RUBEN DARIO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Fotos: Federico Montes – Aníbal García Soteldo - Leo León
Un hombre del toro que de verdad mérito tiene,
aparte de torero, sin duda alguna lo es Manuel Medina El Rubio. Cuarenta años
se van años de alternativa se dan a cumplir, vividos desde el punto de vista profesional
en su máximo plenitud. Triunfos en todas las plazas de Venezuela, triunfó como
torero y como empresario, y a su vez también manteniendo afición que es lo más
importante. He aquí la historia de un hombre que ha marcado un antes, durante y
presente de la fiesta brava venezolana.
«Ante todo, un saludo a toda la afición, primero
dándole gracias a Dios, por haberme permitido estar cuarenta temporadas que
cumplo este año en activo, cuarenta temporadas de alternativa, de las cuales
siempre en activo, porque muchas veces se cumple años, pero no se está activo, y
yo gracias a Dios, con bastante salud, con bastante fuerza, con bastante
afición, queriendo que la fiesta ahora en Venezuela siga adelante (…) Como tú
dices, un antes y un después; también va a haber un antes, un durante y un después
de mí, para los nuevos valores, los muchachos que vienen abriéndose paso (…) Siempre
he estado ayudando al torero venezolano y dándole oportunidad a todos los
toreros que se están destacando, haciéndole valer los méritos, porque en esto,
en mi empresa y en la parte taurina organizativa que llevo paralela, siempre he
procurado ver a los toreros como esos, como toreros y abrirle paso a quien se
lo merece (…) Muchas veces se ve desde otro punto de vista, porque no complazco
a todos al hacer los carteles. No complazco capricho, pero yo prefiero tener un
filtro y darle de verdad una oportunidad a gente que se lo merece».
- Hablando de la plaza, que es la que lo ha
mantenido usted también en esa lucha permanente de mantener la fiesta brava en
Venezuela, ¿cómo fue que surgió este proyecto que sin duda, pues se ha
convertido en el semillero de muchísimos toreros, porque sin estas plazas no
existiría la provincia del país en cuanto a materia taurina.
«Bueno, mira, lo de las plazas portátiles es
sumamente complicado. Cuando están montadas y se ven bonitas, pintadita, el
caso de lo que se ve aquí, lo venimos haciendo con el propósito de mantenerla
lo mejor posible, lo más pulcra posible, con la categoría de acuerdo a lo que
es una plaza portátil (…) Es una lucha muy dura, pero le hemos ido agarrando el
pulso, le hemos ido poniendo cariño y sabemos que la plaza portátil depende
mucho, mucho parte de la fiesta brava y siempre está ahí, pero es duro, pero bueno
es la parte que nos tocó (…) Muchas veces a otros les toca otra parte de la
fiesta un poquito más lucrativa, a lo mejor un poquito más brillante. Pero esta
es una manera de mantener la fiesta y cada quien pues aporta su granito de
arena».
«Sé que la plaza lleva afición. Y lleva fiesta
brava donde no hay las plazas fijas. Eso lo sabemos todos, y eso es muy
importante porque si no la fiesta muere (…) Cuando los de abajo se mueven, los
de arriba se caen y la fiesta brava depende mucho de la plaza portátil y ahora que
se están dando corridas de toros en plazas portátiles de primera categoría,
como lo fue la pasada feria de San Felipe, una feria de primera categoría en
una plaza portátil… Valera, otra feria de primera categoría en una plaza portátil,
pasa a ser pieza importante, también para los sitios donde no hay escenarios lo
que demuestra que se pueden dar corridas de con mucha categoría, carteles
rimbombantes, carteles buenos, carteles con toreros de primera en una plaza
portátil. Pues entonces habrá que tener a lo mejor, lo más pulcra posible, lo
más bonita y lo más confortable para los aficionados».
- Diestro, cuestiones técnicas de la plaza. Que
capacidad tiene, cuánto es el ruedo, cuánto cuesta movilizarla porque esto es
una estructura metálica que tiene también su protocolo tanto de seguridad como
de traslado.
«La plaza portátil tiene un callejón de metro y
medio, tiene un ruedo de 32 metros, tiene una capacidad aproximada de 2.400
personas, tiene cuatro escaleras de acceso a los tendidos más la puerta de
cuadrilla… tiene un toril que es sumamente versátil. Es una plaza de toros
cómoda, muy segura, que no se ha explotado lo de su publicidad, pero tiene 80 o
90 sitios para publicidad externa a la disposición. Esa parte no se ha
explotado aquí en Venezuela, en otros sitios se ha hecho. Y bueno, el traslado es
en Gandolas. Se necesita muchos obreros para hacerla, muchas horas de trabajo,
muchas horas de dedicación y mucho tiempo para corregir detalles. Una
estructura sumamente segura y que está cuidada porque yo la trabajo, no mando a
hacer las cosas, yo estoy pendiente de ella porque es mi responsabilidad. Y porque
tengo un gran defecto, siempre lo he tenido en la vida, que lo que yo no haga
creo que está mal hecho. Por lo menos lo fiscalizo. Tengo un gran equipo de trabajo
de grandes muchachos que han aprendido conmigo, pues yo aprendí también de
otros, de personas que ya no están. Y he unido criterios vistos y comprobados
en España, México, Colombia (…) donde está una plaza portátil, hemos ido a
averiguar y nos hemos metido mucho en ese mundo para poder hacer esto más fácil.
Aquí no es solo “El Rubi”, aquí es un equipo de trabajo, y el éxito de esto es
del equipo de trabajo. Y no solamente el éxito de la plaza me lo puedo llevar
yo, ni las flores, porque aquí todo el mundo pone su granito de arena».
- Tu plaza que lleva el nombre de El Torero,
estaría en planes ampliarse o pudiera hacerse ese proyecto a futuro…
«Lo que pasa es que el “pudiera”, es una
palabrita que primero vamos a ver qué se hace, porque “pudiera” también pudiera
coger un cohete e irme a la luna, pero no lo tengo. Vamos a esperar a ver qué
es lo que pasa en Valera, que deseamos que sea un éxito grandísimo. En San
Felipe fue un éxito con dos llenos, y ya veremos a ver de qué manera podemos
hacer agrandar el escenario, pero agrandar el escenario agranda los costos,
agranda el trabajo, agranda la logística y bueno, muchas veces la balanza no
está inclinada como debería. Tampoco me quejo porque a mí nadie me engaña. Yo
cuando estoy metido en esto es porque sé las consecuencias y sé el manejo muy
bien de las cuentas y sé lo que puede, cuáles son las utilidades. Yo sé cuáles
son los ingresos y son los egresos, pero muchas veces hay que dejar ser el
clavo donde guinden el cuadro, así el cuadro lo vendan en un millón de dólares
y el clavo siempre queda ahí. Pero en el clavo se puede guindar otro cuadro, porque
un cuadro en el suelo boca abajo no lo vende nadie, o sea, necesitamos el
escenario (…) habrá un momento que se tendría que subir los costos de esto
porque todo sube, pero hay momentos donde no se puede subir, hay peleas que se
empatan y peleas donde se gana, pero hay momentos donde tienes que permitir que
los demás económicamente estén por encima de ti, porque necesariamente tú no
puedes estorbar en las negociaciones de nadie. Tampoco somos tontos para no
saber en qué lugar estamos luchando, y hasta que tenga fuerza de voluntad, que
tenga afición, hasta que tenga salud, estaremos ahí, pero estaremos ahí
aportando todo lo que se pueda, ayudando todo lo que se pueda y no poniéndole
zancadillas a nadie, haciendo negociaciones que sean coherentes, donde todos
ganemos y donde gane la afición y donde gane la fiesta, pero no somos tontos
tampoco(…) las tuercas hay que apretarlas cuando hay que apretarlas, lo que no
puedes apretar es una tuerca cuando ya llegó al máximo».
«Estas ferias como la de San Felipe, Achaguas,
Escuque, son necesarias… Era necesaria arrimarle el hombro, como lo está
arrimando el alcalde Roy Daza, el gobernador, y toda la gente, y autoridades de
Yaracuy o Trujillo. Y son necesarias pues yo no puedo convertirme en una piedra
de tranca para que la afición se perjudique por miserias humanas o por cuatro Bolívares
o por 4 dólares (…) Si vamos a hacer lo mismo, ya habrá tiempo de ganar dinero,
hay tiempo de apostar. A todos nos gusta el dinero, pero primero hay que
trabajarlo».
- Y para finalizar, torero, ya a nivel
profesional son 40 años, ya se tiene una trayectoria. ¿Qué se piensa hacer ya
como torero, ya uno de los más veteranos? Creo que incluso habrá que
preguntarle a nuestro amigo Vitico, pero eres actualmente el torero activo más
veterano del escalafón. ¿Qué se tiene pensado en estos 40 años de transitar en
los ruedos permanente?
«Sí, lo que pasa es que a mí me agarró desde
muy crio. Primero yo me inicié con 7 u 8 años en la profesión de becerrista, es
decir que no están contados esos años antes de la alternativa. Y luego la tomé
con apenas 16 años, un caso muy contadito en la historia taurina del mundo, y
en Venezuela, un caso único. Luego, igualmente, estar 40 años en activo es caso
único también, y haber sumado la cantidad de corridas de toros que he sumado,
de ser el segundo torero que más ha toreado en la historia también es bastante
difícil. Haber estado con las figuras de cuatro décadas, haber alternado con
los toreros que fueron mis ídolos, con los toreros con los cuales yo le hacía
que me dieran chance en la becerra para torear… con los toreros que me daban
oportunidad y me brindaban de pegarle cuatro pasos a la becerra y a poderme
mantener con el tiempo, pues ha sido bastante difícil, pero también es que
tengo una vida acostumbrado a eso y es muy difícil, es muy difícil irse de un
momento a otro».
«Como los públicos también me lo permiten, se
le están cortando las orejas a los toros, he podido alternar y ofrecer una
actuación bastante digna(…) vamos a esperar. Yo no te puedo dar una fecha. Intenté
hacer una despedida hace el año, hace dos años, en el marco de la Feria de San
Felipe, aquí con el señor Jesús Colombo padre. Hice una en Valle de la Pascua,
cuatro orejas y un rabo también en corrida con César Vanegas».
«Lo ideal para mí era un “despedirme” como ha
sido mi trayectoria en todos los sitios donde me han querido, donde me han
permitido, que han sido mucho y han sido casi toda la geografía nacional, pero
en realidad no se ha hecho justicia conmigo. Yo ni pido corridas ni pido
mérito, pero sí los ha habido; pero sí soy consciente de que ha habido parte de
injusticia. Muchas veces las empresas están en manos de “comerciantes”, no de
aficionados verdaderamente y no de gente que siente la fiesta y que valora en
realidad lo que ha sido la carrera de un torero… No he entrado en Mérida, no he
entrado en San Cristóbal. Lamentablemente Maracay está cerrado y no he entrado
en una plaza donde yo en realidad pueda decir un adiós que corresponda a la
categoría con la que ha sido mi carrera. No es que lo diga yo, lo dicen los
números, lo dice la historia. A mí no me gusta sumarme flores, eso es muy feo, pero
si ha habido injusticia. Eso no lo pueden tapar con un dedo. En su corazón los
dejo, y tengo amigos, hermanos dentro de esas empresas taurinas, sin embargo,
yo no los molesto ni les pido toros. Yo fabrico y promociono mis propias
corridas, trato de fabricar mi propia afición y no molestar a nadie, porque eso
es muy triste para un torero de la trayectoria mía estar pidiéndole toro a la
gente, yo no le pido toro a nadie, trato de no molestar para que no me molesten
tampoco. Eso no solo ha sido conmigo, lo fue con Morenito, lo fue con Bernardo
y eso fue lo que pasó con César Girón también. Lo que pasa es que tienes que
morirte para que seas bueno y lamentablemente yo no me voy a morir todavía».
«El éxito del Rubi no se discute, ahí está, el
que quiera que lo iguale, pero tiene muy mala memoria histórica la gente, y si
no hay gente como ustedes, periodistas, gente que diga los números y gente que
se lo haga recordar, bueno, vamos a ver quién dura ese tiempo. A ver quién es
capaz luego llevar y tirar del carro y tener la humildad de montar toros, de
montar una plaza y de poner a los compañeros y de quedarte fuera de un cartel».
«Lo que pasa es que aquí no se habla con
sinceridad, ni tampoco tiene autoridad moral nadie para hablar con sinceridad
de lo que es la fiesta. Yo no le estoy pidiendo a los empresarios que se pongan
una mano en el corazón, porque incluso me han hecho proposiciones para eso que
se las he rechazado, porque han sido indignas, han pasado por encima de la
trayectoria. Yo reconozco los que estén arriba, reconozco los que estén
ganándose sus cosas a pulso, pero también hay que respetar la trayectoria de
cada quien. Pero acá en Venezuela no le podemos pedir eso porque hay muy mala
educación taurina. Sin embargo, me quedo con la satisfacción de que donde la
gente me ve, hay un respeto, maestro, maestro de verdad, no es maestro que a
cualquier hora le dicen maestro».
«La palabra maestro en el toreo no es una coba.
La palabra maestro en el toreo, que está muy mal empleada, es un torero
consagrado, un torero triunfador, un torero con años de alternativa y que haya
dejado huella dentro de la fiesta. Aquí no se le puede decir más esto a
cualquier “loquito”, porque sea viejo o porque sea joven, o porque quiera darle
coba. Entonces a mí cuando la gente me lo dice, sobre todo lo valoro cuando no
es la gente del toro, cuando es el aficionado que paga su entrada».
«Esperaremos a ver que salga la oportunidad de
que pueda despedirme como Dios manda y que se haga por lo menos justicia. Y si
no, pues, la justicia la hicimos nosotros, ahí está la trayectoria, el que
quiera ver que la vea y el que no, bueno, creo que va a ser muy difícil que
otros toreros aguanten ese tren por la circunstancias en que está Venezuela,
por la fiesta brava, como se ha venido desarrollando en los últimos años, y por
los números de corridas que se están dando(…) Con esto quiero dejar muy claro, yo
no estoy pidiendo nada, pero sí el error que están cometiendo conmigo lo han
cometido con varios toreros. Luego, cuando se muere se quieren enterrar con
ellos y aquí no se sabe quién va a enterrar a quién, aquí no se sabe quién
puede enterrar a quién ahora(…) Yo paso por el toreo, sigo en el toreo y he
dejado una huella en el toreo, sea como empresario, sea como becerrista, sea
como novillero, sea como montador de plazas, sea como organizador. Ellos pasan,
como han pasado tantos, administraron plazas y después no son nadie, solo comerciantes
cualquiera, toreros son muy pocos. Seamos buenos, seamos mejores o seamos
peores. Eso lo dice la afición(…) Todavía que me aguante la afición, que yo
vaya a Achaguas, un pueblo donde he estado más de 30 veces y después de 40 años
se quede la gente afuera y hace dos o tres años no fue nadie, no es porque la
haya llenado yo, el rumor es la organización de todo aquello, pero algún
granito de arena tendré(…) y luego si se le pueden cortar las orejas a los
toros, una bendición de Dios (…) ni somos tan viejos, ni estamos tan viejos».
Palabras sabias de alguien que ha transitado
gran parte de la última historia del toreo de estos últimos 40 años. De verdad,
un placer haber conversado de manera amplia, de manera totalmente desinhibido,
de una trayectoria que, como usted mismo señala y lo vuelvo a recalcar, no se
le ha rendido los méritos que merece.

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