Para
la Feria de Toro en julio próximo
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| Ya en suelo sanfelipeño para este sábado actuar, “Colombo” se apresta en ruedos españoles librar una temporada de enorme mérito. Foto: Emilio Méndez |
Estará
haciendo el paseíllo al lado de Manuel Escribano y Pepe Moral, en el cierre del
ferial pamplonica
A falta de algo más de dos meses para el comienzo
de una nueva edición de la Feria del Toro 2026, la Casa de la Misericordia (MECA)
ya está terminando de perfilar un abono que, como es tradicional, arrancará el
5 de julio y pondrá su broche de oro el 14 del mismo mes con la tradicional
corrida de Miura. Una vacada que es santo y seña de una ciudad que, durante
diez días, vive por y para el toro, señala nuestro compañero del portal
cultoro.com, Pablo López Rioboo.
El abono de 2026 contará con la presencia de las
principales figuras del escalafón, amén de otros toreros marcados en rojo por
el aficionado. Por el momento, nada se sabe sobre si habrá presencia
televisiva, estando por ver si OneToro llega a un acuerdo para emitir un abono
que tiene al toro como eje principal. Hasta que ese momento llegue, el
aficionado está ávido de conocer los toreros que estarán en el serial y el
encaje de cada uno de ellos en las distintas corridas. De todas ellas,
avanzadas ya por este medio, nos centraremos en el festejo enclavado en el
último día de Feria, una corrida que volverá a llevar el hierro de la A con las
dos asas.
Tal y como hemos avanzado, tras su importante
tarde el pasado 26 de abril en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, la
MECA ha decidido volver a apostar por el sevillano Manuel Escribano, uno de los
toreros que mejor conoce este hierro. Le acompañará Pepe Moral, que también
compartió cartel con el gerenense en Sevilla hace unos días y que paseó una
oreja de un toro de Cebada Gago en Pamplona la campaña pasada. Cerrará cartel
el venezolano Jesús Enrique “Colombo”, espada que lleva tres puertas grandes consecutivas
en esta plaza, las tres con la corrida de Miura.
Una terna de tres espadas con conceptos muy
definidos, matadores de toros curtidos en las corridas duras, esos que cada año
suman un importante número de festejos con hierros tales como Victorino Martín,
José Escolar, Dolores Aguirre, Murteira Grave, Adolfo Martín, Saltillo, Cuadri
o Peñajara, entre otros. Por todo ello, gana en relevancia la tarde del próximo
14 de julio, fecha en la que tres espadas de sobra conocidos por aquellos que
pasan por taquilla verán salir, uno tras otro, a seis animales de una de las
ganaderías más emblemáticas del panorama mundial que tomó antigüedad en Madrid
el 30 de abril de 1849.
Antes de que el apellido Miura quedara grabado a
fuego en la historia del toreo, el suyo era conocidos en la capital hispalense
por un oficio que nada tenía que ver con la fiesta de los toros: el de
sombrerero. Tenían tienda en las inmediaciones de la Plaza del Salvador, uno de
los puntos más transitados de la capital hispalense. De aquel comercio -ese que
no abandonaron en esos años- a formar uno de los hierros más legendarios del
campo bravo media un salto que nadie habría previsto. Todo lo que vino después
es historia.
Fue a partir de 1842 cuando Juan Miura decide dar
un giro a su vida y se introduce en la cría de ganado bravo. Parte de reses de
procedencias diversas —Antonio Gil, José Luis Alvareda, vacas vinculadas a
Francisco Gallardo o a la línea de Cabrera— y va sumando, con el paso de los
años, distintos aportes que terminan de moldear un tipo de toro muy reconocible
por el aficionado. Más tarde llegarían también sementales de Vistahermosa, que
acabaron por fijar un encaste propio.
Desde la muerte de Juan Miura, la ganadería pasa
por distintas manos familiares sin perder nunca el apellido ni la idea original
de toro bravo. Primero su viuda, después su hijo Antonio, más tarde Eduardo y
sus descendientes, van manteniendo viva una divisa que se transmite de
generación en generación como un legado más que como un negocio. Con el tiempo,
el nombre de Hijos de Eduardo Miura se consolida en los carteles. A la muerte
de D. Eduardo Miura Fernández, en 1996, la heredan sus hijos D. Eduardo y D.
Antonio Miura, los cuales lidian a nombre de Hijos de D. Eduardo Miura. En
2002, la ganadería pasa a anunciarse como Miura.

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