 11 de octubre por Manuel Escribano.
 
Por otra parte, Antonio Chacón de la cuadrilla de Emilio de Justo ha sido designado mejor banderillero y Juan Francisco Peña, mejor picador.
 
Rejoneo vibrante de Ventura y Duarte en el cierre de temporada española en Zaragoza
Los jinetes Diego Ventura, que cortó una oreja, y Duarte Fernandes, con obtuvo una de cada toro, protagonizaron este domingo un vibrante rejoneo en el festejo que cerraba la feria del Pilar de Zaragoza y, a la vez, la temporada taurina española de 2026 en plazas de primera categoría.
 
La tarde del cierre del abono pilarista contó con momentos de gran interés, favorecidos por el buen juego que dieron en su conjunto los voluminosos "murubes" de Ángel Sánchez y Sánchez, casi todos de un buen y templado galope para acudir a los cites y seguir a las cabalgaduras de los tres rejoneadores que hicieron el paseíllo con diez minutos de retraso.
 
La primera oreja se la llevó Diego Ventura del que hizo segundo, al que hubiera cortado incluso otra de no pinchar dos veces antes del rejonazo definitivo, en tanto que cuajó de principio a fin a un toro bajo y suelto de carnes al que ya fijó de salida de forma magistral. La faena del sevillano continuó en un altísimo nivel desde el primer encuentro con las banderillas, preparado con un galope de costado de ajuste milimétrico que le sirvió para templar las fuertes arrancadas con el valor y la potencia de su nuevo caballo "Oro negro", lo que luego le permitió recrearse en todos los embroques, como en la batida con que clavó el tercer arpón, ya con "Quitasueños", sin apenas moverse del sitio.
 
Un final con dos rosas y con dos banderillas cortas en la suerte del violín precedió a los pinchazos que, con el de Sánchez ya muy aquerenciado en tablas, impidieron que la notable actuación de Ventura tuviera el doble premio que merecía, de la misma forma que otro par de fallos con el rejón de muerte le negaron, al menos, un trofeo por su meritoria labor con el quinto, de 659 kilos.
 
También vibrantes y muy aplaudidas, aunque algo menos rotundas, fueron las dos faenas de Duarte Fernandes, que conectó mucho con el tendido zaragozano desde mitad del segundo tercio de un primero de lote noblote pero medido de fuerzas y con el que tardó un tanto en acoplarse. Pero fue en la segunda parte de su trabajo, con las batidas y las piruetas inversas sobre el castaño "Potosí", cuando el joven portugués encontró la vía para lograr ese trofeo que, con el público a favor, le concedieron tras un rejonazo fulminante a un toro ya muy apagado.
 
Más completa iba a ser su actuación con el sexto, voluminoso, pero con una soltura de carnes que le ayudó a prolongar sus templados galopes y a acudir con prontitud a los cuatro encuentros de Duarte con las banderillas, especialmente el primero, que resultó un quiebro prácticamente perfecto. Los adornos con que calentó al tendido y los alardes de doma hicieron que se desatara una fuerte petición de una segunda oreja de ese toro, que le hubiera abierto la puerta grande, pero que el presidente le negó ateniéndose al defectuoso rejonazo, que quedó bajo y enhebrado, con el que acabó con el de Sánchez.
 
Rui Fernandes, el tío de Duarte, lidió y clavó hierros con corrección y limpieza al que abrió plaza, que derrochó clase y temple y le puso en bandeja un triunfo que no sólo perdió con sus fallos con los aceros de muerte, lo mismo que le sucedió con un cuarto, también de más de 600 kilos, muy distraído y bajo de raza, con el que se dilató hasta lograr el momento de más nivel de su paso por el Pilar: un recreado y lento para a dos manos con el que provocó una petición de oreja insuficiente.

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