Según los
datos recabados único espada venezolano en tener dicho honor
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Esta tarde la Plaza de Toros
"Germán Contreras Jara" en Cajabamba, Perú, el espada taribense Jesús
Enrique “Colombo” hará historia al convertirse en el primer torero venezolano
que hace la gesta de torear en solitario seis toros (de las ganaderías de Paiján,
Puerto San Luis y española de Polo Saiz), fuera de nuestras plazas venezolanas,
lo que es un gesto de cariño y reconocimiento a una afición a la que le debe
gran parte de su patrimonio artístico y económico, así como afectivo, que ya de
por sí es palabras mayores.
Será con motivo de la Feria de la Virgen del
Rosario que este sábado se aperturó con la presencia de los espadas "Morenito
de Aranda", Alfonso de Lima y José Fernando Molina en la primera tarde, el
cual continuará este lunes con el cartel compuesto por los espadas Víctor
Hernández, Olga Casado y el peruano Julio Aguilar.
El precedente de “Colombo” no ha sido el único a
lo largo de la historia del toreo nacional, pero sí el primero fuera de nuestras fronteras. Recurrimos a la memoria
bibliográfica del recordado maestro “El Vito” para descubrir los antecedentes
de esta gesta, como la acontecida el 23 de enero y 6 de febrero de 1898 en el
Circo Metropolitano de Caracas por parte del espada Diego Rodas “Morenito de
Algeciras”, ante toros cuneros, como de la misma manera lo hizo pocos años
después en el mismo redondel Joaquín Rodríguez “Parrao”, tras el percance el
primer toro de su compañero de mano a mano, “Corcito”.
El siglo XX en este tipo de acontecimientos lo
estrena el 16 de enero de 1910 Vicente Mendoza “El Niño”, quien despacho seis
astados, por cierto “El Niño” padre de quien sería ídolo de masas, Julio
Mendoza Palma. Como también importante fue la tarde de Pablo Mirabal “El
Rubio”, figura de la torería nacional a comienzos de siglo, quien herido desde
su primer astado despacho el sexteto de bureles con la raza que le caracterizó.
La primera encerrona venezolana con carácter de
acontecimiento fue el 24 de junio de 1921 a cargo de Eleazar Sananes “Rubito”
en Arenas de Valencia, ante toros del Hato La Trinidad del general Salvador
Barreto, cortándole cinco orejas, lo que dio pie para que “picado en su
orgullo” Julio Mendoza Palma, hiciera lo mismo, el 9 de octubre de 1921 en el
Circo Metropolitano de Caracas en festejo matutino.
De esta fecha nos trasladamos hasta el 3 de abril
de 1949 cuando ya con cartel de ídolo de masas, Luis Sánchez Olivares “Diamante
Negro” hiciera lo mismo en la Plaza de Toros de Maracay ante toros de
Guayabita, cortando tres orejas y un rabo, para dar pie fortuitamente un
octubre de 1950 a una de las grandes gestas del gran César Girón, cuando aún de
novillero quedaría solo en el mano a mano que le enfrentaría a Moreno Sánchez
(pupilo predilecto del maestro Pedro Pineda) en la arena del Nuevo Circo de
Caracas, ante reses criollas, el cual despachó de seis espadazos y un pinchazo,
para salir en hombros de los presentes.
Sería el mismo César quien protagonizaría su
segunda encerrona, la tarde de su primera retirada, el 28 de marzo de 1966, en
el Nuevo Circo de Caracas, ante reses mexicanas de Valparaíso, cortándole seis
orejas, toda una apoteosis.
Once años después en esta misma arena Celestino
Correa hizo lo propio en una tarde donde las espadas (siempre su Talón de
Aquiles) le malograron una tarde pletórica de buen toreo, ante reses mexicanas
de Coaxamalucan, que saldó con cinco vueltas al ruedo y la salida en hombros a
pesar de no haber “tocado pelo”.
Emotiva fue la última tarde vestido de luces de
César Fáraco en su despedida de los ruedos en el Nuevo Circo de Caracas, un 9
de septiembre de 1978 ante astados mexicanos de Piedras Negras y uno de don
Manuel de Haro, con posterior salida en hombros de muchos lagunilleros y
merideños que esa tarde se dieron cita en el coso san agustino.
Solo en una ocasión hizo la gesta José Nelo “Morenito
de Maracay”, teniendo como escenario indudablemente la Plaza de Toros de
Maracay el 28 de octubre de 1990.
El 10 de octubre de 1992 Erick Cortés en Maracay,
quien venía de Europa con la vitola de figura y líder del escalafón novilleril
de ese año en la que había tomado alternativa, hizo lo propio presentándose en
solitario ante reses de distintas ganaderías a saber Los Aránguez, Bellavista,
Rancho Grande, El Capiro y Santa Marta.
Luego en diciembre de 1996 en el Nuevo Circo de
Caracas, Leonardo Benítez haría similar apuesta, siendo esta la última que tuvo
lugar en el ruedo de San Agustín, ante un bello encierro de la ganadería La
Cruz de Hierro, triunfando con rotundidad, lo que le abrió las puertas
definitivamente ante la afición venezolana, tras varios años de rodaje por México.
Capítulo aparte el marcado por el recordado
Bernardo Valencia (5 de octubre de 1986 y 29 de marzo de 1992), quien
protagonizó en dos ocasiones en la Plaza Monumental de Valencia tal compromiso,
siendo junto con César Girón los únicos que por partida doble lo han hecho.
Recordamos el hecho que ya Jesús Enrique se ha
visto en el compromiso de actuar en solitario, como lo fue la tarde del sábado
27 de enero del 2018, en el que fue su estreno como matador de toros en suelo
venezolano, en el marco de la Feria de San Sebastián de ese año, ante reses del
hierro trujillano de San Antonio, a los que les cortaría tres orejas ante poco
más de media plaza que albergó aquella tarde la Plaza de Toros Monumental “Hugo
Domingo Molina”.
Para aquellos que quieran ser testigo de la actuación
histórica del coleta de Táriba, lo pueden hacer a partir de las 4:30 pm (hora
de Venezuela) en vivo y directo por Facebook, por la pagina de la PERÚ TOROS, el
cual estaría llevando en HD las incidencias de la tarde que se antoja de sumo interés
para la afición taurina venezolana.

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