sábado, 3 de enero de 2026

El toreo en Venezuela en vilo luego de la caída del régimen de Maduro, acosador de la fiesta brava los últimos años

 
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
 
No es fácil el panorama que luego de la aprehensión y traslado del depuesto presidente venezolano Nicolas Maduro se cierne sobre todos los estamentos que componen el país, en especial el político y económico. Venezuela, una nación petrolera, de grandes yacimientos de minerales y otras riquezas, se encuentra en la encrucijada que implica el cambio de un nuevo cambio de orden en todo lo que ha implicado el “chavismo” y el “madurismo” desde febrero del 1998.
 
En tan sentido la fiesta brava también se ve implicada, como espectáculo de ocio supremamente golpeado por las condiciones que ha tenido que pasar el país en todos estos años, a tal punto de verse como un espectáculo testimonial para lo que fue en sus mejores momentos, los recordados años ’60 y ’70, donde se levantaron plazas monumentales, se crearon ganaderías y en especial se fomentó afición.
 
Esta tensa calma que ahora acongoja a los aficionados no se compara con la incertidumbre que implica demás estamentos elementales del país, pero sin descuidar el hecho por ejemplo que para finales de este mes se tenga pautado realizar la Feria de San Sebastián en San Cristóbal, serial compuesto por tres corridas de toros con carteles ya en la calle y nutrida presencia de toreros españoles, o como el caso de la Feria del Sol de Mérida, con toreros contratados anunciados pero sin rematar combinaciones que estarían llevándose a cabo, la segunda semana de febrero.
 
Importante destacar que Venezuela ha vivido durante años instalada en una burbuja de provisionalidad, donde el día a día marcaba el pulso de la vida social, económica y cultural. Sin embargo, el momento actual va más allá de la rutina de la incertidumbre: el país amanece cada jornada sin certezas, y ese clima se traslada de lleno a la organización de los festejos taurinos.
 
La Feria Gigante de América como es San Cristóbal lo más próximo…
 
Decíamos que la gran cita tachirense de finales de enero próximo está con carteles anunciados a comienzos de diciembre pasado. El detalle ante el panorama que implica la caída del régimen de Maduro, así como las posibles en los próximos días que supone este cambio brusco de gobierno, el que hasta los momentos poco o nada, entendiendo los acontecimientos tan recientes que se han escenificado en la ciudad capital, lejos del epicentro taurino que implica la capital sancristobalense.
 
San Cristóbal en estos momentos vive un ambiente de prudente cautela. La promoción avanza de dichas combinaciones, sí, pero el contexto político y social mantiene en vilo tanto a empresarios como a profesionales, aficionados y autoridades. Nadie se atreve a garantizar que las condiciones de seguridad, logística y respuesta del público se mantengan estables conforme se acerquen las fechas.
 
Otro panorama lo representa la cita ferial merideña de mediados de febrero próximo. la Feria del Sol o el también llamado “Carnaval Taurino de América”, permanece prácticamente detenida. Y eso es lo que más preocupa al aficionado. A estas alturas del calendario, lo habitual sería contar ya con los carteles oficiales del abono, pero no se ha hecho público nada más allá de algunos nombres sueltos: Emilio de Justo, Tomás Rufo, y Olga Casado, Jesús Enrique “Colombo”, los tres primeros anunciados como debutantes en el ruedo merideño, tras dirimirse la disputa legal con el ente que administra el coso, cuya mayoría accionaria pertenece al gobierno regional, y los empresarios vigentes, quienes prefirieron hacerse a un lado ante en pantanoso matiz que estaba tomando anómala situación.
 
Circunstancia importante señalar que para ambas citas es la misma empresa taurina la que organice dichos periplos feriales, gestores que así mismo compete la responsabilidad de mantener la categoría de los mencionados ciclos taurinos con toreros llamativos para un aficionado que se encuentra del mismo modo corto de ingresos, y priorizando al máximo sus prioridades básicas antes que el ocio.
 
Un país en vilo, ferias en suspenso
 
Para este próximo fin de semana esta pautado los primeros festejos taurinos del año, a realizarse en la localidad trujillana de Escuque, corrida mixta y festival cómico, con presencia de un llamativo cartel de toreros nacionales en su mayoría, pero con el agravante del momento en que nos encontramos.
 
La inseguridad jurídica, la fragilidad económica, las dudas sobre movilidad, permisos y asistencia de público conforman un escenario que frena cualquier decisión firme, como en el caso de los festejos del próximo fin de semana, bajo la organización de los veteranos empresarios ejidenses Hermanos Rodríguez Jáuregui.
 
A nivel empresarial, la tauromaquia se mueve hoy en Venezuela en un terreno extremadamente delicado. Si durante años el sector aprendió a sobrevivir “al día”, el escenario actual multiplica los riesgos. La posible reconfiguración del poder político abre expectativas para algunos, pero también genera temor a corto plazo. Nadie sabe qué ocurrirá en los próximos días o semanas, y esa falta de horizonte claro es letal para una actividad que necesita planificación, inversión y estabilidad.
 
La caída de Maduro —o un cambio profundo en el tablero político con la entrada en escena del gobierno norteamericano— podría, a medio plazo, abrir una nueva etapa para la cultura y la tauromaquia en Venezuela, en especial con el añorado proyecto de rehabilitar plazas cerradas de suma importancia como las de Valencia, Caracas o Maracaibo, son mencionar las demás del resto de la provincia nacional. Pero, a corto plazo, el efecto es el contrario: parálisis, prudencia y máxima incertidumbre.

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