A plaza llena en ruedos del sudeste
peruano
RUBÉN
DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Nuevamente
el éxito apabullante esta de parte del espada taribense Jesús Enrique “Colombo”,
quien este lunes, en el marco de la segunda corrida de la feria en honor al
patrón Santiago Apóstol en la plaza de toros "Sol, Sangre y Arena"
del distrito de Ollachea, provincia de Carabaya, departamento de Puno, ha
dejado muestra de su ambición de triunfo.
Cuatro
han sido las orejas, es decir, desorejado su lote de astados de los hierros
peruanos de Paiján, Santa Rosa de Lima y Los Azahares, que para tal efecto han
permitido estar a gusto y total plenitud el atlético coleta tachirense, en el
mano a mano que le enfrentó al lado del espada limeño Joaquín Galdós, quien en
contraparte ha tenido la suerte en contra, pues ha sido silenciado en su lote
de astados que despachó, de su propia ganadería, como son los mencionados de Santa
Rosa de Lima y Los Azahares.
La
campaña para Jesús Enrique “Colombo” prosigue por estos dias en ruedos incas,
agenda que se nutre de las siguientes fechas: 17 de agosto Usquil, capital del
distrito homónimo, provincia de Otuzco en el departamento de La Libertad; el 19
y 20 en Huamachuco, capital del distrito homónimo, provincia de Sánchez Carrión
en el departamento de La Libertad; el 23 en Arequipa, capital tanto de la
provincia como del departamento homónimos para luego viajar a Barrancos-Portugal
en festival, despachando dos utreros del hierro lusitano de Murteira Grave; el
1º de septiembre estaría en la ciudad segoviana de Cuellar, para despachar toros
de Partido de Resina, los antes Pablo Romeros y asi continuar su periplo por
plazas ibéricas el 8 en la cántabra Santoña y el 13 en el coruñés municipio de Muros.
Las
fechas del 14 y 15 de septiembre serán en Perú en Tacabamba, capital del
distrito homónimo ubicado en la provincia de Chota en el departamento de
Cajamarca, para el 16 estarse presentando en el distrito de Querocotillo, provincia
de Cutervo, departamento de Cajamarca.
Esta
es por los momentos sería la lista de actuaciones de la se le considera primera
figura del toreo nacional, quien nos debe este año un triunfo con todas de la
ley en ruedos españoles.
La novillera Olga Casado y un polémico ‘no’
a las Ferias de novilladas
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| Irregular temporada de la joven novillera segoviana Olga Casado, el cual se está desinflando su interés ante la nula competencia que ha demostrado esta campaña en arenas ibéricas. Foto: Camilo Cepeda |
El escalafón de novilleros —con y sin caballos—
vive en los últimos años un momento de especial efervescencia. Tras una etapa
en la que faltaban nombres capaces de despertar ilusión entre los aficionados,
han irrumpido jóvenes que han dado un paso al frente y que hoy aparecen
señalados en rojo por quienes siguen con atención el futuro de la Fiesta de los
toros. Algunos de ellos ya han tomado la alternativa y empiezan a abrirse
camino como matadores de toros, demostrando que existe una generación con
argumentos, personalidad y capacidad para asumir responsabilidades, tal y como
describe en el portal cultoro.com el periodista Pablo López Rioboo.
Se trata de una generación que ha devuelto el
interés a ese aficionado que pasa por taquilla y que ha convertido cada feria
en un escenario donde los tendidos vuelven a llenarse de ilusión para comprobar
la evolución de esos jóvenes llamados a ser el relevo de las figuras del toreo
que actualmente sostienen el peso de las grandes ferias. Víctor Hernández,
Marco Pérez, Samuel Navalón o Aarón Palacio, entre otros, ya tienen presencia
en los principales abonos, mientras que nombres como Emiliano Osornio, Julio
Norte, El Mene, Mario Vilau, Tomás Bastos, Olga Casado o Álvaro Serrano buscan
dar ese mismo paso y consolidarse como parte de la próxima generación llamada a
ocupar un lugar protagonista en la Fiesta.
Ese movimiento renovador ha devuelto protagonismo
a una etapa fundamental en la carrera de cualquier torero: la novillería.
Dentro de ese grupo de jóvenes que ilusionaron al aficionado apareció, a
finales de 2023, Olga Casado. Su actuación en Vistalegre, donde llegó a cortar
un rabo, la colocó en el foco y la convirtió en uno de los nombres a seguir de
cara a la campaña siguiente. Una novillera que dejaba entrever sus carencias,
pero que conseguía transmitir algo especial a los tendidos gracias a un concepto
muy personal del toreo, basado en la despaciosidad, la cadencia y la búsqueda
de llevar siempre los animales enganchados.
Sin embargo, aquella ilusión inicial comienza a
convivir con cierta preocupación entre los aficionados, no por sus condiciones
como torera, sino por la forma en la que se está desarrollando su carrera. Es
evidente que no existe ninguna necesidad de acelerar los tiempos. Una
trayectoria debe construirse con inteligencia, midiendo cada paso y afrontando
los compromisos adecuados en cada momento. En una profesión como la taurina,
donde muchos jóvenes han tenido que asumir responsabilidades demasiado pronto y
verse obligados a enfrentarse a escenarios para los que todavía no estaban
preparados, también es importante saber esperar, y eso es algo que en ningún
momento se le critica a la madrileña.
Pero una cosa es cuidar una carrera y otra
diferente es limitar las oportunidades de competir. Lo que no termina de
convencer a parte de la afición es la sensación de una excesiva protección
alrededor de Olga Casado. Una estrategia que puede entenderse desde el deseo de
preservar un proyecto ilusionante, pero que también puede convertirse en un
arma de doble filo si la aleja de los escenarios donde debe crecer y demostrar
su verdadera dimensión.
Porque la competencia no es un enemigo. Es una
parte esencial de la evolución de cualquier torero.
Una
carrera marcada por los carteles mixtos
La carrera de Olga Casado se ha construido
principalmente sobre carteles mixtos, donde la competencia directa con otros
novilleros prácticamente no existe. Las tardes en las que ha compartido cartel
con compañeros de escalafón en igualdad de condiciones quedan reducidas a unos
números muy exiguos, una circunstancia que dificulta valorar de forma completa
su verdadera posición dentro de una generación donde existe un abanico de
nombres de gran futuro que han optado por tomar otro camino distinto al de
Casado.
Dejando atrás la pasada campaña, este 2026 han
sido Olivenza, Talayuela, Antequera y Alicante las cuatro plazas donde Olga
Casado se ha anunciado junto a dos compañeros del escalafón. El resto de su
temporada se ha desarrollado principalmente en festejos mixtos, una fórmula que
en ciertas fechas puede tener sentido, pero que no ofrece el mismo nivel de
exigencia que una novillada donde tres jóvenes novilleros con picadores se
miden de tú a tú en el ruedo.
La rivalidad, entendida desde el respeto, siempre
ha sido una parte fundamental del crecimiento de los toreros. Los nombres que
hoy generan ilusión han tenido que medirse entre ellos, afrontar tardes de gran
presión y exigencia por todo lo que ello conllevaba, algo que, lamentablemente,
no se ha visto en la carrera de Olga Casado. Novillera que tiene cualidades
para recorrer ese camino. Precisamente por eso, la exigencia debe formar parte
también de su evolución.
Existe un riesgo que conviene señalar desde la
responsabilidad: que un proyecto con argumentos propios pueda terminar
convirtiéndose en un juguete roto si no se encuentra el equilibrio adecuado
entre saber gestionar una carrera y la competencia directa en el ruedo. Una
trayectoria llevada entre algodones puede parecer una garantía de futuro, pero
también puede acabar privando al novillero en cuestión de las herramientas
necesarias para crecer en una profesión como esta.
La
asignatura pendiente de Madrid
Tras una temporada y media en el escalafón de
novilleros con picadores (debutó en Olivenza en el mes de marzo del 2025), la
madrileña Olga Casado todavía no ha pisado La Monumental de Las Ventas, coso
donde debe presentarse antes de tomar la tan ansiada alternativa. La ausencia
de Madrid sigue siendo una asignatura pendiente dentro de una trayectoria que
aspira a consolidarse entre los nombres importantes de la novillería española.
Es comprensible que se quiera llevar a Madrid
cuando llegue el momento adecuado. La plaza de la calle Alcalá no es un
compromiso más y requiere preparación, oficio y madurez. No se trata de enviar
a una novillera a «los leones», pero entre la precipitación y la
sobreprotección existe un término medio. Madrid, al igual que las grandes
ferias, forma parte de ese aprendizaje que necesitan todos los novilleros. La mejor
manera de llegar preparado a esa ansiada alternativa no es evitando los riesgos
y las piedras que uno se puede encontrar por el camino, sino asumir
progresivamente retos que permitan crecer.
Ausente
de las grandes ferias de novilladas
La realidad es que Olga Casado no estará en varias
de las ferias de novilladas más importantes del país durante el mes de
septiembre. Su nombre no estará colgado en los carteles de Villaseca de la
Sagra (Alfarero de Oro); tampoco en Arganda del Rey (Vid de Oro); ni en Arnedo
(Zapato de Oro). Tampoco figura en Calasparra (Feria del Arroz), ni en Algemesí
(Semana del Bou), entre otras ferias presentadas en las últimas semanas.
Una amalgama de ferias que debe pisar todo
novillero y que, en este caso, por segundo año consecutivo, no verá anunciada a
la madrileña. Tampoco estará en la Feria de Otoño de Madrid, al tener Plaza 1
las dos novilladas cerradas: la encerrona de Álvaro Serrano y la repetición de
la Final Cénate Las Ventas con El Mene, Nacho Torrejón y Mario Vilau en el
cartel.
Tampoco estará en Valencia en octubre, una plaza
donde sí estuvo presente en la Feria de Julio, aunque nuevamente dentro de un
festejo mixto. Ahora queda por conocer la composición de la Feria del Pilar.
Será entonces cuando se determine si Olga Casado entra en una de las novilladas
del ciclo zaragozano o si, por el contrario, vuelve a aparecer arropada dentro
de un cartel mixto.
Béziers,
Cuenca y Sevilla, las grandes pruebas de final de temporada
Béziers, Cuenca y Sevilla aparecen así como tres
fechas clave dentro de su temporada. Una serie de escenarios donde Olga Casado
podrá medirse en igualdad de condiciones con compañeros de su propio escalafón,
destacando la novillada del 27 de agosto en la citada localidad manchega junto
a Emiliano Osornio y Álvaro Serrano, dos de los nombres propios de la
temporada.
En Sevilla trenzará el paseíllo con una novillada
de lujo, como es la de Garcigrande, junto a Ignacio Garibay Jr. y Manuel
Domínguez. En tierras francesas tocará medirse con Víctor y Clovis, dos
novilleros franceses que poco a poco van cumpliendo los objetivos que se
marcaron al inicio de temporada.
Tres tardes donde debe dar ese paso adelante que
tanto le exigen los aficionados, tardes en las que debe saber soportar la
presión de dos plazas de primera y de las más importantes de segunda. Es el
momento para volver a subir al barco a los desencantados y para empezar a
convencer a aquellos que no terminan de apostar por ella.

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